Saturday, February 29, 2020

El Vaticano le declara la guerra al cardenal Zen


El nuevo Decano del Colegio Cardenalicio, el card. Giovanni Battista Re, ha hecho su debut de un manera clamorosa —así dicen en Italia—, como es la de ponerse en pie de guerra contra el cardenal Joseph Zen, obispo emérito de Hong Kong. No por cualquier cosa o nimiedad, sino en contra de las constantes críticas que el card. Zen ha venido haciendo sobre el acuerdo secreto de 2018 Vaticano-China sobre el nombramiento de obispos. Y lo ha hecho por medio de una carta a los miembros del Colegio Cardenalicio que publica hoy La Nuova Bussola Quotidiana. En principio toma como punto de partida una carta que el card. Zen escribió al Colegio Cardenalicio en Septiembre de 2019, pero también se refiere a otras afirmaciones que sobre el tema ha hecho el card. Zen en otras partes. Se puede afirmar, como lo han hecho en La Nuova Bussola Quotidiana, que el Vaticano ha declarado la guerra al card. Zen.

Esta es la traducción al español de Secretum Meum Mihi de la carta del card. Re (con algunas adaptaciones).

                      DECANO
DEL COLEGIO CARDENALICO

Vaticano, 26 de febrero de 2020
Prot. N. 1/2020

Señor Cardenal,

Con referencia a las diversas intervenciones públicas del Cardenal Joseph Zen Ze-kiun, S.D.B, y en particular a la carta del 27 de septiembre de 2019, que el Obispo emérito de Hong Kong nos envió a los miembros del Colegio cardenalicio, siento el deber de compartir algunas consideraciones y ofrecer elementos que favorezcan una evaluación serena de cuestiones complejas sobre la Iglesia en China.

Deseo sobre todo resaltar que, en el enfoque de la situación de la Iglesia Católica en China, existe una profunda sintonía de pensamiento y acción de los últimos tres pontífices, quienes —con respecto a la verdad— han favorecido el diálogo entre las dos Partes y no la contraposición. En particular tenían en mente la delicada e importante cuestión del nombramiento de Obispos.

Así, San Juan Pablo II, si por un lado favorecía el regreso a la plena comunión de los Obispos consagrados ilícitamente a lo largo de los años a partir de 1958, y al mismo tiempo era su deseo de apoyar la vida de las comunidades “clandestinas” que eran guiadas por Obispos y sacerdotes “no oficiales”, por el otro promovió la idea de llegar a un Acuerdo formal con las Autoridades gobernativas sobre el nombramiento de Obispos. Tal acuerdo, cuya redacción llevó mucho tiempo, más de veinte años, se firmó en Beijing el 22 de septiembre de 2018.

El cardenal Zen varias veces ha afirmado que sería mejor ningún Acuerdo que un “mal Acuerdo”. Los últimos tres Pontífices no han compartido tal posición y han sostenido y apoyado la redacción del Acuerdo que, en el actual momento, ha parecido el único posible.

En particular, sorprende la afirmación del Purpurado de que “el acuerdo firmado es el mismo que el Papa Benedicto había, en su tiempo, rehusado firmar”. Tal afirmación no corresponde a la verdad. Después de haber personalmente tomado conocimiento de los documentos existentes en el Archivo Corriente de la Secretaría de Estado, estoy en posición de asegurarle a Vuestra Eminencia que el Papa Benedicto XVI había aprobado el proyecto de Acuerdo sobre el nombramiento de Obispos en China, que solamente en 2018 ha sido posible firmar.

El Acuerdo prevé la intervención de la autoridad del Papa en el proceso de nombrar Obispos en China. Incluso a partir de este hecho cierto, la expresión “Iglesia independiente” ya no puede interpretarse de manera absoluta, como “separación” del Papa, así como sucedía en el pasado.

Infortunadamente, hay una lentitud en trazar sobre el terreno todas las consecuencias que se derivan de tal cambio epocal tanto en el plano doctrinal como en el práctico, y las tensiones y situaciones dolorosas permanecen. Por otro lado, es impensable que un Acuerdo parcial —el Acuerdo toca, de hecho, solo el tema del nombramiento de los Obispos— cambie las cosas casi automática e inmediatamente también en los otros aspectos de la vida de la Iglesia.

El cardenal Zen, evaluando las “Orientaciones Pastorales de la Santa Sede sobre el registro civil del Clero en China”, del 28 de junio de 2019, escribe: “Se firma un texto contra la fe y se declara que la intención es favorecer el bien de la comunidad, una evangelización más adecuada, la gestión responsable de los bienes de la Iglesia. Esta norma general es obviamente contra cualquier principio de moralidad. Si se acepta, justificaría la apostasía” (ver “Dubia”). Las “Orientaciones Pastorales”, por el contrario, fueron pensadas precisamente para salvaguardar la fe en situaciones tan complicadas y difíciles que ponen en crisis la conciencia personal.

El Purpurado, luego, en su carta también habla del “asesinato de la Iglesia en China por parte de aquellos que deberían protegerla y defenderla de los enemigos” y, en particular, en una entrevista, se dirige a los católicos con estas palabras: “esperen mejores tiempos, regresen a las catacumbas, el comunismo no es eterno” (“New York Times”, 24 de octubre de 2018). Se trata, infortunadamente, de afirmaciones muy graves que contestan la misma guía pastoral del Santo Padre también hacia los católicos “clandestinos”, no obstante que el Papa no ha fallado en escuchar repetidamente al Em.mo Cardenal y en leer sus numerosas misivas.

¡Querido hermano, esta sufrida intervención del Cardenal Zen nos ayuda a comprender cuán difícil es el camino de la Iglesia en China y cuán compleja es la misión de los Pastores y del Santo Padre! Por lo tanto, todos estamos llamados a unirnos estrechamente a él y a orar intensamente para que el Espíritu Santo lo sostenga y sostenga las comunidades de la Iglesia Católica en China, que a pesar del sufrimiento por largo tiempo muestran su fidelidad al Señor, en el camino de la reconciliación, de la unidad y de la misión al servicio del Evangelio.

Deseando todo bien, cordialmente saludo

Afectísimo
+ Card. Re
[Texto en manuscrito con firma autógrafa]

A los Em.mos Señores Cardenales
En sus Sedes


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