Saturday, December 05, 2020

Así Francisco va a comisariar a Benedicto, de ahora en adelante cogobierno en la Iglesia


¡Qué risa nos da este Scalfari! Otro de sus conocidos ensayos a rueda suelta sobre las confidencias que Francisco le hace ha escrito hoy en La Repubblica.

Esta vez dice Eugenio Scalfari, fundador de La Repubblica, que de hoy en adelante existirá una especie de cogobierno en la Iglesia —obvio que no con esas palabras, pero si él se toma tantas libertades con lo que cree entender de lo que Francisco le dice, nosotros reclamamos para nosotros la misma libertad— entre el Papa reinante y el emérito. ¡A ver quién compra esa absurda especie!

En estas horas se confirma un acuerdo intelectual de gran interés en la Iglesia católica y más aún. Se trata de un acuerdo entre los dos pontífices: el Papa Francisco y el Papa Ratzinger, el dimisionario de sus funciones hace tiempo pero siempre titular de sus funciones teóricas que durarán mientras su vida se lo consienta. Bergoglio y Ratzinger tienen una relación de larga data, una comunión de intenciones que nunca ha fallado ni en las fases más complicadas del último pontificado, atravesado por venenos y conflictos en la línea reformista de Francisco. Puede parecer muy difícil que un acuerdo de esta importancia esté todavía en plena implementación. Sin embargo, el encuentro continúa, en el respeto de los roles. Todas las decisiones de suma importancia que puedan tomar los Papas podrán y deberán ser consensuadas e implementadas por ambos.

¿Verdad que suena absurdo? Lo que a nosotros nos parece: Francisco se da cuenta de la amplia gama de católicos a los cuales tiene insatisfechos, y no nos referimos solamente a los mismos de siempre, aquellos estigmatizados por los medios de comunicación: Conservadores, tradis, opositores a sus reforma, la vieja guardia vaticana, etc. Hablamos también de todos aquellos que al comienzo lo ensalzaron, casi lo pusieron al nivel de una deidad, pero con el paso de los años se han decepcionado porque Francisco no ha sido lo suficientemente liberal y/o progresista para sus apetitos y ahora maquinan cómo desembarazarse de él. En pocas palabras, Francisco teme un cisma.


Entonces, ¿qué hacer?. Allí es donde cabe esta idea expresada en términos tan prosopopéyicos por Scalfari, la del cogobierno para simular una continuidad entre Benedicto y Francisco. ¡Qué lindo, qué romantico!, dos voluntades, dos corazones latiendo al unísono. Suena bueno, justamente por ello nos entra duda. ¿No es más sencillo que el Pontífice en posición dominante presente al otro una especie de leonino contrato de adhesión en términos tan perentorios que el dominado no esté en capacidad de rehusar y se vea forzado a aceptar? Pues justo esto último es lo que nosotros creemos. En pocas palabras, Francisco va a comisariar a Benedicto. Lo decimos así, sin más ni más.