Thursday, February 28, 2019

Nunciatura en Canadá confirma queja de conducta sexual inapropiada contra ex-nuncio Luigi Ventura, actual nuncio en Francia

© Vatican Media


Este es un artículo de Catholic News Service, Feb-27-2019. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Embajada del Vaticano confirma queja de conducta sexual inapropiada contra ex-nuncio

por Philippe Vaillancourt | Catholic News Service

2.27.2019


CIUDAD DE QUEBEC (CNS) --
La nunciatura apostólica en Ottawa, Ontario, confirmó el 26 de Febrero que recibió una primera queja de conducta sexual inapropiada con respecto al Arzobispo Luigi Ventura, embajador del Vaticano en Canadá de 2001 a 2009.

Ventura, ahora de 74 años, está bajo investigación por acusaciones similares en Francia, donde se ha desempeñado como nuncio desde 2009.

El supuesto incidente tuvo lugar el 26 de Julio de 2008 en el santuario de Sainte-Anne-de-Beaupre. Ventura estuvo allí para la fiesta de Ste. Anne, ya que el santuario celebraba su 350° aniversario.

Christian Vachon, entonces de 32 años, fue parte del equipo de pastoral juvenil. El dijo a Presence info que, ese día, se le pidió que ayudara brindando servicio en las mesas durante un banquete. Alegó que Ventura tocó sus nalgas al menos dos veces mientras lo servía. Dijo que pensó que se había hecho inadvertidamente la primera vez, pero que no había ninguna duda después de la segunda vez.

Dijo que el nuncio trató de entablar una conversación con él, pero no quería hablar.

“Durante la comida, estaba en el límite. Me quedé impactado. Me sorprendió lo que hizo. Esto es todo lo contrario a la dignidad que viene con su función. Yo estaba escandalizado”, le dijo a Presence info, un servicio de noticias en francés canadiense.

Vachon dijo que se sintió “deprimido” durante la tarde.

Mantuvo la historia para él solo, contándola solo a su esposa años más tarde, hasta que vio una pregunta general sobre el abuso sexual por parte de sacerdotes en un foro el otoño pasado. Él compartió su historia de forma anónima en Diciembre, teniendo cuidado de no mencionar a Ventura.

Después de que Vachon se enteró de que Ventura era objeto de una investigación en Francia, actualizó su testimonio para revelar que estaba hablando de él. Vachon dijo que el movimiento #metoo y las acusaciones publicadas en Francia le hicieron darse cuenta de que ya no debía más “mantener esta información” para sí mismo.

Presentó una queja ante la nunciatura en Ottawa, el 22 de Febrero de 2019, y explicó que no lo hizo antes porque, para él, “era el equivalente a quejarse directamente con su agresor”.

“Tampoco fui a la policía, porque es un caso de ‘mi palabra en contra de la de él”, típico de los delitos de abuso sexual”, agregó.

Vachon dijo a Presence info que el arzobispo Luigi Bonazzi, el actual nuncio, lo llamó el mismo día en que recibió la queja para discutirla con él.

Bonazzi confirmó que estas acusaciones son por el momento la “única” queja recibida por la nunciatura sobre el Arzobispo Ventura. También dijo que ha sido “llamada a la atención de la Santa Sede”.

Los medios franceses revelaron el 15 de Febrero que, desde el 24 de Enero, el nuncio con sede en París ha estado bajo una investigación preliminar por conducta sexual inapropiada.

La Oficina de Prensa de la Santa Sede dijo en un comunicado que se enteraron de las acusaciones en los medios de comunicación y que están “esperando los resultados de la investigación” en Francia.

Vaillancourt es editor en jefe de Presence info, con sede en Montreal.

Arzobispo Greco Católico Ucraniano visita a Benedicto XVI, quien le asegura que ora constantemente por Ucrania



Esta es una información de Gaudium Press, Feb-28-2019, basada en una originalmente publicada en inglés por el Secretariado de la Iglesia Greco Católica Ucraniana, Feb-27-2019.


