Saturday, May 01, 2021

Inicia “maratón de oración” en la Basílica de San Pedro con la prohibición de entrar a los miembros del cabildo


La, así bautizada, “maratón de oración” del santo Rosario, anunciada para iniciar hoy en la Basílica de San Pedro, arrancó como se tenía previsto.

Para iniciar destacando lo bueno, al final de cada decena se rezó la oración enseñada por Nuestra Señora del Rosario de Fátima durante su aparición del 13 de Julio de 1917, “Oh, Jesús mío...”

Luego, pasamos a lo no tan bueno. No sabemos si la audiencia que el pasado Jueves concedió Francisco al nuevo arcipreste de la basílica papal de San Pedro, cardenal Mauro Gambetti, haya tenido que ver algo con lo que pasaremos a reseñar o se habló de eso en ella, en todo caso, un hecho extraño sucedió en relación al inicio de la “maratón de oración”. Lo relata Franca Giansoldati, vaticanista de Il Messaggero. Nuestra traducción.

Ciudad del Vaticano - «Prohibida la entrada a San Pedro. Hoy los canónigos de la basílica no pueden entrar. Órdenes superiores». Esta es la frase pronunciada por un avergonzado empleado de la basílica y dirigida a los desconcertados canónigos de San Pedro que quisieron participar en el rosario con el Papa Francisco esta tarde. Una prohibición considerada inexplicable que tomó desprevenidos a los monseñores y que sacó a la superficie una anomalía porque en la memoria viva no se recuerda que ningún pontífice haya emitido jamás tales directivas, dado que los canónigos tienen la tarea institucional de estar al lado del pontífice durante las celebraciones y realizar el servicio litúrgico.

Sin embargo, desde hace algún tiempo, los canónigos —que son unos treinta— parecen estar en la mira del Papa Francisco. Probablemente se trata de uno de esos sectores en los que le gustaría poner algo de orden. Hace unos años el Papa al ver a dos canónigos durante una función solemne sirviendo detrás de los cardenales con la habitual túnica de color fucsia, se dice que el Papa preguntó con asombro quiénes eran “esos dos sacerdotes vestidos en tecnicolor”.

El mes pasado, sin embargo, poco antes de la Cuaresma, hizo discutir una directiva emitida por la Secretaría de Estado que limitaba drásticamente el servicio de los canónigos en la basílica y también las misas que antes celebraban sacerdotes y obispos de paso por Roma.

Alguien de larga memoria recuerda el discurso que el Papa Benedicto XVI pronunció en el capítulo de San Pedro en 2007 en el cual recordó los orígenes de este organismo nacido en 1053 y enumeró las funciones a las que fueron llamados, en primer lugar el «ministerio de la oración. Aquí está la naturaleza propia del Capítulo Vaticano —dijo Ratzinger— y la naturaleza propia del cabildo vaticano y la contribución que el Papa espera de vosotros es recordar con vuestra presencia orante junto a la tumba de san Pedro que no se debe anteponer nada a Dios; que la Iglesia está totalmente orientada a él, a su gloria; que el primado de Pedro está al servicio de la unidad de la Iglesia y que esta, a su vez, está al servicio del designio salvífico de la santísima Trinidad».

Esta tarde se inauguró el maratón mariano en el Vaticano, durante todo el mes de mayo en 30 santuarios de todo el mundo, desde Medjugorje a Lourdes, desde Aparecida a Lujan, desde San Giovanni Rotondo a Fátima, se rezará el rosario. Una cadena de devoción simbolizada por la corona que será desgranada todos los días a las 6 de la tarde, hora de Roma, en los santuarios de los 5 continentes.

Cada rezo del Rosario estará dedicado a una o más categorías de personas más afectadas por el coronavirus. Se comenzara rezando por los muertos de la pandemia y luego recordando a los médicos, el personal sanitario, los pobres y los desempleados, los ancianos y los presos, los sin techo.