Monday, February 15, 2021

El presidente Biden “debería dejar de definirse a sí mismo como un católico devoto”


Monseñor Joseph F. Naumann (foto), arzobispo de Kansas City, Kansas, EEUU, presidente del Comité sobre Actividades Pro-Vida de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (recientemente tradujimos una declaración de ese órgano respecto de la orden ejecutiva del ‘católico practicante’ Biden que permite financiar abortos fuera de EEUU), concedió una entrevista a Catholic World Report, Feb-13-2021, de la cual procedemos a traducir algunos apartes.

Arzobispo Naumann: El Presidente Biden "debería dejar de definirse como un católico devoto"

JIM GRAVES | 13 DE FEBRERO DE 2021


Joseph F. Naumann, de 71 años, se ha desempeñado como arzobispo de Kansas City, Kansas, desde 2005. Nació en St. Louis, fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de St. Louis en 1975 y obispo auxiliar en 1997. Sirvió en una variedad de parroquias y de roles administrativos antes de llegar a Kansas City como arzobispo coadjutor (con derecho a sucesión) en 2004.

A lo largo de su sacerdocio, ha apoyado activamente el movimiento pro-vida y se desempeña como presidente del Comité de Actividades Pro-Vida de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB). El 28 de Enero, el Arzobispo Naumann celebró la Misa de vigilia anual de la Marcha por la Vida en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción en Washington, DC. En su homilía, amonestó a los católicos a luchar contra la cultura de la muerte con “oración, ayuno y limosna”.

CWR: En Enero de 2020, 100.000 personas participaron en la Marcha por la Vida de 2020, y el orador destacado fue el presidente Donald Trump. ¿Dónde estamos hoy?

Arzobispo Joseph F. Naumann:
Las circunstancias son muy diferentes. Yo diría que tuvimos muchos más de 100,000 en la Marcha por la Vida hace un año, y hubiéramos tenido más que eso este año si no hubiera sido por el virus y el temor de que la Marcha fuera tomada en control por personas con otras agendas. La pasión que tiene nuestra gente por construir una cultura de vida y proteger a los más vulnerables, los no nacidos, es fuerte, particularmente entre nuestros jóvenes.

CWR: ¿Cree que la Marcha por la Vida 2021 fue totalmente efectiva como un evento virtual este año? ¿Qué tipo de participación observó?

Arzobispo Naumann:
La desventaja de tener un evento virtual es que no podemos observar a los participantes de la misma manera. Pero, considerando la correspondencia que he recibido y lo que observé en la Misa de la Vigilia, diría que mucha gente estaba sintonizada y mirando.

También me complació ver a tantos obispos estadounidenses desde New Hampshire hasta Hawaii transmitiendo en vivo Horas Santas después de la vigilia desde sus catedrales. Fue hermoso.

CWR: ¿Cree que fue un error cancelar la Marcha por la Vida? ¿Volverá el año que viene?

Arzobispo Naumann:
Fue una decisión sabia y prudente cancelar la Marcha, considerando el evento en el Capitolio que sucedió unas semanas antes. No era el momento de hacer una manifestación masiva. Y, queriendo Dios, definitivamente regresará el próximo año.

CWR: El Sr. Biden profesa ser un Católico devoto, pero está 100% a favor del aborto. ¿Cómo cree que deberían responder los obispos estadounidenses a esta situación?

Arzobispo Naumann:
Puedo decirle cómo está respondiendo este obispo. El presidente debería dejar de definirse a sí mismo como un católico devoto y reconocer que su opinión sobre el aborto es contraria a la enseñanza moral católica. Sería un enfoque más honesto de su parte decir que no estaba de acuerdo con su Iglesia en este importante tema y que estaba actuando en contra de las enseñanzas de la Iglesia.

Cuando dice que es un Católico devoto, los obispos tenemos la responsabilidad de corregirlo. Aunque la gente le ha dado poder y autoridad a este presidente, él no puede definir qué es ser Católico y qué es la enseñanza moral Católica.

