Friday, January 29, 2021

“El redactor ha elaborado una síntesis globalmente hostil a la liturgia tradicional”, entrevista con el P. Claude Barthe sobre respuesta de los obispos franceses a encuesta vaticana sobre Summorum Pontificum


En Abril de 2020, la Congregación para la Doctrina de la Fe envió a los obispos del mundo una encuesta sobre los efectos del motu proprio Summorum Pontificum, la cual debería ser respondida antes de Jul-31-2020.

Aunque las respuestas deberían haber sido individuales para cada obispo, la Conferencia Episcopal Francesa decidió unilateralmente que los obispos de dicha conferencia hicieran llegar a ella sus respuestas, para proceder luego a compilarlas y hacer un único resúmen de diez páginas, el cual suplanta cada una de las respuestas individuales de los obispos.

Hace pocos días, Paix Liturgique, después de que en algunos medios dieran a conocer diversos aspectos de dicho documento, lo publicó textualmente, es decir, las diez páginas.

Seguidamente publicamos nuestra traducción de una entrevista con el P. Claude Barthe, publicada por Le Rouge et le Noir, Ene-29-2021, una vez conocido el tenor de las respuestas de la Conferencia Episcopal Francesa al cuestionario de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre Summorum Pontificum.

El padre Claude Barthe es capellán de la peregrinación internacional Summorum Pontificum y editor de la carta de reflexión sobre temas religiosos actuales, Res Novae (https://www.resnovae.fr/blog/actualite/). Especialista en la liturgia tradicional romana y reconocido analista de la crisis actual de la Iglesia, su último trabajo publicado en diciembre de 2018 se refiere a La misa del Vaticano II. Archivo histórico publicado por ediciones Via Romana. Tuvo la amabilidad de responder a las preguntas de Le Rouge & le Noir sobre el reciente informe de la Conferencia episcopal francesa sobre el tema de la misa tradicional.

R&N: ¿Por qué la Conferencia de Obispos de Francia (CEF) encargó un informe sobre los resultados del Motu Proprio de Benedicto XVI sobre la forma extraordinaria del rito romano y por qué este informe llegó a la prensa?

PADRE CLAUDE BARTHE: El informe en cuestión es el resumen de diez páginas, elaborado en una oficina de la Conferencia de Obispos de Francia, de respuestas dadas por estos obispos a un cuestionario de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Para comprender el contexto de esta investigación, conviene saber que existe en el episcopado italiano y en la Curia romana (en la Secretaría de Estado entre otros) un poderoso grupo de presión muy hostil al estatus, según él lo privilegió, otorgado a la liturgia tradicional por Motu Proprio Summorum Pontificum de Benedicto XVI (bajo el cual esta liturgia se califica como “forma extraordinaria del rito romano”, FERR). Este grupo obtuvo la supresión de la Comisión Ecclesia Dei, cuyas competencias fueron recogidas por una oficina de la Congregación para la Doctrina de la Fe [1] . Probablemente, para silenciar estas recriminaciones contra la liturgia tradicional, el Papa Francisco pidió a la CDF que iniciara una investigación el pasado mes de marzo (con nueve preguntas: “¿Dónde está la aplicación del motu proprio Summorum Pontificum en su diócesis? - Si la forma extraordinaria es practicada allí, ¿responde a una necesidad pastoral real o es promovida por un solo sacerdote?”, etc.)

Teóricamente, los obispos tendrían que dirigir sus respuestas a la Congregación para la Doctrina de la Fe. Pero la Conferencia italiana, como la francesa, y tal vez como otras, decidió recoger las respuestas ellos mismos y sintetizarlas, para luego enviarlas a Roma, lo cual les pareció más “colegial”, y permitió insuflar un línea general sobre esta cuestión. Esta síntesis de la CEF, un documento interno, fue enviada a la CDF y a cada uno de los obispos franceses. Fue publicada tras filtraciones, por Paix liturgique [2].

R&N: ¿El informe de CEF es un cargo contra la tradición o reconoce Usted alguna cualidad en él?

PADRE CLAUDE BARTHE: El redactor ha elaborado una síntesis globalmente hostil a la liturgia tradicional o, en todo caso, a su excesiva visibilidad. Es cierto que enumera las conclusiones positivas relativas a Summorum Pontificum que los obispos expresaron en sus respuestas: pacificación, respuesta a una necesidad pastoral, buena influencia sobre el rigor en la celebración de la misa ordinaria, pero minimizándolas sistemáticamente. Si vamos a creerle al redactor, los obispos afirmarían que el FERR no es misionera, lo cual deja sin palabras cuando sabemos que las misas parroquiales siempre están más desiertas, mientras las celebraciones tradicionales se llenan y provocan, sobre todo en los jóvenes, un número no despreciable de conversiones (la síntesis reconoce además esta atracción que ejerce sobre los jóvenes, pero la explica por su “fragilidad”, su deseo de una identidad tranquilizante...).

