Friday, September 18, 2020

Aclaración del obispo emérito de Haarlem-Amsterdam sobre las presuntas apariciones de Amsterdam

A raíz de las polémicas que ha generado una carta de fecha Jul-20-2020 de la Nunciatura Apostólica en el Líbano al card. Béchara Boutros Raï, Patriarca de Antioquía de los Maronitas, en la que plasmaba la actual posición de la CDF sobre las presuntas apariciones de Amsterdam (1945-1959), a la cual dedicamos una entrada hace poco, el obispo emérito de Haarlem-Amsterdam, Mons. Jozef Marianus Punt, ha escrito una carta de dos páginas a modo de aclaración.

En el sitio de internet de la diócesis de Haarlem-Amsterdam se encuentra una información en referencia a esta polémica, hace una muy breve cronología de los hechos, y al final remite a una carta aclaratoria del obispo emérito de Haarlem-Amsterdam sobre las presuntas apariciones de Amsterdam, envíada al sitio de internet Mother of all peoples, que es el sitio de internet en donde se promueve la declaración del 5° Dogma Mariano. Seguidamente presentamos nuestra traducción al español de esa carta (énfasis en el original).

LA SEÑORA DE TODAS LAS NACIONES Y LA IGLESIA

Debido a muchas solicitudes, le pedimos al obispo emérito Jozef Punt que hiciera un breve resumen del desarrollo de la posición de la Iglesia con respecto a las apariciones de la Santísima Virgen María, como “La Señora de todas las Naciones” o “La Madre de todos los Pueblos, ”(Amsterdam 1945-1959):

La Iglesia y “la Señora de todas las Naciones” tienen una larga historia común, tanto a nivel diocesano como a nivel de la Iglesia universal. Comenzó hace más de 70 años. Como la mayoría de mis predecesores, también Yo conocía muy bien a la visionaria. Ella era totalmente confiable y muy realista. Todas sus visiones ocurrieron en presencia de otros y fueron registradas por otros. Como obispo, tenemos el deber de “probar los espíritus”, para separar “el trigo de la cizaña”, pero también de “retener lo bueno”. No puedo describir 70 años de historia en detalle, pero intentaré explicar las etapas centrales en este desarrollo.

En 1956, el primer Obispo local, Johannes Huibers permitió la veneración privada del título, la imagen y la oración de la Señora de todas las Naciones, pero prohibió la veneración pública. Esto se basó en el consejo de una comisión diocesana, que aún no podía establecer un origen sobrenatural. Además de eso, las apariciones aún continuaban. En 1957, Roma confirmó la medida disciplinaria del obispo, añadiendo que no descartaba que se presentaran nuevas informaciones en el futuro. Después de su retiro (1960), el Obispo Huibers se convenció cada vez más de la autenticidad de las apariciones, como se manifiesta en cartas a su sucesor y a Roma, así como en otros testimonios documentados.

En 1967, el entonces obispo de Haarlem, Theodorus Zwartkruis, a pedido de muchos fieles y en consulta con la Congregación para la Doctrina de la Fe, decidió reabrir el caso. Una nueva comisión diocesana no pudo arrojar una conclusión clara, pero tendía a atribuir un origen natural a los hechos. Sin embargo, recomendó la concesión del permiso para la devoción pública. En 1974, la Congregación para la Doctrina de la Fe no afirmó que las apariciones sean falsas, pero precisó que aún existía la posición de “non constat de supernaturalitate”, y en una publicación oficial confirmó la prohibición de la veneración pública a partir de 1956 por parte del obispo Huibers.

En 1973, ocurrió un desarrollo inesperado. Las hermanas de un convento de Adoración Eucarística en Akita, Japón, habían encargado una estatua de madera con la imagen de la Señora de todas las Naciones, y rezaban diariamente la oración de Amsterdam. En Julio de 1973, la hermana Agnes Sasagawa escuchó una hermosa voz proveniente de la estatua de la Señora de todas las Naciones, dando mensajes. Además, ocurrieron curaciones, lacrimaciones y otros eventos milagrosos en la estatua, cinco veces en presencia del propio obispo. Después de una extensa investigación científica por parte de la Universidad de Akita, el obispo local, John Shojiro Ito, el 22 de Abril de 1984 aprobó “el carácter sobrenatural de los hechos”. Hizo una peregrinación a Amsterdam, y poco antes de su muerte, escribió una carta (28 de Febrero de 1989) al obispo de Haarlem, en la que confirma que había aprobado los hechos relacionados con la estatua de la Señora de todas las Naciones en Akita, como consistentes en un origen sobrenatural. También existe una profunda relación de la Señora de todas las Naciones con la Sagrada Eucaristía, tanto en Akita como en Amsterdam.

