Sunday, September 26, 2021

Feligreses de cuasiparroquia personal suprimida en Guadalajara, México, se defienden


Como señalabamos anteriormente cuando reseñamos la publicación del decreto del cardenal Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara, México, mediante el cual aplica el motu proprio Traditionis Custodes, se puede borrar en el papel la cuasiparroquia personal en razón del rito creada por su antecesor, pero eso no elimina la existencia de la feligresía que asistía a ella, por mucho que la construcción material siga allí. ¿Qué hacer con ella cuando no se ratifíca en su atención a quienes hasta ahora han venido haciéndolo, i.e., la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro? El mismo motu proprio establece en el artícuo 3 § 4, “nombrar a un sacerdote que, como delegado del obispo, se encargue de las celebraciones y de la atención pastoral de dichos grupos de fieles”, cosa que el cardenal Robles Ortega no ha hecho, limitándose en su decreto a decir que “próximamente será dado a conocer”. Consecuentemente, estas ovejas algo tienen por decir y lo mínimo que pueden hacer es manifestar la inconformidad, aunque el pastor se haga como que no es con él.

Este es un artículo de El Informador, Sep-25-2021, de momento en su sitio web, desconocemos si lo publicarán en su edición impresa.

Exfeligreses de “San Pedro en Cadenas” piden no suprimir su cuasi parroquia

Solicitan entablar un diálogo con el cardenal Francisco Robles Ortega, pues decidió suprimirla con un decreto y sin diálogo previo

Por: Yunuen Mora

25 de septiembre de 2021


Los ahora exfeligreses de la cuasi parroquia “San Pedro en Cadenas” piden entablar un diálogo con el cardenal Francisco Robles Ortega, pues decidió suprimirla con un decreto y sin diálogo previo, según compartió Karilú Valdés, portavoz de los ex feligreses.

En un comunicado enviado por la comunidad, señalan que dicho mandato fue emitido con la justificación de aplicar, a su vez, un mandato pronunciado por el Papa Francisco en julio de este año, en donde, entre otras cosas, deja a los obispos diocesanos la competencia exclusiva para autorizar, en sus diócesis, el uso del Misal Romano de 1962, que contiene las ceremonias, oraciones y rúbricas para la celebración de la misa en el rito romano.

Valdés explicó que el nuevo decreto del Papa Francisco era que no se podía crear nuevas parroquias personales para la misa antigua, “pero deja todo el poder a los obispos del mundo para que continúen las que ya existen. Aquí el arzobispado 'eliminó' la parroquia, sin diálogo previo”. Con ello, la comunidad de misa tradicional pierde derechos canónicos, por ejemplo, ya no se pueden hacer ciertos sacramentos como los bautizos, matrimonios o primeras comuniones sin tener que solicitar un permiso previo.

“No podemos practicar la fe como estamos acostumbrados. Estábamos en una parroquia y ahora no. Para nosotros es importante practicar nuestra fe adheridos a la iglesia. Queremos tener un lugar dentro de la iglesia para practicar nuestra fe”, expresó.

Incluso, señaló, no saben bien qué significa la supresión, lo que deja a 150 familias que formaban parte de la iglesia a la deriva y con dudas, por lo que pidieron hablar con el cardenal, ser escuchados y escuchar, también, explicaciones.

“El edicto destruye la obra de más de una década de una devota y vibrante comunidad y deja a sus fieles con la incertidumbre de quién será el responsable para las celebraciones que menciona dicho documento ya que en él no se ratifican a los sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal San Pedro (FSSP) como los encargados de la celebración, siendo que los sacerdotes de esta congregación religiosa son expertos en estas celebraciones y su carisma y razón de ser es atender a los feligreses que desean la también llamada Misa Tridentina”, señala el comunicado.

Sin embargo, indicaron que las celebraciones eucarísticas continuarán, pero limitadas a las ya existentes, sin poder realizar misas para bodas, funerales e incluso primeras comuniones. Además, sólo podrán realizarse en el Templo del Pilar, San Javier de las Colinas y en la capilla de Casa Cristo Rey, lugar donde radican los sacerdotes de la FSSP en Guadalajara.