Friday, April 12, 2019

Benedicto XVI ha puesto de relieve el problema de los seminarios, card. Raymond Leo Burke


Con respecto al documento “La Iglesia y escándalo del abuso sexual” de Benedicto XVI, el diario La Verità ha obtenido dos respuestas del card. Raymond Leo Burke, uno de los 2 cardenales que quedan vivos de los cuatro originalmente autores de las ahora famosas Dubia sobre Amoris Lætitia. Justamente la primera pregunta se conecta con ellas. Traducción de Secretum Meum Mihi.

¿Su Eminencia, las dubia que presentó junto con otros tres cardenales no planteaban de hecho el mismo problema elevado por el escrito de Benedicto XVI sobre los actos intrínsecamente perversos y el decaimiento de la moral católica?

«La profundamente falsa doctrina moral del proporcionalismo, que infortunadamente ha dominado la enseñanza en los seminarios y las universidades católicas desde hace ya décadas —como también Yo lo experimenté durante los años de estudio de teología antes de la ordenación sacerdotal— está en la raíz de la decaimiento de la moral católica que tiene una de sus expresiones más deplorables en el abuso sexual de menores por parte del clero. Pero también tiene expresiones en el dar acceso a los Sacramentos a personas que viven públicamente en un estado adúltero, en la afirmación de que hay aspectos positivos en la cohabitación —el estado de fornicación— y en los actos homosexuales. El Papa Juan Pablo II ha puesto a la luz, de modo sistemático, el error del proporcionalismo en la encíclica Veritatis esplendor. Como también Benedicto XVI, durante su pontificado, señaló que existe una necesidad urgente de releer este documento fundamental del Magisterio».

Respecto a la formación de los sacerdotes, Benedicto XVI también parece plantear el problema de la homosexualidad en los seminarios. Se presenta una crisis de fe en la base. ¿Está de acuerdo?

«Sí, estoy de acuerdo. No hay duda de que en muchos seminarios hubo al menos tolerancia de una cultura homosexual. De la historia de Theodore McCarrick se debe deducir que, al menos en los Estados Unidos, esta corrupción moral existía en los seminarios al menos hace 60 ó 70 años. Esta cultura es absolutamente corrosiva de la justa formación de los sacerdotes. Junto con el problema presente en los seminarios, también se debe plantear la cuestión de la cultura homosexual entre las jerarquías que han permitido un mal tan grave en los seminarios y que han protegido e incluso promovido a los participantes en esta cultura. Causando un daño gravísimo a tantas almas».