Tuesday, September 28, 2021

De la persuasión a la coerción: Publicado decreto del Estado segregacionista Vaticano sobre normas de entrada a su jurisdicción


Es de suponer que el Estado Vaticano cuenta con una religión oficial, no es un estado laico como cualquiera otro, suponemos; y es de suponerse también que dicha religión sea la Católica. Pues conforme se comportan los individuos encagados del gobierno de dicho estado, parece que dicho estado no es confesional, diríamos más bien laico, y en el caso concreto, anticatólico. Lo decimos porque la Iglesia lo ha reiterado en Diciembre del año pasado, es decir, unos diez meses a la fecha de escribir estas líneas:

[E]s evidente para la razón práctica que la vacunación no es, por regla general, una obligación moral y que, por lo tanto, la vacunación debe ser voluntaria

Y es así como a principio de este año, estos sujetos usaban de la persuasión para que los empleados dentro de ese estado se vaↄunaran, pero era una simple apariencia, de a poco han venido mostrando sus verdaderas intenciones, como iniciar exigiendo a los empleados su certificado vaↄunal para poder acceder al servicio de comedor, pero luego ya no más, la tal vaↄunación se convirtió en obligatoria, como se informó el pasado Sep-20-2021.

Hoy ha aparecido publicado en L'Osservatore Romano un decreto firmado por el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Estado segregacionista Vaticano, sobre las normas de entrada al Vaticano, las cuales regirán a partir de Oct-01-2021.

Este es un artículo en español de Vatican News, Sep-28-2021.

Covid-19: publicado el decreto sobre las normas de entrada al Vaticano

Un decreto firmado por el Secretario de Estado del Vaticano, el Cardenal Pietro Parolin, establece las normas de aplicación para la entrada en el Estado de la Ciudad del Vaticano en tiempos de pandemia. El documento está dirigido a los empleados y a los visitantes externos.

Vatican News


El documento firmado por el Cardenal Parolin sigue a la anterior Ordenanza del Presidente de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano del pasado 18 de septiembre, cuya entrada en vigor está prevista para el 1 de octubre de 2021. El decreto señala en varios puntos las normas que deben observarse para entrar en el Vaticano con el fin de evitar posibles contagios de Covid-19.

Todos los empleados de la Curia Romana y de las Instituciones relacionadas con ella están obligados a poseer los documentos indicados en la ordenanza, es decir, un certificado de vacunación, el llamado “pase verde” (Green pass), o un certificado de negatividad al virus Sars-Cov-2, expedido en Italia tras una prueba molecular o antigénica rápida, con la frecuencia indicada por la Dirección de Sanidad e Higiene de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano. Los costes de la prueba no corren a cargo de la Institución. La medida se extiende a los colaboradores externos y a quienes, por cualquier otro motivo, trabajan para la Institución, al personal de empresas externas y a todos los visitantes y usuarios.

También se prescribe que, fuera de los controles realizados por la Gendarmería, cada Entidad debe verificar el cumplimiento de las disposiciones, estableciendo los procedimientos operativos para organizar dichos controles e identificando a las personas encargadas de constatar e impugnar los incumplimientos.

La consecuencia del incumplimiento de estas normas para el personal que no cuente con las certificaciones necesarias es la prohibición de entrar en el lugar de trabajo. En este caso, se considerará que el trabajador está ausente de forma injustificada, sin remuneración, sin perjuicio de las retenciones de la seguridad social y la asistencia social y de la ayuda familiar.

Por último, está previsto que la posible exención de estas obligaciones documentales sea evaluada por la Secretaría de Estado del Vaticano sobre la base del dictamen de la Dirección de Sanidad e Higiene. Las autoridades sanitarias competentes del Vaticano pueden considerar necesarias otras restricciones para las personas procedentes de países con alto riesgo de contagio.