Wednesday, January 22, 2020

Francisco recibe en audiencia al obispo bling-bling


Obispo derrochón, obispo bling-bling, y no recordamos más otro tipo de adjetivos con los que fue bautizado, especialmente por sus paisanos homólogos, Mons. Franz-Peter Tebartz-van Elst, anterior obispo de Limburgo, Alemania, de donde salió no se sabe exactamente por qué. Parece ser que el dicho obispo se ha rehabilitado de su conducta derrochona durante sus años de estadía en el Vaticano y se ha contagiado del espíritu de aquella “Iglesia pobre para los pobres” que ahora reina en los sacros palacios (al menos eso es lo que nos han vendido). La reconversión del desgraciado obispo ahora le ha consentido comparecer ante la presencia de Francisco, y es así como fue recibido en audiencia el pasado Sábado en su condición de Delegado de Catequesis del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, tal como lo informó el boletín diario de la Oficina de Prensa de la Santa Sede. Hasta la apariencia le ha cambiado.

Nos llega a la memoria aquella lapidaria frase de Alexandr Solzhenitsyn en su archiconocida obra “El Archipiélago Gulag”: “¡Nunca sea el primero en dejar de aplaudir!”