Wednesday, April 28, 2021

¡No nos vengan con esos cuentos, admitan que este acto de beatificación les causa embarazo político!


En Venezuela estaban contentísimos por al próximo acto de beatificación del que en vida ejerció como médico, pero principalmente porque ejerció su profesión de manera cristiana, Dr. José Gregorio Hernández. Hay un comité de beatificación que había anunciado que la ceremonia la iba a presidir el Secretario de Estado del Estado Vaticano, cardenal Pietro Parolin, quien antes de ser nombrado tal fue Nuncio en Venezuela. La Oficina de Prensa de la Santa Sede emitió hoy un comunicado en el que avisa que Parolin ya no podrá estar en Venezuela para tan magno acto, motivo pandemia.

Comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, 28.04.2021

Por causas de fuerza mayor, ligadas principalmente a la pandemia de COVID-19, el Secretario de Estado no podrà viajar a Venezuela, como deseaba, con motivo de la beatificación del Venerable Siervo de Dios José Gregorio Hernández, que tendrá lugar en Caracas el día 30 de este mes.

El Cardenal Parolin asegura su participación espiritual en este momento tan importante para la Iglesia y para todo el País y espera que contribuya a profundizar la fe de los venezolanos y su vida cristiana, en la imitación del nuevo Beato, a afrontar la crisis humanitaria y a promover una convivencia plural y pacifica.

El mismo comité que aludimos arriba ha anunciado a su vez que la ceremonia será presidida por el actual Nuncio, Aldo Giordano. y hasta allí parece superado el inconveniente.

La verdad es que si la causa es la pandemia, como se aduce, hubieran podido hacer lo mismo que hicieron en Argentina con la beatificación de Fray Mamerto Esquiú, aprobada el mismo día que la de José Gregorio Hernández, la cual estaba programada para el 13 de Marzo y fue pospuesta. Es decir, posponer la ceremonia.

Lo que nosotros pensamos es que como a un acto semejante, nunca antes ocurrido en Venezuela, las autoridades civiles asisten, léase el régimen Maduro, este buscaría de una u otra forma hacer parecer la presencia en Venezuela del Secretario de Estado del Vaticano como una especie de respaldo o reconocimiento de dicho estado a su dictadura, lo instrumentalizaría para intentar cobrar legitimidad. Semejante embarazo de todas maneras permanecería así hubieran decidido posponer la ceremonia. Y ese, pensamos, es el verdadero motivo de la no presencia de Parolin en Venezuela.

Así que, Sres. diplomacia vaticana, déjense de esas carajadas y no nos salgan, especialmente a los católicos de Venezuela, con la disculpita de la pandemia.