Lo que está haciendo ahora es usurpar el papel de los obispos y confundir a la gente. Está declarando que es Católico y va a obligar a la gente a apoyar el aborto con el dinero de sus impuestos. Los obispos deben corregirlo, ya que el presidente actúa en contra de la fe Católica.

CWR: El P. Robert Morey de la Iglesia St. Anthony en Florence, Carolina del Sur (quien se retiró este año) se negó a dar la Sagrada Comunión al entonces candidato Joe Biden en Misa en 2019 debido a la postura pro-aborto de Biden. ¿Qué opina de la acción del P. Morey?

Arzobispo Naumann:
Creo que estaba actuando y siguiendo su conciencia. Creo que el presidente tiene la responsabilidad de no presentarse a la Sagrada Comunión. Cuando los Católicos reciben la Eucaristía, están reconociendo la Presencia Real de Jesús y que también creen en las enseñanzas de la Iglesia. El Presidente Biden no cree en las enseñanzas de la Iglesia sobre la santidad de la vida humana, y no debe poner al sacerdote en una situación en la que tenga que decidir si le permite o no recibir la Eucaristía. Debería saberlo después de 78 años como Católico.

CWR: ¿Le daría la Comunión al Sr. Biden?

Arzobispo Naumann:
No creo que alguna vez me encuentre en esa situación; No anticipo que venga a Misa en Kansas y se acerque a mí para recibir la Comunión.

Creo que su obispo tiene la responsabilidad de dialogar con él sobre este tema. Lo que está apoyando es un mal serio. No conozco la disposición de su mente y corazón, pero su acto de apoyar el aborto legal está mal.

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CWR: Recientemente ha tenido algunas conversaciones públicas sobre la moralidad de recibir vacunas COVID-19 que pueden haber sido desarrolladas usando tejido humano extraído de bebés abortados. Su enfoque, si estoy en lo correcto, es si los católicos podrían recibir moralmente tales vacunas, no si deberían o no deberían. ¿Es eso correcto?

Arzobispo Naumann:
Sí, esa es una declaración que hice con el obispo Kevin Rhoades de Fort Wayne-South Bend, Indiana. Dijimos que está permitido que los católicos reciban la vacuna si así lo desean, y su motivación puede ser positiva, la preocupación por propagar el virus a los vulnerables de nuestra sociedad. Todos tenemos la obligación moral de trabajar por el bien común, y proteger a los vulnerables mediante una vacuna puede ser un bien, pero no debería verse obligado a hacerlo.

Las personas pueden tener buenas razones para no querer ser vacunadas. Las vacunas Pfizer y Moderna tienen una conexión remota con líneas celulares que provienen de tejido extraído de bebés abortados, y es posible que quieran separarse de eso. Las personas también pueden tener preocupaciones sobre los efectos secundarios de las vacunas.

Pero dijimos que tomar la vacuna a pesar de su conexión remota con el aborto no es un acto inmoral porque preservar la propia salud y la de los demás supera eso, y los abortos pasados no fueron ni deseados ni intencionados por quienes ahora usan las vacunas.

CWR: Algunos obispos han ido más allá de decir que la vacuna es moralmente permisible, insistiendo en que los católicos tienen la obligación moral de tomar la vacuna COVID-19. Se informa que el Papa Francisco dijo en una entrevista el 10 de Enero: “Creo que moralmente todos deben vacunarse. Es la elección moral porque se trata de tu vida pero también de la vida de los demás... Hay un negacionismo suicida que no sabría explicar pero hoy la gente debe vacunarse”.

Arzobispo Naumann:
¿Realmente el Papa dijo eso? Eso fue informado por la prensa secular, pero no estoy seguro de lo que dijo el Papa Francisco. No estoy diciendo que la gente tenga la obligación moral de vacunarse.

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