Wednesday, January 20, 2021

Vaticano vacuna 25 indigentes contra coronavirus


Las farmacéuticas no revelan los detalles de las negociaciones de las vacunas para la Covid-19 que hacen con los estados, pero sería bueno saber cómo se realizó la adquicisión por parte del estado Vaticano, que cuenta con unos mil ciudadanos, de 10.000 dósis de la vacuna producida por Pfizer. Nosotros que somos tan malpensados, podríamos dejar volar la imaginación y llegar a contemplar la posibilidad de que Pfizer hubiera suministardo al Vaticano de forma gratuita no solamente las dos dósis neceserarias para cada uno de sus habitantes registrados, sino unas tantas más, las cuales, facilitadas de la forma que detallaremos más adelante, a personas indigentes, resultarían una magnífica publicidad para dicha vacuna, ¡sin que el Vaticano desembolse un solo Dolar!. Eso como una mera especulación calenturienta de los malpensados como nosotros pero, como dijimos, sería bueno saber los detalles de dicha negociación.

Ahora bien, dice Vatican News, Ene-20-2021, que el Vaticano ha vacunado hoy a 25 personas indigentes.

25 personas sin hogar vacunadas contra el Covid en el Vaticano

El Papa Francisco quería que algunas personas sin hogar que frecuentan las estructuras de la Santa Sede, recibieran la vacuna anti Covid. "Ahora estoy más seguro", dice uno de ellos.

Michele Raviart - Ciudad del Vaticano


Mario está en una silla de ruedas y no tiene piernas. El año pasado perdió su pensión de invalidez y se encontró en las calles de Roma justo en el momento del primer confinamiento de la pandemia y la llegada de la primera ola de coronavirus.

Él, al igual que otras personas pobres y marginadas que frecuentan los alrededores de la Plaza de San Pedro, es un huésped en el Palazzo Migliori, la instalación puesta a disposición por el Papa Francisco para sacar de las calles a los sin techo del barrio.

El agradecimiento al Papa
"Salió muy bien, ahora tengo una seguridad extra", dice sonriendo al salir del Aula Pablo VI en el Vaticano, después de recibir la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus. Una elección muy deseada por el Papa Francisco, que decidió donar parte de las dosis disponibles para la campaña de vacunación en el Vaticano a los más necesitados. "Agradecemos al Papa el regalo que nos ha hecho", reitera Mario y las otras 24 personas que, como él, han recibido la primera dosis esta mañana.

Los italianos y los extranjeros mayores de 60 años
Son personas alojadas en el Palacio Migliori y en las dos casas confiadas a las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa cerca del Vaticano. Hombres y mujeres de 60 años o más, italianos, pero también de Georgia y Rumania, a menudo con graves problemas físicos y gran dificultad para relacionarse con los demás.

"Nadie se salva solo"
"Es la realización de lo que dijo el Papa Francisco: nadie se salva solo y todos estamos en la misma barca", explica a Vatican News Carlo Santoro de la Comunidad de Sant'Egidio, que durante décadas ha sido uno de los muchos trabajadores que se ocupan de los sin techo en la zona de San Pedro y de los huéspedes del Palacio Migliori. Los pobres, explica, han tenido muchas dificultades durante este año, sólo hay que pensar en la dificultad de recibir limosna o un simple bocadillo de las tiendas que ahora están cerradas. "Incluso dentro del palacio ha habido casos positivos de coronavirus", dice Santoro, subrayando que a veces no ha sido fácil explicarles la importancia de la vacunación.

La esperanza de la vacuna
Muchos de ellos tenían miedo de la inyección y la aguja, o tenían miedo de las contraindicaciones de la vacuna, explica Santoro. Correspondía entonces a los médicos y al personal sanitario disipar cualquier duda reiterando los efectos beneficiosos a largo plazo de la vacunación. "Aunque la importancia de este gesto no quedó inmediatamente clara para todos", reitera, "para todos ellos será una liberación porque la única esperanza de salir de la pandemia es vacunarse".

El papel de la Limosnería Apostólica
Para acompañar concretamente a los sin techo a la vacunación está la Limosnería Apostólica de la Santa Sede, dirigida por el Cardenal Konrad Krajewski, que desde el comienzo de la pandemia ha llevado la ayuda del Papa a las personas más vulnerables. La Navidad pasada, 4.000 test del Covid llegaron desde Eslovaquia para los sin techo de Roma, mientras que en todo el mundo se donaron medicinas, mascarillas y respiradores.

"Otros grupos de personas seguirán vacunándose en los próximos días", confirmó el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, explicando la iniciativa en un comunicado.