Tuesday, September 14, 2021

Lo de las mujeres para la Guardia Suiza tendrá que esperar un muy largo tiempo


Por allá en los sacros palacios hay cosas que avanzan muy lento, casi que podría afirmarse que es lo normal, por ejemplo, nunca a nadie le ha importado establecer el cómo de lo de una declaración de sede vacante, simplemente sabemos que existe el qué, y el cómo no es propiamente aquel de los sedevacantistas que por propia iniciativa han decidido que desde 1958 hay una sede vacante, solamente que de eso se vineron a dar cuenta no en 1958 sino unos 16 años después, más o menos.

Otro caso, ahora ante la necesidad palpable de que ya existe un Papa emérito, cosa que hasta 2013 nadie sabía que podía existir, es que parece que Francisco se está interesando en el asunto para establecer un estatuto que regule su existencia, pero a nadie antes se le había ocurrido qué hacer si un Papa renunciaba, total en cinco siglos ninguno lo había hecho, así que no se tenía el temor de que alguno lo fuera a hacer. No parecía una situación posible, pero ocurrió.

Pues bien, lo de mujeres a la Guardia Suiza parece ser una opción muy a futuro, pero no porque no se quiera para ahora, sino por una cuestión meramente de logística, para estar listos se necesita dinero, y dinero no hay. Así es que el asunto, como tantos otros en el vaticano, avanzará a pasos muy lentos.

Al menos eso es lo que se entiende de un artículo de Franca Giansoldati en Il Messaggero, Sep-14-2021. Nuestra Traducción.

Guardias suizos, todavía un alto a las mujeres: el Papa Francisco rechaza la financiación de nuevos espacios en el cuartel

Franca Giansoldati

Ciudad del Vaticano -
Las mujeres de la Guardia Suiza tendrán que esperar un poco más. Aún falta dinero para adecuar el cuartel vaticano y posibilitar nuevos espacios capaces de albergar departamentos tanto masculinos como femeninos. Este es un proyecto ambicioso que ha estado en preparación durante algunos años, pero algún día podría traer a los primeros Guardias Suizos del sexo femenino al Vaticano.

La propuesta arquitectónica es bastante compleja y cara: precisamente por eso fue apartada por los vértices del otro lado del Tíber. La inversión prevista es de alrededor de 54 millones de euros y la fundación todavía está recaudando fondos de benefactores suizos también porque el Papa Francisco dijo en ese momento que no tenía intención de gastar dinero del Vaticano para renovar la sede de la Guardia.

Se abrió una suscripción en Suiza desde hace algún tiempo, pero solo alcanzó los 5 millones de euros. Pocos para un trabajo tan gigantesco. En una reunión que tuvo lugar el año pasado, un cardenal subrayó que los 5 millones de euros recaudados no serían ni mucho menos suficientes para cubrir los gastos del proyecto.

Sin embargo, la noticia de las mujeres alabarderos vestidas con el traje diseñado por Miguel Ángel ha sido relanzada recientemente por un periódico suizo con credibilidad, Sonntags Zeitung. “Es importante para nosotros que el nuevo edificio ofrezca un espacio para servir a las mujeres”, dijo al periódico Jean-Pierre Roth, director de la fundación que supervisa el proyecto. Un proyecto que mira hacia un hipotético futuro del ejército más pequeño del mundo.

Mientras tanto, el Papa Francisco ha potenciado su pequeño ejército, con la reciente promoción de 18 nuevos cuadros entre los guardias suizos (3 tenientes, 3 sargentos, 4 cabos y 8 subcabos, todos ya parte integrante de la plantilla de 122 guardias). Desde 2021, el número de soldados ha aumentado de 110 a 135 hombres.

El ejército hasta ahora estaba formado por 120 soldados voluntarios. Siempre han garantizado la seguridad de los Papas, así como la protección del palacio apostólico a partir del siglo XVI.

En marzo de 2020, en una reunión entre cardenales que integran la Comisión Pontificia del Estado de la Ciudad del Vaticano, la cuestión de la modernización del cuartel de la Guardia Suiza fue objeto de un profundo intercambio de opiniones. Los cardenales habían visto dos proyectos diferentes: la remodelación del cuartel de la Guardia Suiza y la remodelación del cuartel de los Gendarmes. Entre los dos proyectos considerados, se anunció la dotación de 20 millones de euros para rehacer el cuartel de gendarmes.

El objetivo fijado para la remodelación del cuartel suizo era para 2024 pero quizás, dada la lentitud de la recaudación de fondos, el proyecto tendrá que esperar un poco más.

Se trata de obras exigentes que suponen el derribo del antiguo edificio y la construcción de uno nuevo, del mismo estilo, “llegando incluso a excavar el subsuelo”. Esto, sin embargo, fue detenido al principio por los técnicos del Vaticano debido al riesgo de encontrar acuíferos y hallazgos arqueológicos, lo que llevaría inmediatamente al bloqueo de las obras con un enorme aumento en los costos de diseño. Los suizos también pensaron en construir hacia arriba, pero incluso en este caso hay restricciones estrictas, esta vez de la UNESCO. Finalmente, habría que solucionar otro obstáculo: el derribo del muro que limita con Italia. En resumen, demasiados dolores de cabeza y, por lo tanto, el proyecto querido por Suiza se ha congelado.