Monday, June 29, 2020

Nace la Conferencia Eclesial de la Amazonía, el organismo mediante el cual se propulsará, entre otras, la ordenación de hombres casados



«El Cardenal [Cláudio] Hummes, quien lidera la red eclesial transamazónica REPAM, dice que el futuro “organismo eclesial” para la Amazonía “tendrá un importante papel en las discusiones en el Vaticano sobre cómo traer la ordenación de hombres casados en áreas de escasez”». Ese, un fragmento de un artículo de Austen Ivereigh —el biógrafo de Francisco— de Feb-20-2020, en Commonweal Magazine, cuyo tema primordial era “cómo leer ‘querida Amazonía’”, la exhortación apostólica postsinodal de Francisco luego del Sínodo para la Amazonía de Octubre de 2019.

En el pasaje arriba traducido se preveía que muy rápidamente se iban a mover para crear el tal “organismo eclesial” para la Amazonía, para poner manos a la obra en el tema de “cómo traer la ordenación de hombres casados en áreas de escasez”, es decir en la Amazonía.

El primer paso ha sido dado ahora con el anuncio oficial de la creación de dicho organismo, i.e., la Conferencia Eclesial de la Amazonía, de cuyo reconocimiento se había venido hablando recientemente (Alfa y Omega, Unisinos). El anuncio ha sido dado oficialmente hoy en el sitio de informaciones del CELAM (ver también: “CELAM recibe con gozo creación de Conferencia Eclesial de la Amazonía”).




El presidente del recien creado organismo es, no podría ser de otra forma, el Cardenal Cláudio Hummes.

Se supone que el prurito de novedad de la ordenación de hombres casados sería al que más empeño le pondrán, no significando ello que descuidarán las otras innovaciones, especialmente la de la creación del rito amazónico, los cuales van anejos. Más adelante, suponemos, las diaconisas.

Ha sido mediante la creación de este organismo que han quitado un peso a los obispos individuales, porque la otra opción para obtener la dicha ordenación era la de que cada obispo individualmente hiciera el pedido a la Santa Sede para que esta definiera diócesis por diócesis, vicariato por vicariato, administración apostólica por administración apostólica y así sucesivamente según el caso. Actuando así han diluido la responsabilidad individual de cada obispo/administrador apostólico/vicario apostólico en el nuevo organismo.