Friday, May 20, 2022

Obispo nicaragüense inicia ayuno indefinido tras ser perseguido por policías


Algo ocurre en Nicaragua que ha ido muy rapidamente deteriorando el ejercicio del ministerio sacerdotal en ese país, en los últimos días hemos sabido de cómo se ha acentuado la persecución a sacerdotes y ahora a un obispo, que es el objeto de esta entrada, y a quién no se le desea mal ni se puede uno alegrar de su situación por mucha antipatía que se le tenga por hechos como el recientemente ocurrido con el P. Augusto César Marín Araúz. Ahora, infortunadamente Roma parece tener puesta la atención en otros temas (guerra en Ucrania, sínodo de la sinodalidad, o quién sabe en qué cosa) que no le permiten pronunciarse en forma drástica sobre lo que ocurre con los clérigos en Nicaragua (¡si hasta al nuncio le echaron!), la cosa es que la temperatura va subiendo y, Dios no lo quiera, no queremos sacerdotes muertos a manos de la dictadura Ortega-Murillo.


Hoy (19 de mayo 2022), he sido perseguido durante todo el día por la policía sandinista… … A estas horas, comienzo un ayuno a agua y suero indefinido, hasta que la Policía Nacional a través del Presidente o Vicepresidente de la Conferencia Episcopal, únicamente, me hagan saber que van a respetar mi círculo de privacidad familiar… Pido al Divino Espíritu que les ilumine. Al pueblo Santo de Dios de la Diócesis de Matagalpa y Estelí que quieran unirse a mi a este ayuno indefinido que lo hagan, que vayan a las parroquias, donde los párrocos se los permitan, a adorar al Santísimo, a alabar al Señor, a ayunar por el tiempo que lo estimen convenientes y hacer vigilias unidos a este servidor. Desde aquí estaré haciendo exorcismo, orando ante el Santísimo, celebrando la Eucaristía y elevando súplicas al Señor para que pueda cesar esta situación de hostigamiento durísima y cruel para todos nosotros. Monseñor Rolando José Alvarez Lagos. Parroquia Santo Cristo de Esquipulas, Las Colinas.

Posted by Diócesis de Matagalpa. on Thursday, May 19, 2022

Esta es una información de agencia EFE, May-20-2022.

Managua, 20 may (EFE).- El obispo nicaragüense Rolando Álvarez, un crítico del Gobierno del presidente Daniel Ortega, inició este viernes un ayuno indefinido tras ser objeto, según denunció, de una "persecución policial" en la víspera, que incluyó la violación a su "círculo de privacidad familiar (..) poniendo en riesgo la seguridad" de su familia.

"Hoy (jueves) he sido perseguido durante todo el día por la Policía sandinista (...) en todo momento durante todos mis movimientos del día", denunció el obispo Álvarez, a través de un video grabado cerca de la medianoche en la parroquia Cristo de Esquipulas, ubicada en Managua, donde, dijo, se encuentra "acogido como huésped".

Álvarez, obispo de las diócesis de Matagalpa, administrador apostólico de la diócesis de Estelí (norte), y encargado del área de Comunicación de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, es uno de los religiosos más populares e influyentes de Nicaragua,

El obispo relató que, en la persecución, los agentes entraron en su círculo familiar, y que al cuestionarlos, estos le respondieron que "obedecen órdenes" con el objetivo es brindarle seguridad. "Pero ya sabemos que la inseguridad de este país es precisamente la Policía", resaltó.

En respuesta, el obispo anunció un "ayuno indefinido", que afirmó no abandonará hasta que tener garantías de que la Policía no volverá a incluir a sus familiares en su persecución.

"Comienzo un ayuno a agua y suero indefinido hasta que la Policía Nacional, a través del presidente o vicepresidente de la Conferencia Episcopal, únicamente, me hagan saber que van a respetar mi círculo de privacidad familiar", señaló Álvarez.

El obispo llamó a los fieles católicos de las diócesis de Matagalpa y Estelí (norte) que lo deseen, se unan al ayuno por el tiempo que estimen conveniente, y que acudan a sus parroquias a "adorar al Santísimo, a alabar al Señor".

ANUNCIA JORNADA DE ORACIÓN Y EXORCISMO

"Desde aquí estaré haciendo exorcismo, orando ante el Santísimo, celebrando la Eucaristía y elevando súplicas al Señor para que pueda cesar esta situación de hostigamiento durísima y cruel para todos nosotros", sostuvo.

El pasado día 18 la Arquidiócesis de Managua expresó públicamente su preocupación por la falta de "auténtica paz social" en Nicaragua, donde de forma periódica se conocen denuncias sobre el arresto de personas que critican al Gobierno de Ortega.

El presidente Ortega ha tildado de "terroristas" a los obispos nicaragüenses que actuaron como mediadores de un diálogo nacional con el que se buscaba una salida pacífica a la crisis que vive el país desde 2018.

El líder sandinista los ha calificado de "golpistas" y acusado de ser cómplices de fuerzas internas y de grupos internacionales que, a su juicio, actúan en Nicaragua para derrocarlo.

Las relaciones entre los sandinistas y la Iglesia católica de Nicaragua ha estado marcada por roces y desconfianzas en los últimos 43 años.

Nicaragua vive una crisis política y social desde abril de 2018, que se ha acentuado tras las controvertidas elecciones generales del pasado 7 de noviembre, en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato, cuarto consecutivo y segundo junto con su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, con sus principales contendientes en prisión.