Arzobispo Greco Católico Ucraniano visita a Benedicto XVI, quien le asegura que ora constantemente por Ucrania

Ciudad del Vaticano (Jueves, 28-02-2019, Gaudium Press)
El Papa emérito Benedicto XVI recibió el pasado 26 de febrero la visita del Arzobispo Mayor de la Iglesia Greco Católica Ucraniana, Mons. Sviatoslav Shevchuk, en su departamento en el monasterio Mater Ecclesiae del Vaticano. El prelado aprovechó la oportunidad para actualizar al Pontífice emérito sobre la Iglesia en Ucrania y regalarle una copia de su nuevo libro titulado "Dime la Verdad".

Según refirió el Arzobispo Mayor, Benedicto XVI quiso conversar de inmediato sobre el conflicto en Ucrania, que calificó como "una gran tragedia" para Europa y le aseguró que diariamente ora por la paz en el país. De igual manera le indicó la necesidad de hacer todo tipo de esfuerzos para prevenir una guerra. Mons. Shevchuk, al reportar sobre este diálogo, afirmó que Ucrania es "la puerta oriental de Europa" y que el país debe contener las agresiones de forma que otros países europeos no pasen a ser víctimas de los ataques.

El Papa emérito también se mostró interesado por el crecimiento y la vida de la Iglesia Greco Católica Ucraniana tanto en Ucrania como en el mundo y recordó la figura del Cardenal Lubomyr Husar, quien dirigió esa Iglesia cuando fue suprimida por el régimen soviético y se le confiscaron todas sus propiedades. Benedicto XVI llamó al Cardenal "un hombre de gran sabiduría".

El Arzobispo Mayor obsequió al Pontífice emérito una copia del libro "Dime la Verdad" y recibió a su vez una medalla conmemorativa de su pontificado. Durante la conversación, el Papa emérito insistió en su oración por la paz y reafirmó que continuaría "acompañando al pueblo ucraniano con sus oraciones".


Vaticano —sin nombrarlo— responde artículo de The New York Times respecto de documento secreto sobre sacerdotes con hijos

© Vatican Media


Andrea Tornielli, quien desde que fue incorporado como responsable de la línea editorial de los medios vaticanos lo habíamos leído solamente dictando la línea editorial mediante comentarios, ahora ha incorporado una nueva faceta a su labor, la de entrevistador editorializante ó, no sabemos cómo se le dice.

Recientemente The New York Times publicó un artículo cuyo tema central era las reglas secretas del Vaticano para los sacerdotes que tienen hijos. Pues bien, tal vez para no robarle protagonismo a la Cumbre sobre el abuso que se celebró la semana pasada en Roma o no sabemos exactamente por qué, el Vaticano no había reaccionado. La hora de reccionar llegó, y ha asumido la estrategia de hacerlo justo por medio de una entrevista (suponemos bajo ambiente controlado, i.e., preguntas acordadas previamente o por lo menos que permitan al entrevistado lucirse ó salir bien librado) conducida por el Sr. Tornielli con el Prefecto de la congregación para el Clero, Beniamino Stella, y publicada por partida doble en Vatican News (1, Feb-27-2019 a las 15:30; 2, Feb-27-2019 a las 16:21). Nos quedamos con la más reciente, suponiendo que es la versión actualizada.

