Thursday, November 24, 2022

El Indietrismo, una de las obsesiones de Francisco, regresó hoy


Como el truco para que los visitantes de un blog no abandonen es escribir corto, cosa que no siempre es posible, no vamos a repetir la explicación que en otras ocasiones hacemos sobre el término que en épocas recientes Francisco usa en el idioma original italiano indietrismo, incluso cuando habla en español. Pues hoy ha regresado con él.

Discurso a los miembros de la Comisión Teológica Internacional, Sala del Consistorio, Jueves, Nov-24-2022. Nuestra traducción (énfasis añadidos por nosotros, recuerden que no hay traducciones perfectas).

La tradición, el origen de la fe, que crece o se marchita. Porque, decía uno —creo que era un músico— que la tradición es la garantía del futuro y no una pieza de museo. Es lo que hace crecer a la Iglesia de abajo hacia arriba, como un árbol: las raíces. En cambio, otro decía que el tradicionalismo es la “fe muerta de los vivos”: cuando te cierras. La tradición —quiero subrayar esto— nos hace mover en esta dirección: de abajo hacia arriba: vertical. Hoy existe un gran peligro, que es ir en otra dirección: el el “indietrismo”. Ir hacia atrás. “Siempre se ha hecho así”: es mejor retroceder, que es más seguro, y no ir hacia adelante con la tradición. Esta dimensión horizontal, lo hemos visto, ha provocado que algunos movimientos, movimientos eclesiales, se queden fijos en un tiempo, en un retroceso. Son los indietristas. Pienso —para hacer una referencia histórica— en algún movimiento nacido a fines del Vaticano I, tratando de ser fieles a la tradición, y así hoy se desarrollan para ordenar a las mujeres, y otras cosas, fuera de esta dirección vertical, donde crece, la conciencia moral crece, la conciencia de la fe crece, con aquella bella regla de Vicente de Lérins: “ut annis consolidatur, dilatetur tempore, sublimetur aetate”. Esta es la regla del crecimiento. En cambio, el indiestrismo te lleva a decir que “siempre se ha hecho así, es mejor seguir así”, y no te deja crecer. Sobre este punto, ustedes teólogos, piensen un poco en cómo ayudar.