Saturday, April 17, 2021

Demanda mundial de exorcismos en auge


Este es un artículo de Clarín, Abr-17-2021, pág. 46.

Los exorcismos aumentan y ahora la Iglesia da cursos por Zoom

Fuentes del Vaticano dicen que en el último año los pidieron 500 mil fieles, el triple que hace una década. En Italia hay 300 curas autorizados a realizarlos.


Julio Algañaraz
jalgañaraz@clarin.com

Sergio Rubin
srubin@clarin.com


No hay dudas de que Roma, la ciudad de la cual el Papa es obispo y contiene las 44 hectáreas soberanas del Vaticano, es el centro mundial irradiador de los exorcismos, que son plegarias de liberación para expulsar al demonio.

En Italia hay 300 sacerdotes autorizados por los obispos, los únicos que pueden pronunciar las oraciones.

La demanda mundial de exorcismos está en auge. Según fuentes vaticanas, en los últimos doce meses medio millón de fieles presentaron su caso a los sacerdotes exorcistas, el triple que hace una década. Y es en Roma donde se realiza el más famoso y concurrido curso que este año llegará a su quinceava edición.

El año pasado se canceló el encuentro por la imposibilidad de que llegaran a Roma entre 250 y 300 participantes de medio centenar de países debido a la pandemia.

En marzo de este año se organizó un curso especial vía Internet, que reunió a más de 200 participantes por

Zoom. A la espera del 15° encuentro “en presencia”, con fecha a fijar en los próximos meses, por el que cada participante paga unos 400 euros.

Desde 2005, los cursos los organiza la Pontificia Universidad Regina Apostolorum de la orden de los Legionarios de Cristo. El padre Luis Ramirez, del Instituto Sacerdos, coordina los encuentros que tienen una repercusión creciente y renuevan los debates acerca de los exorcismos.

“Hemos querido responder a quien desea comprender la mejor manera de ayudar a personas que tienen necesidad de curación espiritual. Se trata “de una visión interdisciplinaria sobre el exorcismo para servir mejor”, dijo.

Monseñor Luigi Negri, en tanto, afirmó que “el exorcismo es un ministerio de misericordia para los que sufren”.

El padre Pedro Barrajón, teólogo de la universidad de los legionarios, explicó que “con pocas preguntas un exorcista puede entender si su interlocutor pasa por un fenómeno espiritual o es otra cosa”. En una actualización que hizo la iglesia de los ritos en 1999, puso el acento en la obligatoriedad de que los exorcistas requieran la ayuda de la ciencia a través de psiquiatras, psicólogos y otros especialistas.

En el curso via Internet de marzo, el padre Barrajón abrió las sesiones que duraron cuatro días abordando el tema: “Angeles y demonios en el plano de la salvación”.

No hay datos actualizados sobre el número de exorcistas en el mundo. Hace cinco años eran un poco más de 400, de los cuales 260 están en Italia.

En favor de los que creen en la presencia constante del demonio, los exorcistas católicos encuentran un aliado en el mismo Papa. Francisco habla con relativa frecuencia de Lucifer. “Existe, sí, es verdad, y es nuestro mayor enemigo. Es el que trata de hacernos resbalar en la vida. Es el que pone malos deseos en nuestros corazones, malos pensamientos y nos lleva a hacer las muchas cosas malas que hay en la vida, para terminar en guerras”, explica Jorge Bergoglio.

El más legendario. Por muchos años, en Roma fue el padre Gabriele Amorth, fallecido en 2016 en medio de la congoja popular, a los 91 años, por problemas pulmonares. Tenía una fuerte personalidad pero también el don de ser simpático. En 1985 fue nombrado exorcista en Roma, que es la diócesis del Papa.

Fundador de la Asociación Internacional de Exorcistas, pidió en una carta al Papa como decisivo expediente antidiabólico que Su Santidad diera el gran paso: extender la autorización a hacer exorcismos a todos los sacerdotes. Hubiera sido una revolución pero no ocurrió. Sigue vigente la condición indispensable de la autorización del obispo de la diócesis del sacerdote.

Amorth ayudó a popularizar los exorcismos en Roma y el resto de Italia. Partisano que combatió contra la ocupación nazifascista en la Segunda Guerra Mundial, fue condecorado y eligió para su vocación sacerdotal a la orden de San Pablo. Poco antes de su muerte dijo por televisión que había realizado más de 70 mil exorcismos.

¿Cómo es que Dios permite una posesión demoníaca? Según Amorth, mientras hacía sus exorcismos preguntaba a los demonios por qué se empeñaban en quedarse. “Me respondían que no podían irse porque Dios no se los permitía”, completó.