“Hijos de sacerdotes, el criterio a seguir es el bien de los niños”

El Cardenal Beniamino Stella, Prefecto de la Congregación para el Clero, explica las líneas guía del Dicasterio aplicadas en los casos de sacerdotes de rito latino que tienen descendencia

Andrea Tornielli – Ciudad del Vaticano


El tema de los “hijos de los sacerdotes” ha permanecido tabú durante mucho tiempo, con la consecuencia a menudo, especialmente en el pasado, de que estos niños crecían sin tener un padre conocido y reconocido. Se trata, sin embargo, de un problema distinto del que se enfrentó la semana pasada en el Vaticano, centrado en los abusos cometidos contra menores. En los últimos días, estuvo en Roma el psicoterapeuta Vincent Doyle, hijo de un sacerdote católico irlandés y fundador de “Coping International” (www.copinginternational.com), una asociación para la defensa de los derechos de los hijos de sacerdotes católicos de todo el mundo. Doyle desea hacer “salir del anonimato” y ayudar psicológicamente a “las muchas personas nacidas de una relación entre una mujer y un sacerdote” en varias partes del mundo. El psicoterapeuta irlandés, en entrevistas recientes a diversos medios de comunicación, ha hablado de un documento de la Congregación para el Clero – de hecho, de uso interno, llamado impropiamente “secreto” – sobre la actitud que debe adoptarse en estos casos. El director “ad interim” de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Alessandro Gisotti, ha confirmado la existencia de estas directrices internas, conocidas por el mismo Doyle desde 2017, y el criterio general relativo a la protección de los niños. De esto hablamos con el Cardenal Beniamino Stella, Prefecto de la Congregación para el Clero, el Dicasterio que se ocupa de este aspecto de la vida de los sacerdotes.

Eminencia, ¿cuáles son los criterios que guían las decisiones a tomar en el caso de los sacerdotes con hijos?

R. -
El Dicasterio sigue una praxis desde la época en que el Cardenal Claudio Hummes era Prefecto – desde hace unos diez años – quien llevó, por primera vez a la atención del Santo Padre, en la época de Benedicto XVI, los casos de sacerdotes menores de 40 años con descendencia, proponiendo hacer que ellos obtuvieran la dispensa sin esperar el cumplimiento de los cuarenta años, tal como lo estipulan las normas de aquel tiempo. Tal decisión tenía y tiene como objetivo principal salvaguardar el bien de la descendencia, es decir, el derecho de los niños a tener un padre y una madre a su lado. También el Papa Francisco, que ya se había expresado en este sentido cuando era Cardenal Arzobispo de Buenos Aires durante un diálogo con el rabino Abraham Skorka publicado en el libro “El cielo y la tierra”, fue categórico: la atención prioritaria por parte del sacerdote debe ser hacia la descendencia.

¿Qué se entiende por “atención”?

R. –
Ciertamente no se refiere sólo al necesario sustento económico. Lo que debe acompañar el crecimiento de un hijo es, sobre todo, el afecto de los padres, una educación adecuada y, de hecho, todo lo que implica un efectivo y responsable ejercicio de la paternidad, especialmente en los primeros años de la vida.

¿Puede decirnos en qué consiste el documento interno al que se hace referencia?

R. -
Se trata de un texto titulado “Nota referente a la praxis de la Congregación para el Clero a propósito de los clérigos con prole”, que recoge y organiza la práctica vigente desde hace años en el Dicasterio. Como se ha explicado, se trata de una herramienta de trabajo a la que hay que remitirse cuando se produce tal situación, un texto “técnico” para los colaboradores del Dicasterio, con el que dejarse guiar. Sólo por esta razón no ha sido publicado. También se sabe que el Sr. Doyle pudo leerlo hace dos años. Este texto suele ser presentado y comentado por la Congregación a las Conferencias Episcopales y a cada uno de los Obispos, que tratan el tema y preguntan cómo proceder.

¿Puede explicar cómo se comporta hoy el Dicasterio que usted preside ante estos casos?

R. -
La presencia de los hijos en los expedientes relativos a las dispensas sacerdotales fue tratada, de hecho, como una causa prácticamente “automática” para una rápida presentación del caso al Santo Padre con el fin de conceder la misma dispensa. Por lo tanto, se trata de hacer lo posible para que la dispensa de las obligaciones del estado clerical se obtenga en el menor tiempo posible – un par de meses – de manera que el sacerdote pueda estar disponible junto a la madre en el seguimiento de su prole. Una situación de este tipo es considerada “irreversible” y requiere que el sacerdote abandone el estado clerical incluso cuando él se considere idóneo para el ministerio. Un cálculo aproximado de las solicitudes de dispensa muestra que alrededor del 1'80 por ciento de ellas implican la presencia de descendencia, aunque a menudo es concebida tras el abandono del propio ministerio”.

