Monday, December 21, 2020

Después de haber echado a los que pudimos echar, vosotros no os preocupéis, ninguno perderá el empleo


En la audiencia de Francisco con los empleados de la Santa Sede y la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano para las felicitaciones Natalicias, realizada hoy en el Aula Paulo VI en el Vaticano, Francisco les ha asegurado que ninguno perderá el empleo, pero eso sí, que sepan que el que está a cargo no es “Mandrake” (!?).

La pandemia no sólo ha causado una situación sanitaria crítica, sino también tantas dificultades económicas a muchas familias e instituciones. La Santa Sede también se ha visto afectada y está haciendo todo lo posible para hacer frente de la mejor manera posible a esta situación precaria. Se trata de satisfacer las necesidades legítimas de vosotros empleados y las de la Santa Sede: debemos ayudarnos mutuamente, y proseguir nuestro trabajo común, pero siempre. Nuestros colaboradores, vosotros, que trabajáis en la Santa Sede, sois lo más importante: nadie debe quedarse fuera, nadie debe perder el trabajo; los superiores de la Gobernación y también de la Secretaría de Estado, todos, buscan la manera de no disminuir vuestros ingresos y de no disminuir nada, nada en este momento tan malo, para el fruto de vuestro trabajo. Se buscan muchas maneras, pero los principios son los mismos: no dejar el trabajo; no se despide a nadie, nadie debe sufrir la fea repercusión económica de esta pandemia. Pero todos juntos tenemos que trabajar más para ayudarnos a resolver este problema que no es fácil, porque ya sabéis: aquí, tanto en la Gobernación como en la Secretaría de Estado, no está Mandrake,... no hay varita mágica, y debemos buscar formas de resolver esto y con buena voluntad, todos juntos, lo resolveremos. Ayudadme a hacerlo y yo os ayudo y todos juntos saldremos adelante como de la misma familia. Gracias.

Pero claro, después de haber echado a todos los que pudieron echar, ¿!qué se podría esperar que dijera!?

- “Francisco va departamento por departamento en busca de cabezas para que rueden”.

-Paura in Curia y Burke sería Arzobispo de Chicago.

-120 monseñores que trabajan en el Vaticano serían enviados de nuevo a casa.

-Empleados del Vaticano nerviosos por despidos.

Los anteriores son unos ejemplos del inicio del Pontificado, no son todos porque, entre otras, no hemos seguido al detalle los casos (como cuando echaron a varios monseñores competentes de la CDF solamente para poder sitiar al Prefecto de entonces, el card. Müller; o cómo Fotografia Felici ya no conservó más el permiso para cubrir fotográficamente las actividades del Papa, tuvo que despedir a sus empleados y hoy casi ha desaparecido). Sea como sea, después de la purga ya se asumió el discurso de que a nadie lo iban a echar, como por ejemplo dijeron en 2018 después de la 27ª ronda de reuniones del C-9: “Se ha reiterado una vez más que no hay proyecto ni intención de proceder a despidos por motivos de una eventual reducción de personal”.

Aunque, del dicho al hecho...