Friday, October 22, 2021

Congregación para el Culto Divino sobre Traditionis Custodes habría admitido a obispos polacos que el asunto se resolvió muy duramente


Dudamos que alguien en la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos tenga algún sentimiento de culpa ó, como vamos a ver más adelante, admita que el motu proprio Traditionis Custodes sea una respuesta muy dura al pretendido problema de que existe alguien que utilizó el motu proprio Summorum Pontificum de forma ideologizada; si acaso habrá lagrimas de cocodrilo mal interpretadas por un espectador externo.

Los obispos de Polonia se han dividido en cuatro grupos para realizar la acostumbrada visita Ad Limina, el tercer grupo de ellos terminó hoy su turno. Este grupo, en su visita a la Congregación para el Culto Divino, y en relación al motu proprio Traditionis Custodes, habría escuchado una especie de confesión de parte de dicha Congregación, admitiendo la dureza del documento, según lo refiere el arzobispo de Varsovia, el cardenal Kazimierz Nycz, en una entrevista concedida a Katolicka Agencja Informacyjna (KAI), publicada Oct-22-2021. Además, se confirma que a futuro va a haber una instrucción para la aplicación de Traditionis Custodes.

Paweł Bieliński (KAI): Hoy los obispos visitaron los últimos tres dicasterios de la Curia Romana: la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, la Congregación para la Educación Católica y el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización. ¿De qué estuvieron hablando allí?

En la congregación litúrgica, la discusión sobre la liturgia tridentina fue muy interesante. Los obispos formularon preguntas, especialmente relacionadas con las iglesias parroquiales, en las cuales posiblemente se podría continuar esta liturgia, así como ampliar la posibilidad de celebrarla, de acuerdo con el motu proprio “Traditionis custodes”, si surgiera tal necesidad en Polonia en el futuro. Por un lado, la congregación admitió que el asunto se resolvió con demasiada dureza y que en lugar de servir a la unidad, en casos individuales, podría llevar a alguien a dejar la Iglesia porque sus necesidades no fueran satisfechas. Por otro lado, se expresó la voluntad de interpretar el motu proprio de manera amplia, más en el espíritu que en la letra de la ley emitida. Estamos esperando las líneas guías prometidas sobre este tema.

La regla general es que los sacerdotes que bajo Benedicto XVI tenían permisos para celebrar la liturgia tridentina deberían tenerlos. Por otro lado, los sacerdotes nuevos y jóvenes los cuales quisieran celebrar esta liturgia deben dirigirse a la Santa Sede con una solicitud de permiso por escrito para ser birrituales [celebrar la liturgia en dos ritos - KAI]. La Santa Sede quiere que este asunto esté bajo control. No dice ‘no’ a la liturgia tridentina como tal, pero es cauta porque en algunos países del mundo está asociada a una ideología anticonciliar que rechaza el Concilio Vaticano II.