Las cifras que se dan sobre las misas tradicionales son típicamente las “cifras de la policia” (se reunirían en promedio entre 20 y 70 personas…). Y, sin embargo, está claro que la existencia pública de la Misa tradicional es ahora un hecho en Francia. Hecho adquirido que a muchos obispos les gustaría confinar o reducir, pero que ya no discuten.

R&N: La lectura del documento deja pensar que la CEF está ajustando algunas cuentas con la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro (FSSP). ¿Qué piensa?

PADRE CLAUDE BARTHE: Ella está en contra de todos los institutos tradicionales. Contra la FSSP, porque sus sacerdotes se niegan a concelebrar el Jueves Santo con el presbiterio diocesano; contra el ICRSS, informando que a un obispo le sorprende que este instituto haya organizado un viaje con jóvenes menores de 18 años para que asistan a ordenaciones en Gricigliano (una aproximación indebida con menores...); contra todas las comunidades, a causa de la formación “indigente” de sus sacerdotes —debe entenderse no lo suficientemente conciliar—, las sospechas están claramente formuladas respecto a la enseñanza impartida por la Fraternidad de San Pedro y el Instituto de Cristo Rey [Sumo Sacerdote].

R&N: El reporte sintetizado revela un profundo desconocimiento de la Tradición. ¿Es ignorancia o mala fe (el documento critíca particularmente la pobreza de los sermones de los sacerdotes tradicionalistas)?

PADRE CLAUDE BARTHE: A veces hay una asombrosa ignorancia fáctica: la síntesis pretende afirmar, por ejemplo, que las celebraciones de matrimonios, funerales, bautizos ¡son excepcionales! En cuanto al desconocimiento de las predicaciones de los ministros tradicionales consideradas “mediocres” (lo cual al menos te hace sonreír, cuando se piensa en muchas predicaciones parroquiales...), es ideológico: estas predicaciones se consideran demasiado anticuadas, cayendo dentro de un catecismo obsoleto, no suficientemente conciliares. ¿Cómo calificar la cualidad de la ignorancia que permite a la CEF afirmar que la Fraternidad de San Pío X está “fuera de la Iglesia”? La CEF sabe, sin embargo, que el Papa Francisco ha dado a sus sacerdotes el poder de confesar y la posibilidad de recibir delegación para el matrimonio.

R&N: ¿Tiene la CEF como objetivo imponer a los sacerdotes que celebran la forma extraordinaria el bi-ritualismo y una adhesión total e incondicional a todos los contenidos del Concilio Vaticano II que sin embargo se presenta como un concilio pastoral?

PADRE CLAUDE BARTHE: La CEF sólo recoge —y orienta— los deseos que los obispos de Francia presentan en Roma. Estos deseos, en efecto, además del de no permitir que proliferen las celebraciones tradicionales (“estar atentos para no extender el FERR”), se pueden resumir de la siguiente manera: conducir a los sacerdotes y los fieles de la FERR al bi-formalismo (su lapsus —“bi-ritualismo”—, ¡sería considerado por el CEF como revelador!)

Es dudoso que el Papa Francisco los siga en este terreno, todo simplemente porque el asunto no le interesa. Por otro lado, a largo plazo, podría intervenir una presión sobre los institutos Ecclesia Dei por el bi-formalismo: podría suceder que se reduzcan al derecho común, es decir, que se pongan, como todos los institutos religiosos, bajo la jurisdicción de la Congregación para los Religiosos y ya no bajo la Congregación para la Doctrina de la Fe. Si esto fuera, a través de denuncias de ciertos miembros de estas comunidades, a través de visitas canónicas y otros medios, estos institutos podrían desestabilizarse. Pero no estamos allí todavía.

Sobre el tema de la adhesión al Vaticano II, el documento de la CEF señala —y con razón— que el apego a la liturgia tradicional tiene fundamentos doctrinales. En resumen, uno podría decir que la fluidez de la doctrina subyace en el rito ordinario (¡lapsus de mi parte!), especialmente en cuanto a la expresión del sacrificio eucarístico, tiene que ver con la fluidez de ciertos textos del Vaticano, quien dice gris para no decir ni negro ni blanco. “Un mundo aparte, una Iglesia paralela está surgiendo”, escribe en su síntesis el redactor del episcopado. Ahora, precisamente, Summorum Pontificum intentó establecer, mediante una especie de brillante bricolaje, una coexistencia pacífica entre las dos “formas”. Esto es en gran medida insoportable, dice la CEF, la cual quisiera que Roma redujera el alcance de la liturgia tradicional. Pero, ¿tiene la desangrada Iglesia de Francia, que cada vez tiene menos fieles, sacerdotes y fondos, la capacidad de volver a la guerra, como en los años posteriores al Concilio?

[1] Sobre este tema, ver nuestra entrevista con el Padre Barthe: https://www.lerougeetlenoir.org/opinions/les-inquisitoriales/abbe-claude-barthe-le-pape-francois-na-pas-le-meme - interet-que-benoit-xvi-para-la-liturgia-tradicional

[2] http://www.paixliturgique.fr/aff_lettre.asp?LET_N_ID=3086