Monday, July 19, 2021

“No puedo aceptar una cosa y la contraria”


No sabemos si el reputado columnista del periódico ABC de Madrid, Juan Manuel de Prada, haya hablado anteriormente sobre esa particular característica, a la cual nosotros nos hemos referido aquí varias veces, que tiene Francisco de afirmar una cosa y su contrario al mismo tiempo. Si no lo ha hecho, hoy lo hace en su columna publicada en dicho diario, y con referencia a una afirmación que Francisco ha hecho en su reciente motu proprio Traditores Traditionis Custodes.

Por mi fe me he quitado muchas veces el sombrero, aguantando un chaparrón de cancioncitas grimosas, morcillitas cursis, feligresas empoderadas y sermones delicuescentes. Sin embargo, mi fe no puede exigirme que me quite la cabeza; y esto, exactamente esto, es lo que me acaba de pedir Bergoglio. Hace apenas unos años, Benedicto XVI explicaba en un ‘motu proprio’ que «el Misal Romano promulgado por Pablo VI es la expresión ordinaria de la ‘lex orandi’ de la Iglesia católica de rito latino. No obstante, el Misal Romano promulgado por san Pío V, y nuevamente por el beato Juan XXIII, debe considerarse como expresión extraordinaria de la misma ‘lex orandi’». Y ahora Bergoglio afirma en otro ‘motu proprio’ que «los libros litúrgicos promulgados por los santos Pontífices Pablo VI y Juan Pablo II, en conformidad con los decretos del Concilio Vaticano II, son la única expresión de la ‘lex orandi’ del rito romano».

Soy católico, pero no puedo ser irracional. No puedo aceptar una cosa y la contraria; no puedo dividir en dos mi cabeza. No puedo obedecer indicaciones contradictorias, como si fuese un cadáver o un robot que responde a impulsos eléctricos.