Saturday, September 21, 2019

Escudo de armas papal no es marca registrada. Comerciante bengalí vence —por ahora— a burocracia vaticana

Un pequeña victoria de David sobre Goliat. Un comerciante bengalí se ha salvado por ahora de las acusaciones hechas por la burocracia vaticana de un supuesto uso indebido de una marca registrada por el Estado Vaticano, a saber, el escudo de armas papal, más bien escudo de armas de la Santa Sede (como el de la foto a la derecha), del cual este comerciante se lucraba al venderlo estampado en objetos en una tienda de su propiedad en inmediaciones del Vaticano. Sobre este tipo de hostigamiento hemos hablado en otra ocasión.

Sin embargo, en realidad el fondo va mucho más allá. Con esa misma disculpa estos burócratas quieren silenciar a Infovaticana, sitio de informaciones que cuando fue creado utilizaba ese mismo escudo en su logo. Y decimos ‘disculpa’ porque a estos burócratas no es cierto que les importe el uso del escudo de armas papal por parte de ese sitio, sino que les incomoda ciertas informaciones que en el curso de los años han publicado allí. Ese es el verdadero móvil. Como no les queda bien admitirlo, pues recurren a estos otros mecanismos para tratar de acallar cualquier voz crítica: Disparar al mensajero si el mensaje no gusta (ver aquí, aquí y aquí).

Regresando al caso del comerciente Bengalí, este es un artículo que apareció en la edición para Roma de Corriere Della Sera, Sep-13-2019, págs. 1 y 7. Nuestra traducción (con algunas adaptaciones).

El escudo falsificado del Papa no es como una marca de diseñador

“El escudo de armas del Papa no es equiparable a las marcas de alta costura, como el de una marca famosa”. Este es el presupuesto del cual ha partido la fiscal Silvia Pirro para pedir la absolución de Mizanur Rahman, un bengalí, bajo proceso con la acusación de haber violado la ley al vender objetos falsificados con la imagen del Papa o con el escudo de armas papal. Solicitud aceptada por la jueza Alida Bracone que absolvió a Raham con la fórmula porque “el hecho no subsiste”. Sentencia que rechazó el pedido de condena adelantado por el Estado de la Ciudad del Vaticano, constituido en parte civil en el proceso a través del asesor para los Asuntos Generales, Monseñor Paolo Borgia, representado por el abogado Michele Gentiloni Silverj.

¿El pronunciamiento de ayer socava la protección comercial de los derechos de autor del escudo de armas pontificio? ¿Acoge el juez la tesis del fiscal sobre el diferente valor jurídico entre una marca comercial y la marca papal? Para responder a la pregunta será necesario leer los motivos de la sentencia que se depositará en noventa días. La fórmula utilizada para absolver al comerciante, propietario de un negocio en Corso Vittorio Emanuele, donde se venden recuerdos turísticos, deja todas las posibilidades abiertas. Ciertamente, después de esta decisión, la batalla iniciada por el Vaticano en febrero de 2018 para defender su marca se encuentra con un claro revés. De ahora en adelante, vender recuerdos con la falsa imagen del Papa podría ya no conducir a una condena automática. O porque el acusado demuestra no ser consciente de la venta de artículos falsos. O porque, siendo válida la tésis de la fiscal, toda la disciplina sobre la defensa del derecho de autor papal debe volverse a discutirse desde el principio.

Aquí la reconstrucción de esta historia: el 28 de marzo de 2016 Finanza secuestra en la tienda Rahman, de 40 años, recuerdos, rosarios, llaveros y tazas. En total 195 piezas. Para justificar la disposición, el hecho de que sobre los objetos hayan sido impresas las imágenes de los papas, en particular Bergoglio y Juan Pablo II, sin tener la luz verde de la Santa Sede. Motivo por el cual la fiscal Antonella Nespola ordena la citación en juicio del comerciante con el cargo de comercio de productos con signos falsos. La fiscalía identifica al Vaticano como parte ofendida, también porque a principios de 2018 la Santa Sede lanzó una campaña para defender los derechos de autor del escudo de armas papal. Objetivo: aplastar el uso comercial de esta marca falsificada. Ayer, durante la discusión, sin embargo, la fiscal pusó en duda que el escudo de armas atribuible a la Santa Sede pueda disfrutar de las mismas protecciones de una marca comercial. “No es una marca de moda cuyo propósito sea generar ganancias” fue el razonamiento de la acusación en el aula. En consecuencia, para el magistrado, las imágenes falsificadas en las tazas y en los rosarios vendidos por Rahman no representan una violación del Código Penal. Por lo tanto, el bengalí —defendido por los abogados Marco Tedaldi de Tavasca y Raimondo Rossi— fue absuelto.

Opuesta la tesis de la parte civil, según la cual la violación de los derechos de autor constituye un delito. El bengalí venció. “Esperamos los motivos de la sentencia para entender cómo movernos en el futuro”, comenta la abogada Michele Gentiloni Silverj.

Giulio De Santis