Tuesday, May 24, 2022

Cardenal Zen en los tribunales, luego criticó sutilmente al Vaticano por enfoque blando hacia China


Para una persona de 90 años, como lo es el cardenal Joseph Zen, debe ser fatigante una jornada como la que ha vivido hoy.

Primero, estuvo en tribunales para escuchar la acusación directa que hay en su contra en referencia a su reciente arresto.

Esta es una información de AsiaNews, May-24-2022.

Hong Kong: después de la detención, llega la acusación al cardenal Zen

El juicio contra él y cinco activistas pro democráticos comenzará el 19 de septiembre. Por el momento, se retiraron los cargos de amenaza a la seguridad nacional. Se lo acusa de no haber registrado un fondo de caridad que administraba. La audiencia preliminar tendrá lugar hoy en la Jornada de Oración por la Iglesia en China. Mientras tanto, la diócesis cancela las tradicionales misas por la masacre de Tiananmen.

Hong Kong (AsiaNews) -
El tribunal de West Kowloon acusó hoy al cardenal Joseph Zen Ze-kiun, y a cinco conocidos miembros del Frente Democrático por no registrar correctamente un fondo humanitario del que eran administradores. La policía había detenido al obispo emérito de la ciudad y a los demás acusados por el cargo mucho más grave de "colusión" con fuerzas extranjeras, en violación de la draconiana ley de seguridad nacional impuesta por Beijing en el verano de 2020.

Hasta su clausura en octubre del año pasado, el Fondo 612 ayudó a miles de manifestantes pro democráticos que participaron en las protestas de 2019. Todos los acusados se declararon inocentes. Sus abogados defensores cuestionaron que la organización benéfica estuviera obligada a registrarse según la Societies Ordinance.

El juicio comenzará realmente el 19 de septiembre. Sin una acusación por amenaza a la seguridad nacional, los acusados se enfrentan a una multa máxima de 1.750 dólares. Sin embargo, una de ellos, la activista Cyd Ho, ya está en prisión por participar en una manifestación no autorizada. Esta acusación afectó a varias figuras democráticas, entre ellas al magnate católico Jimmy Lai.

Diplomáticos italianos, alemanes, franceses y suecos estuvieron presentes en la audiencia de hoy. Muchos países occidentales denuncian desde hace tiempo las acciones represivas aplicadas por las autoridades de Hong Kong, que, en la práctica, anularon las tradicionales libertades que habían garantizado a la población tras su regreso a la soberanía china en 1997.

Como muestra del clima de temor que se vive en la antigua colonia británica, la diócesis de la ciudad anunció hoy que no se celebrarán este año las tradicionales misas en conmemoración de la masacre de Tiananmen. El 4 de junio de 1989, miles de estudiantes y ciudadanos chinos fueron asesinados en Beijing por exigir libertad y democracia en el país. La cancelación de las celebraciones está motivada por la preocupación de que puedan violar la Ley de Seguridad Nacional.

Por la fiesta de María Auxiliadora y Nuestra Señora de Sheshan -que por voluntad de Benedicto XVI desde 2007 es la Jornada mundial de oración por la Iglesia en China - esta noche a las 20:00 (hora local) el cardenal Zen celebrará una misa organizada por la Comisión de Justicia y Paz. Por su parte, el cardenal John Tong presidirá otra celebración a las 18:00 horas en el Holy Spirit Study Center.

Como acaban de leer, el cardenal Zen participaría en una Misa. Pues bien, la Misa ya sucedió, ojalá alguien publique en detalle lo que dijo el cardenal Zen, pero mientras tanto aquí un reporte en español de agencia EFE.

Hong Kong, 24 may (EFE).- El cardenal católico Joseph Zen, arrestado en Hong Kong el pasado 12 de mayo y posteriormente liberado bajo fianza, calificó este martes a la Santa Sede de "imprudente", pese a sus "buenas intenciones" por su enfoque blando hacia China.

Durante una misa de hora y media esta noche en la Iglesia de la Santa Cruz en Sai Wan Ho, el cardenal, de 95 años, criticó sutilmente el histórico acuerdo de la Iglesia Católica Romana firmado en 2018 con China, mediante el papa reconocería a los obispos nombrados por el gobierno chino, y a su vez éste reconocería al papa como único líder de la Iglesia católica.

"Todos los obispos en China son reconocidos por el papa, y la Santa Sede ha firmado un acuerdo (con China). Esto significa que ellos (China) reconocen al papa", argumentó Zen.

En China, unos 12 millones de católicos se reparten entre los pertenecientes a una iglesia reconocida por el Estado y una clandestina leal a Roma: "La Iglesia ha sido imprudente en ciertas áreas, aunque puede que tenga buenas intenciones. (Es) muy impaciente. Quiere que la Iglesia abierta (de China) y la iglesia clandestina se conviertan en una sola. ¿Existe la fe de todo corazón? Tal vez no", agregó Zen.

De hecho, Zen ha calificado el acuerdo de 2018 como una "venta" de los católicos clandestinos en China, y en 2020 viajó a Roma para instar al Papa Francisco a que no renovara el acuerdo, pero se le negó una audiencia.

Horas antes de la misa, el obispo y otras cinco personas comparecían ante un tribunal de Hong Kong para declararse inocentes de los cargos que se les imputan por no registrar un fondo que ayudaba a personas que participaron en las protestas de 2019.

Durante su comparecencia ante el tribunal hoy por la mañana junto con otras cinco personas, incluida la cantante pop Denise Ho, las exlegisladoras opositoras Margaret Ng y Cyd Ho y el académico Hui Po-keung, se dejó entrever que supuestamente no registraron el ahora desaparecido Fondo de Ayuda Humanitaria 612 como organización.

Zen, un activo defensor de la democracia en Hong Kong, y cuatro de los acusados eran fideicomisarios del fondo. El sexto acusado, Sze Shing-wai, era secretario de la organización, que se creó en 2019 para ayudar a los manifestantes arrestados o heridos que necesitaban ayuda.

Si fueran declarados culpables, podrían enfrentarse a una multa de hasta 10.000 dólares de Hong Kong (unos 1.275 dólares).

El juicio del caso comenzará en septiembre. Antes, Zen, Denise Ho, Ng y Hui deben presentarse ante la policía en agosto. Cyd Ho se encuentra actualmente en la cárcel cumpliendo una sentencia de prisión.

El Gobierno chino rechaza las críticas al respecto al considerarlas "injustificadas" y defiende la actuación de la policía de Hong Kong, que basó las detenciones en un supuesto delito de confabulación con fuerzas extranjeras a través de dicho fondo.

Este delito se enmarca dentro de la polémica ley de seguridad nacional impuesta a Hong Kong desde Pekín, puede conllevar una pena máxima de cadena perpetua.

El arresto de Zen conmocionó al mundo católico y generó críticas generalizadas a nivel internacional.

El Vaticano, que está trabajando para renovar el pacto nuevamente con Pekín a finales de este año, aseguró tras su detención en mayo que estaba siguiendo de cerca la situación "con extrema atención".