Friday, May 07, 2021

“La Iglesia requiere que los líderes Católicos que han apoyado públicamente leyes gravemente inmorales como el aborto y la eutanasia, se abstengan de recibir la Sagrada Comunión”, exhortación apostólica del obispo de Phoenix, EEUU


Mons. Thomas J. Olmsted, Obispo de Phoenix, Arizona, EEUU, ha publicado una Exhortación Apostólica sobre el Sacramento de la Sagrada Eucaristía, y titulada Veneremur Cernui. La carta aparece más o menos en el mismo contexto y en reafirmación de lo que dice la del Arzobispo de San Francisco, Salvatore Joseph Cordileone, de la cual dimos cuenta a principios de esta semana.

Escribe Mons. Olmsted en los N°s 66 y 67 de su exhortación:

...la Iglesia requiere que los líderes Católicos que han apoyado públicamente leyes gravemente inmorales como el aborto y la eutanasia, se abstengan de recibir la Sagrada Comunión hasta que se arrepientan públicamente y reciban el Sacramento de la Penitencia. No todas las cuestiones morales tienen el mismo peso que el aborto y la eutanasia. La Iglesia enseña que el aborto y la eutanasia son pecados intrínsecamente graves y que existe una grave y clara obligación para todos los Católicos de oponerse a ellos mediante la objeción consciente. “En el caso pues de una ley intrínsecamente injusta, como es la que admite el aborto o la eutanasia, nunca es lícito someterse a ella, ‘ni participar en una campaña de opinión a favor de una ley semejante, ni darle el sufragio del propio voto’’” (Evangelium Vitae, n. 73). El documento de Aparecida, del que el Papa Francisco se reconoce como uno de los autores principales durante su etapa como Arzobispo de Buenos Aires, enseña claramente: “Esperamos que los legisladores [y], gobernantes, ... defiendan y protejan [la dignidad de la vida humana] de los crímenes abominables del aborto y de la eutanasia; ésta es su responsabilidad. ... Debemos atenernos a la “coherencia eucarística”, es decir, ser conscientes de que no pueden recibir la sagrada comunión y al mismo tiempo actuar con hechos o palabras contra los mandamientos, en particular cuando se propician el aborto, la eutanasia y otros delitos graves contra la vida y la familia. Esta responsabilidad pesa de manera particular sobre los legisladores, gobernantes, y los profesionales de la salud”.

En el clima político actual de nuestro país, la Iglesia puede ser fácilmente acusada de favorecer a un partido y de señalar a los políticos de un determinado partido con tal enseñanza. Pese a ello, la Iglesia solo está reafirmando fielmente su enseñanza perenne sobre la Eucaristía y la digna recepción de la Sagrada Comunión, que se aplica a cada persona. Coherencia eucarística significa que nuestro «Amén» en la Sagrada Comunión incluye no solo el reconocimiento de la presencia Real, sino también una unión en la comunión, aceptando y viviendo toda la enseñanza de Cristo transmitida a nosotros a través de la Iglesia.