Friday, June 26, 2020

En la primavera eclesial alemana 273.000 fieles abandonaron en 2019


Los simoniacos obispos alemanes confiesan la fuga y, en lugar de rectificar el camino, pretenden cambios drásticos —progresistas— con su “camino sinodal”.

Para que no se diga que somos sesgados, la información está tomada del portal antieclesial Religión Digital, Jun-26-2020.

Abandono histórico en las estadísticas publicadas por la Conferencia Episcopal
La Iglesia Católica alemana ha perdido casi 273.000 fieles en 2019

Este descenso ha hecho aumentar los resultados obtenidos el año anterior, que ya se había caracterizado por un abundante abandono entre los alemanes de las prácticas religiosas católicas

A la luz de la reducción de los bautizos en un 5%, en un 10% los matrimonios por la Iglesia, un 3% las comuniones y un 7% de bajada en el número de confirmaciones, Bätzing ha considerado necesarios "cambios valientes" en la Iglesia

El presidente del episcopado ha llamado a visibilizar "la honestidad y la transparencia, las respuestas útiles de la Iglesia a las preguntas de la época"


26.06.2020
Lucía López Alonso


Según las estadísticas publicadas por la Conferencia Episcopal de Alemania este viernes, en 2019 la pérdida de fieles ha sido mayor que nunca, alcanzando los 273.000. Como ha informado katolisch.de, este descenso ha hecho aumentar los resultados obtenidos el año anterior, que ya se había caracterizado por un abundante abandono entre los alemanes de las prácticas religiosas católicas.

Sin llamarse a engaño, el presidente del Episcopado, Georg Bätzing, ha reflexionado públicamente sobre los datos, expresando que "no hay nada que encubrir en las cifras estadísticas de 2019 presentadas hoy". Y que lo que corresponde ahora es trabajar por transformar esta realidad eclesiástica.

A la luz de la reducción de los bautizos en un 5%, en un 10% los matrimonios por la Iglesia, un 3% las comuniones y un 7% de bajada en el número de confirmaciones, Bätzing ha llamado a reflexionar sobre los factores que han causado este gran abandono de las filas del catolicismo alemán, pidiendo "cambios valientes" y profundos en las estructuras de la Iglesia, para volver a acercar sus sacramentos al pueblo. Indicando la necesidad de visibilizar "la honestidad y la transparencia, las respuestas útiles de la Iglesia a las preguntas de la época".