Wednesday, July 03, 2019

Polonia: Empleado católico de IKEA se resiste a participar en evento corporativo del gay-pride citando dos versículos bíblicos y es despedido por discriminar

El más grande comercializador mundial de muebles, IKEA, despidió un empleado por citar dos versículos de la Bíblia después de que al grupo de empleados les fuera dicho que debían participar en un evento corporativo del gay-pride.

El empleado con contrato a término fijo (no trabajador eventual), identificado solamente como Tomasz K, fue despedido por IKEA luego de que rehusó retirar comentarios, que la empresa interpretó como críticos, de la intranet de la compañia en los que incluyó dos versículos bíblicos.

La tienda publicó una nota de aviso en su intarnet pidiendo al personal participar en la celebración del Día Internacional en Contra de la Homofobia, Biofobia y Transfobia. Presuntamente al personal también se le pidió prestar atención a las pronombres preferidos según sus preferencias sexuales e involucrar en sus conversaciones a las personas LGBTQ sobre sus compañeros sexuales y familias conformadas por parejas del mismo sexo.

Tomasz respondió diciendo que la “aceptación y promoción de la homosexualidad y otras desviaciones es causa de escándalo”

Una declaración publicada por IKEA dijo que “el empleado en realidad usó citas bíblicas del Antigüo Testamento sobre muerte y sangre en el contexto del destino de los homosexuales” y de “expresar su opinión de una manera que podría afectar los derechos y la dignidad de las personas LGBTQ”. “Muchos empleados preocupados por ello contactaron nuestro departamento de Recursos Humanos”, decía la declaración.

La respuesta de Tomasz incluía 2 citas bíblicas: «Ay de aquel a través de quien se producen los escándalos, sería mejor para él atar una piedra de molino alrededor de su cuello y hundirlo en las profundidades del mar» (Mateo 18,6) y «si un hombre yace con un hombre como una mujer con una mujer, ambos han cometido una abominación; seguramente serán ejecutados; su sangre está sobre ellos» (Levítico 20,13).

Después de ser despedido, Tomasz dijo a la cadena televisiva TVP Info: “Estaba conmocionado. Me contrataron para vender muebles, pero soy católico y esos no son mis valores”. Y añadió: “Como católico, no puedo censurar a Dios. Me dijeron que habría consecuencias”.

El ministro de Justicia, Zbigniew Ziobro, dijo a la misma cadena que si la historia se confirmaba por las investigaciones, el episodio muestra que las compañias extranjeras en Polonia “discriminan” a aquellos que no comparten sus valores”. “Es inaceptable”, dijo, “absolutamente escandaloso”. Además, ha llamado a realizar un boicot a IKEA si se demuestra que se trata de un caso de discriminación hacia los católicos.
El Defensor del Pueblo también ha abierto una investigación en el mismo sentido.

En solidaridad con Tomasz, otro empleado de IKEA renunció a su puesto de trabajo. Al tiempo, el sindicato Solidaridad anunció que respaldará al trabajador aunque no esté entre sus afiliados.

Por otra parte, Ordo Iuris señaló a IKEA de “tratar de censurar las Sagradas Escrituras”, porque “señala que una cita del Antiguo Testamento es legalmente aceptable y no justifica el despido de un empleado”. La declaración de IKEA podría interpretarse como motivada por prejuicios contra los cristianos, argumentó.

Ordo Iuris presentó una demanda contra IKEA en el Tribunal de Distrito de Cracovia solicitando al tribunal que anule el despido del empleado y obligue a IKEA a que pague una indemnización a Tomasz K.