Sunday, May 22, 2022

“Cercanía espiritual” de Francisco con los católicos de China


Por allá en 2007 Benedicto XVI (¿sabía Usted que hubo un Papa llamado así?) instituyó el “día de oración por la Iglesia en China”. Sin hacer mención concreta, pero suponemos que es por ello, Francisco ha invitado hoy para orar por la Iglesia en China. Al final del rezo del Regina Cæli, ha dicho:

El próximo martes se celebra la Memoria de la Santísima Virgen María Auxilio de los Cristianos, especialmente querida por los católicos de China, que veneran a la Auxiliadora como su Patrona en el Santuario de Sheshan, en Shanghai, en numerosas iglesias del país y en sus hogares. Esta feliz circunstancia me ofrece la ocasión para renovarles la seguridad de mi cercanía espiritual; sigo con atención y participación la vida y las vicisitudes de los fieles y los pastores, a menudo complejas, y rezo por ellos cada día. Los invito a unirse a esta oración, para que la Iglesia en China, en libertad y tranquilidad, pueda vivir en comunión efectiva con la Iglesia universal y ejercitar su misión de anuncio del Evangelio a todos, ofreciendo así también una contribución positiva al progreso espiritual y material de la sociedad.

Como ha venido ocurriendo ultimamente, la transmisión de televisión ha cuidado de no mostrar el momento cuando Francisco se ha acercado a la ventana del estudio del Palacio Apostólico, ni cuando la ha abandonado, suponemos para no denotar los problemas de movilidad ocasionados por su afección en la rodilla derecha.

Eso de la “comunión efectiva con la Iglesia”, en nuestra modesta opinión, lo vemos bien difícil, para no decir imposible, porque, por poner un ejemplo, ¿quién elige los obispos en China?, ¿lo hace “en libertad y tranquilidad” el Papa?, ¿esos obispos puestos por Xi Jinping, no juran fidelidad al gobierno?, ¿no se comprometen a promover sus políticas totalitarias? Y cuando se considera que se desvían de esos derroteros, ¿no son acosados, perseguidos, instigados y, no raras veces, desaparecidos?