Saturday, May 15, 2021

Dos feligresas conquistan al párroco y al vicario, abandono doble en diócesis de Città di Castello, Italia


No ha sido simultáneo el abandono de quienes fueran párroco y vicario de la misma parroquia, a saber, la de San Pío X de la diócesis italiana de Città di Castello; David Tacchini, quien abandonó hace casi un año y ahora Samuele Biondini, ambos por la misma causa, fueron conquistados por dos feligresas. Ambos han obtenido la dispensa de sus obligaciones derivadas de la ordenación sacerdotal, como explicó el pasado Miércoles el obispo, Mons. Domenico Cancian. El caso es análogo a otro del cual dimos cuenta en Abril pasado, ocurrido en otra localidad de Italia, cuyo protagonista fue el sacerdote Riccardo Ceccobelli.

Esta es una información de ABC.es, May-14-2021.

Un párroco italiano y su coadjutor abandonan la sotana tras enamorarse de dos feligresas

• Hace un mes hubo otro caso análogo; se respeta su decisión de pasar al estado laical, pero resurge el debate sobre el celibato

Ángel Gómez Fuentes
CORRESPONSAL EN ROMA


Por amor a dos mujeres, han dejado la sotana el párroco Samuele Biondini (50 años) y su coadjutor David Tachini (40) que ejercitaban su ministerio en la parroquia de San Pío X en Cittá di Castello, municipio de 40.300 habitantes en la provincia de Perugia, región de Umbria, Italia. La noticia del doble adiós al sacerdocio por motivos del corazón, al enamorarse de dos feligresas, se produce cuando hace tan solo un mes otro párroco abandonó los hábitos por el mismo motivo. En abril Riccardo Ceccobelli, de 42 años, se despidió de sus parroquianos desde el altar en una misa dominical, en presencia de su obispo, por haberse enamorado de una joven catequista, Laura, 26 años, enfermera de profesión. «Dejé de hacer el cura, pero no de ser sacerdote, ¡que quede claro! –dijo Ceccobelli-. No pude seguir manteniendo esta cosa dentro de mí. Se lo debía a Dios, a mi obispo, a mis feligreses. Una cuestión de honestidad, libertad, transparencia».

La noticia de la despedida y su reducción al estado laical, acordada por la Santa Sede para el párroco Biondini y su coadjutor Tachini, la ha comunicada el obispo de la diócesis, Domenico Cancian, quien habla de «libre decisión» y «sufrimiento» por el adiós, acogido con «respeto»: «El presbiterio y toda la comunidad diocesana acogen con sufrimiento y, al mismo tiempo, con respeto la libre decisión de David y Samuel. Agradecidos por el servicio realizado, oramos para que vivan con serenidad su pertenencia eclesial, arraigada en el bautismo».

Por parte del obispado no hay ninguna referencia a las motivaciones. Pero de boca en boca entre los feligreses se comenta que el ya excoadjutor David Tachini nacido Cittá di Castello, conocido por su compromiso de ayuda a los necesitados y en primera línea de acción en Cáritas, mantiene una relación sentimental con una joven, voluntaria laica a la que conoció hace años en una Casa de caridad. Por lo que se refiere al expárroco, Samuele Biondini, responsable de la pastoral juvenil, en la práctica un evangelizador en la calle, misión en la que ha realizado una labor elogiada, su adiós a la sotana estaría relacionado con una enfermera, con la que habría expresado su deseo de compartir una nueva etapa de la vida.

El celibato, a debate

La opinión pública en las calles de Città di Castello y en las redes sociales, dirigen palabras de admiración y estima por la valiente decisión de los dos sacerdotes, en contraposición, refieren algunos, a «quienes continúan con la misión sacerdotal, traicionándola en secreto». En la polémica se introduce una cuestión muy debatida desde hace años: el celibato eclesiástico.

Estas despedidas, que se producen justo en el plazo de un mes, han llevado al arzobispo Renato Boccardo, presidente de la Conferencia Episcopal de Umbría, a hacer un comunicado con una reflexión sobre el celibato y la formación para el sacerdocio en el seminario: «En pleno respeto de las opciones personales, que generan sufrimiento en los directamente afectados y en las respectivas diócesis, es necesaria una reflexión seria y profunda sobre el camino formativo que conduce al sacerdocio». Monseñor Boccardo reafirma la línea de la iglesia católica sobre el celibato: «Es bueno recordar que el celibato es una orientación que se da a la propia vida y, por tanto, también a la propia afectividad y sexualidad, y puede vivirse con plenitud y con el corazón lleno de alegría sólo respondiendo plenamente a la llamada del Señor».