Señor permite casos de posesión en el que la persona no llega nunca a liberarse. Yo los he tratado”, agregó. Y contó: “El demonio se descontrola de rabia desesperada cuando coloco algo que refleja la presencia de la Virgen, como un escapulario, o si rezo oraciones a María. ¡Le tiene un odio impresionante! Y no lo puede soportar”.

Otra poderosa arma, afirmó, son las reliquias que han pertenecido a algunos santos.

En la habitación que utilizaba para muchos exorcismos en la casa de los padres paulistas en Roma, mostraba clavos, tuercas y otros objetos que, dijo, le escupían durante los ritos de liberación: “Esos objetos no están dentro de la persona físicamente, se materializan en la boca al ser expulsados. Por eso, los guardo en una caja. Es muy difícil de creer, pero estan allí”.

“Los poseídos tienen muchas veces una fuerza brutal. Y en varias ocasiones observé casos de levitaciones. Un joven campesino se levantó hasta tocar la cabeza con el techo”.

Según dijo el padre Amorth, “las oraciones a distancia raras veces tienen un efecto liberatorio”. Una de las condiciones para los exorcismos es que las personas estén presentes.

No dudó de que Hitler “era un satanista” y dijo que no le asombraba que Pío XII haya intentado un exorcismo a distancia”. También al Papa argentino se le atribuyó un exorcismo. Causó mucho revuelo en mayo de 2013, apenas dos meses después de su elección. Francisco impuso las manos y recitó una oración al mexicano Angelo, un hombre de 43 años que había sido llevado hasta la audiencia general de los miércoles en una silla de ruedas por un sacerdote. El Vaticano desmintió después que el Papa hubiera realizado un exorcismo. Angelo los había recibido antes porque le fue dictaminada una posesión diabólica. El padre Amorth, sonriente, dijo entonces que el Papa había hecho seguramente un fructífero exorcismo.

En Argentina. No es una rareza que feligreses golpeen la puerta de una iglesia diciendo que creen estar poseídos por el demonio o que un familiar o un allegado lo está. Por eso, piden la asistencia de un exorcista. Sin embargo, para las autoridades eclesiásticas es algo absolutamente excepcional que efectivamente esas personas estén “poseídas”.

“Es algo relativamente habitual que en un obispado o parroquia se reciban pedidos de auxilio ante una supuesta posesión, pero la inmensa mayoría de los casos que se presentan son, en realidad, problemas psiquiátricos”, dijo ante una consulta de Clarín una calificada fuente eclesiástica con capacitación en el ámbito sanitario. “En mis más de 40 años de sacerdote creo haber estado en presencia de una posesión solamente dos veces”, ejemplificó.

Con todo, la cuestión no es fácil de abordar en la Iglesia en la Argentina como en la del resto del mundo. Ocurre que si bien la doctrina católica acepta las posesiones diabólicas (existe un ritual actualizado y la recomendación de que en cada diócesis haya un exorcista), no todos los clérigos creen a pie juntillas en ello o, al menos, son renuentes a aceptar la existencia de casos.

“No en todas las 65 diócesis en que se divide la Iglesia en el país hay un sacerdote exorcista y, por eso, suele recurrirse a otra que sí lo tiene ante un pedido por un presunto caso”, precisó la fuente. Apuntó que quien practica un exorcismo “no solo debe tener una capacitación especial, sino también una gran sobriedad en su proceder para no caer en sobreactuaciones psicológicas que se alejan de lo estrictamente religioso”.

El único exorcista argentino de cierto conocimiento público es el padre Carlos Alberto Mancuso. Hasta hace poco tiempo - tiene 87 años- recibía los viernes por la tarde en su parroquia Nuestra Señora de Luján, en La Plata, a personas presuntamente poseídas. “La gente viene a buscar algún auxilio, algún amparo, algún socorro, porque se sienten imposibilitados de enfrentar la situación ”, declaró en 2018.

Mancuso no oculta su satisfacción por el hecho de que el hoy Papa, cuando ejercía como arzobispo de Buenos Aires, le enviaba supuestos casos de posesión. “Ahora en Roma seguramente tiene un montón de exorcistas, pero aquello demuestra que cuando estaba acá creía en lo que estábamos haciendo”.

Aclara que nunca estuvo ante endemoniados que giraron sus cabezas 360° ni que vomitaron líquidos sobrenaturales, como aparece en la película “El exorcista”. De todas maneras, emoción no parece haberle faltado.