¿Esta regla se aplica siempre y de todos modos? ¿Se la aplica también en los casos en que los sacerdotes con hijos no quieran pedir la dispensa del ministerio?

R. -
A veces sucede que los Obispos y los Superiores Religiosos presenten la situación de sacerdotes que no tienen la intención de pedir la dispensa, incluso ante la presencia de hijos, especialmente cuando la relación afectiva con su madre ha cesado. En tales casos, desgraciadamente, hay Obispos y Superiores que piensan que, después de haber acomodado económicamente a la descendencia, o después de haber transferido al sacerdote, el clérigo pueda seguir ejerciendo el ministerio. Las incertidumbres en estas materias, por lo tanto, surgen de la resistencia de los sacerdotes a pedir la dispensa, de la ausencia de una relación afectiva con la mujer y a veces del deseo de algunos Ordinarios de ofrecer al sacerdote arrepentido y contrito una nueva oportunidad ministerial. Cuando, según la evaluación del Obispo o del Superior responsable, la situación exige que el sacerdote se haga cargo de las responsabilidades que derivan de la paternidad, pero no quiere pedir la dispensa, el caso se presenta a la Congregación para la dimisión del clérigo del estado clerical. Obviamente, un hijo es siempre un don de Dios, independientemente de cómo haya sido generado. La pérdida del estado clerical se da porque la responsabilidad parental crea una serie de obligaciones permanentes que en la legislación de la Iglesia latina no prevén el ejercicio del ministerio sacerdotal.

¿Esta regla es general y siempre válida, o cada caso se trata de manera diferente?

R. -
Obviamente, cada caso debe examinarse en función de sus propias características específicas. Las excepciones son, en realidad, muy raras. Por ejemplo, se da el caso de un niño recién nacido, hijo de un sacerdote, que por ciertas situaciones pasa a formar parte de una familia ya consolidada, en la que otro padre asume el papel de padre con respecto a él. O cuando se trata de sacerdotes que ya tienen una edad, con hijos en edad ya “madura”, entre 20 y 30 años. Sacerdotes que han tenido en su juventud dolorosas situaciones afectivas dolorosos y que después han provisto a sus hijos con un acompañamiento económico, moral y espiritual, y que hoy ejercen su ministerio con celo y compromiso, después de haber superado las fragilidades afectivas anteriores. En estas situaciones, el Dicasterio no obliga a los Obispos a invitar a los sacerdotes a pedir una dispensa. Me parece que se trata de casos en los que el Dicasterio aconseja un discernimiento más flexible dentro de una praxis y unas directrices rigurosas para la Congregación.

¿Qué puede responder a los que sostienen que la presencia de los hijos de los sacerdotes es un argumento para la introducción del celibato opcional para los sacerdotes de la Iglesia latina?

R. -
El hecho de que algunos sacerdotes hayan vivido relaciones y puesto hijos en el mundo no atañe al tema del celibato sacerdotal, que representa un don precioso para la Iglesia latina, sobre cuyo valor se han expresado siempre los últimos Papas, desde San Pablo VI hasta el Papa Francisco. Así como la existencia de casos de abandono del techo conyugal y de la descendencia no toca, obviamente, el valor siempre actual del matrimonio cristiano. Lo importante es que el sacerdote ante esta realidad sea capaz de comprender cuál es su responsabilidad hacia su hijo: su bien y su cuidado deben estar en el centro de la atención de la Iglesia para que a la prole no le falte no sólo lo necesario para vivir, sino sobre todo el papel educativo y el afecto de un padre.