En 1984, Roma modificó su posición con respecto a Amsterdam. La Congregación para la Doctrina de la Fe aconseja al entonces obispo local, Henricus Bomers, que considere hacer una distinción entre el título y las apariciones, expresando que la Congregación estaba inclinada a reconocer el título. En los años siguientes, hay una correspondencia permanente entre el obispo local y la Congregación sobre la posibilidad y la realidad de tal distinción. El 6 de Abril de 1990, la Congregación declara por escrito que “el propio Obispo de Haarlem debería juzgar la conveniencia” de esta política.

En 1995, Roma permite la veneración pública. En ese año, fui nombrado Obispo auxiliar de Haarlem. En mi visita de presentación a la Congregación para la Doctrina de la Fe, Octubre de 1995, el Prefecto, Cardenal Joseph Ratzinger, planteó el tema de la devoción a La Señora de Todas las Naciones y me pidió mi opinión sobre este tema. Respondí que estaba a favor de permitir la devoción pública, sin emitir aún un juicio sobre la autenticidad, pero a la espera de nuevos desarrollos. El prefecto dio permiso a esta política. El 31 de Mayo de 1996, el obispo Bomers, junto conmigo como su obispo auxiliar, entonces emitió un decreto en el que permitimos la veneración pública de “La Señora de todas las Naciones” y dejamos la cuestión de la autenticidad a la conciencia de los fieles. La devoción se extendió ampliamente.

En 2002, en mi continua responsabilidad como nuevo Obispo de Haarlem, tuve que tomar una posición sobre las apariciones de Amsterdam. Ya desde hace varios años, estuve enfrentado a muchas solicitudes de obispos y fieles para dar claridad sobre la autenticidad, y también a la luz de la aprobación de Akita. Les pedí a algunos teólogos y psicólogos estudiar otra vez todo el material disponible. Siguiendo su consejo positivo, y en mi responsabilidad como obispo local, entonces aprobé las apariciones como “en esencia consistentes en un origen sobrenatural”. En una carta pastoral, agregué que la aprobación no implica una garantía en cada palabra o imagen, porque la influencia del factor humano siempre permanece. También recordé que la revelación privada, aunque sea reconocida como auténtica, “no obliga la conciencia de los fieles”.

En 2005, Roma requirió un pequeño cambio en la oración. La última frase de la oración se lee como sigue: “Que la Señora de todas las Naciones, que una vez fue María, sea nuestra Abogada. Amén”. Por supuesto, la Santísima Virgen conserva el nombre de “María”. El nombre se usa en todos los mensajes. De hecho, Nuestra Señora se presenta a sí misma con las palabras: “Yo soy la Señora, María, Madre de todos los Pueblos”. Lo que se quiere decir es que esta humilde joven, María de Nazaret, fue elegida y elevada por el Señor para convertirse, como la llama San Juan Pablo II bajo los títulos, “la Madre de toda la Humanidad” y “la Madre de todos los Pueblos”. Pero para evitar malentendidos, y en obediencia, se cambió la cláusula. Ahora, la forma más actual de la cláusula dice: “la Santísima Virgen María”.

La devoción se ha extendido por todo el mundo y actualmente es apoyada por cientos de obispos y cardenales. La oración está traducida a casi todos los idiomas del mundo. La primera frase de la oración dice: “Señor Jesucristo, Hijo del Padre, envía ahora tu Espíritu sobre la tierra”, con especial énfasis en “ahora”. Nuestro mundo necesita al Espíritu Santo ahora, más que nunca. Si honramos a María en toda la grandeza que el Señor le ha concedido, entonces Ella podrá ejecutar plenamente su poder maternal sobre el corazón de su Hijo y obtener para nosotros un nuevo descenso del Espíritu Santo sobre nuestro mundo herido. Esa es la esencia de esta devoción. Por esta razón, millones de personas están rezando el Rosario y esta oración. En el día de oración de la Señora de todas las Naciones en Alemania, 2019, nos alegró recibir un mensaje de saludo y bendición en nombre del Papa Francisco.

[aparece firma autógrafa digital]
Jozef Marianus Punt
Obispo Emérito de Haarlem-Amsterdam
15 de Septiembre de 2020