Friday, September 20, 2019

En su “camino sinodal vinculante” la Iglesia alemana invita a Francisco a un “intercambio personal”

Ya no quepa duda, el card. Reinhard Marx se reunió ayer con Francisco para hablar con él de los inconvenientes que ultimamente ha tenido el “camino sinodal vinculante” de la Iglesia alemana; no obstante que hayan presentado oficialmente su presencia como “Coordinador del Consejo de Economía”. También se sabe que en esa audiencia el card. Marx le entregó a Francisco una carta firmada conjuntamente por él y por el presidente del Comité Central de Católicos alemanes. En esencia, los alemanes quieren sobrepasar todo organismo eclesial y vaticano para tratar al detal y al menudeo con Francisco los temas que quieren imponer. Obviamente, si no se sintieran respaldados por Francisco no querrían tratar personalmente con él; no en vano la seguridad que al respecto demostró el card. Marx en la carta que le escribió al card. Ouellet, publicada el pasado Domingo por Frankfurter Allgemeine Zeitung, en la que daba a entender que el tal “camino sinodal vinculante” iba porque iba.

Esta es una traducción de Secretum Meum Mihi de una información de agencia Askanews, Sep-19-2019.

Camino sinodal, la Iglesia alemana invita al Papa al “intercambio personal”

Ciudad del Vaticano, 20 de septiembre. (askanews) -
La Iglesia Católica Alemana invita al Papa Francisco a un “intercambio personal” durante el próximo “camino sinodal” después de las polémicas de los últimos días desencadenadas por una doble carta del Vaticano que frenaba esta iniciativa y después de que el presidente de la Conferencia Episcopal alemana, el cardenal alemán Reinhard Marx, se reuniera con Francisco y con el cardenal Marc Ouellet, y mantuviera un “diálogo constructivo” con ellos.

El cardenal Ouellet, presidente de la Congregación de los Obispos, envió reservadamente dos textos al cardenal Reinhard Marx, que luego terminaron en Catholic News Agency, un medio conservador: una carta y una valoración jurídica firmada por el presidente del consejo pontificio para los Textos legislativos, Mons. Filippo Iannone. En este último análisis, Mons. Iannone recuerda que el Sínodo alemán intenta abordar cuatro temas, “autoridad, participación y separación de poderes”, “moral sexual”, “forma de vida presbiteral” y “mujeres en ministerios y oficios de la Iglesia”, para comentar que: “Es fácil ver que estos temas no conciernen a la Iglesia en Alemania, sino a la Iglesia universal y, con pocas excepciones, no pueden ser objeto de deliberaciones o decisiones de una Iglesia particular sin contravenir lo que expresa el Santo Padre en su carta” a la Iglesia Alemana del pasado junio. Motivo por el cual, según Iannone, el valor vinculante que podría tener el camino sinodal alemán no sería “eclesiológicamente válido”.

Ya en los últimos días, la conferencia episcopal alemana había reaccionado a estas cartas, y a su publicación no planificada, precisando que las críticas estaban relacionadas con un borrador no definitivo del programa sinodal y que, en cualquier caso, el cardenal Marx habría estado en Roma en el días siguientes, por sus compromisos como miembro del Consejo de cardenales del Papa y presidente del Consejo vaticano para la Economía, para disipar “eventuales malos entendidos”.

Hoy, una nota del episcopado alemán refiere que Marx efectivamente se reunió con el Papa y con Ouellet: “En ambas conversaciones tuvo lugar un diálogo constructivo, que influirá en las decisiones de la asamblea plenaria de la conferencia episcopal alemana la próxima semana” en Fulda.

El arzobispo de Múnich también le entregó al Papa una carta de la “conferencia conjunta extendida” del camino sinodal, que comprende tanto la conferencia episcopal como la organización laica (Zentralkomitee der Deutsche Katoliken) escrita el pasado fin de semana como respuesta a la carta de primavera de Bergoglio. En la carta, firmada por el propio Marx y el presidente de ZdK, Thomas Sternberg, los católicos alemanes agradecen al Papa por su mensaje y enfatizan que ellos también se aferran a la unidad de la Iglesia.

La carta comienza señalando: “Queremos escuchar juntos la Palabra de Dios en nuestro tiempo para testimoniarla nuevamente en un modo creíble. Queremos combatir las causas del escándalo de los abusos sexuales y renovarnos como la Iglesia los unos y los otros”. El “camino sinodal”, de hecho, es una idea que nació un año después de la publicación de un estudio, encargado por la conferencia episcopal, que ha investigado sobre la pedofilia en la Iglesia alemana durante los últimos 70 años, llegando a describir la sistematicidad; a partir de aquí, también a la luz de los alemanes que han abandonado la Iglesia Católica, la necesidad de recuperar credibilidad pública, discutiendo sin tabúes temas como la moral sexual, el modo de vivir el celibato obligatorio, el papel de la mujer, la cuestión del poder en Iglesia. Sin embargo, no es un sínodo verdadero y propio, como lo disputan las oficinas del Vaticano, sino un “camino sinodal” abierto, no contrario al código del derecho canónico, pero ni siquiera previsto por él. “Con nuestra reflexión queremos hacer espacio al Evangelio”, escriben Marx y Sternberg en la carta. “Hemos llegado a la conclusión de que debemos enfrentar estos problemas si queremos extraer enseñanzas del abuso del poder espiritual que ha sacudido profundamente a nuestra Iglesia y a toda la sociedad, y como premisa para evangelizarnos para ser testimonios creíbles de la Buena Nueva en medio del mundo. Tenemos necesidad de una atmósfera de conversación abierta y respetuosa para trabajar juntos y buscar soluciones, como lo hemos experimentado en estos días en Fulda. Santo Padre —concluye la carta—estamos solo al inicio de este camino. Pedimos su oración y su acompañamiento. Nos gustaría aclarar con nuestra respuesta cuán importante es el diálogo con Usted para todos nosotros que estamos comprometidos por amor a Dios y al prójimo con la renovación de la Iglesia. Le estaríamos agradecidos de tener un intercambio personal con Usted para compartir nuestras necesidades y preguntas, pero también nuestras esperanzas e ideas”.