Saturday, January 23, 2021

Francisco, ¿hablas de controlar las noticias falsas?


Se ha dado a conocer hoy el “Mensaje del Santo Padre para la 55 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales”, y en él Francisco dedica un pasaje al control de la noticias falsas.

Hemos descubierto, ya desde hace tiempo, cómo las noticias y las imágenes son fáciles de manipular, por miles de motivos, a veces sólo por un banal narcisismo. Esta conciencia crítica empuja no a demonizar el instrumento, sino a una mayor capacidad de discernimiento y a un sentido de la responsabilidad más maduro, tanto cuando se difunden, como cuando se reciben los contenidos. Todos somos responsables de la comunicación que hacemos, de las informaciones que damos, del control que juntos podemos ejercer sobre las noticias falsas, desenmascarándolas.

Fue leyendo ese pasaje cuando recordamos que Francisco en 2016 difundió por boca propia una información de la cual hasta la presente ni él mismo ni nadie ha podido aportar prueba de la veracidad. Fue en el vuelo de regreso a Roma de su viaje a México y EEUU, cuando afirmó:

Pablo VI, ¡el grande!, en una situación difícil en África permitió a las monjas usar anticonceptivos para casos de violencia.

Poco días después, el entonces portavoz vaticano, P. Federico Lombardi, repitió la especie en una entrevista con Radio Vaticano, obviamente para respaldar a Francisco, pero sin aportar pruebas. Un análisis muy completo de este caso lo hizo en su momento Sandro Magister en su antigüo espacio Chiesa Online.

Pasando a otro ejemplo, ocupémosnos del las “imágenes... fáciles de manipular”. Fue en 2018 cuando el entonces prefecto de la Secretaría para las Comunicaciones, Mons. Dario Edoardo Viganó, trucó una foto en la que aparecía una carta de Benedicto XVI, papa emérito, dirigida a él, junto a una pila de libros de la colección llamada «La Teoología de Francisco», editada por Lev, en la cual teóricamente Benedicto la alababa, pero en realidad Benedicto no leyó, ni tenía intención de hacerlo, la tal colección. La maniobra, realizada para mostrar una inexistente continuidad entre Benedicto y Francisco, inicialmente defendida por el perpetrador, se fue descubriendo de a poco, y al final resultó con su renuncia, la cual Francisco aceptó a la fuerza, no sin llenarlo de abrazos, caricias y besos en la carta de aceptación de renuncia, pasando inmediatemente a nombrarlo asesor del mismo organismo al cual renunciaba Viganó (todas las entradas relacionadas con ese vergonzoso episodio publicadas en este blog, se pueden consultar bajo la eiqueta "Lettergate").

Hubiera quedado allí el asunto, pero pasados los días, las semanas y los meses, cuando ya la espuma bajó, en Agosto de 2019 Francisco nombró al falsificador como Vicecanciller de la Pontificia Academia de las Ciencias, recompensando su lealtad (a Francisco, obvio, y no a la verdad).

Así que, Francisco, ¿hablas “de las informaciones que damos, del control que juntos podemos ejercer sobre las noticias falsas”?, por favor no pidas a los demás que sigan tu ejemplo, porque si así fuera...