Thursday, March 28, 2019

George Weigel escribe “carta abierta al cardenal Reinhard Marx” sobre “proceso sinodal vinculante” de la Iglesia en Alemania


Como hemos mencionado en otra ocasión, George Weigel es personaje altamente consultado por medios seculares en materias relacionadas con la Iglesia y el catolicismo en general, muy particularmente a partir de su conocida biografía de Juan Pablo II. En esta “carta abierta al cardenal Reihard Marx”, Weigel incluso hace alusión a dicha biografía. La carta la ha publicado First Things, Mar-27-2019, y se refiere al anunciado “proceso sinodal vinculante” que se propone emprender la Iglesia en Alemania, en donde tratarán la enseñanza de la Iglesia sobre moral sexual, el celibato sacerdotal y el poder clerical. Traducción de Secretum Meum Mihi.

CARTA ABIERTA AL CARDENAL REINHARD MARX

por George Weigel
3. 27. 19


Su eminencia

Noté con interés su reciente anuncio de un “proceso sinodal vinculante” durante el cual la Iglesia en Alemania discutirá el celibato del sacerdocio católico del rito latino, la ética sexual de la Iglesia y el clericalismo, siendo estos “temas” puestos sobre la mesa por la crisis de abuso sexual clerical.

Quizás las siguientes preguntas le ayudarán a agudizar sus discusiones.

1) ¿Cómo puede el “proceso sinodal” de una Iglesia local producir resultados “vinculantes” en asuntos que afectan a toda la Iglesia Católica? La Comunión Anglicana probó esto y ahora está en desorden terminal; las iglesias anglicanas locales que tomaron el camino del acomodamiento cultural están comatosas. ¿Es este el modelo que usted y sus compañeros obispos favorecen?

2) ¿Qué tiene que ver el celibato de los sacerdotes en el rito latino con la crisis de abuso sexual? El celibato no tiene que ver con el abuso sexual más que lo que el matrimonio tiene que ver con el abuso conyugal. Estudios empíricos indican que la mayoría de los abusos sexuales de jóvenes tienen lugar dentro de familias (típicamente rotas); las denominaciones Protestantes con un clero casado también sufren el flagelo del abuso sexual; y en cualquier caso, el matrimonio no es un programa de prevención de delitos. ¿Es cínico imaginar que la crisis de abuso ahora está siendo utilizada como arma para montar un asalto al celibato clerical, que con otra artillería no se ha logrado desalojar esta antigua tradición católica?

3) Según un informe de Catholic News Agency, usted sugirió que “la importancia de la sexualidad para la persona aún no ha recibido suficiente atención de la Iglesia”. ¿De verdad? ¿No se ha traducido al alemán la Teología del Cuerpo de San Juan Pablo II? Quizás sí, pero puede ser demasiado larga y compleja como para haber sido adecuadamente absorbida por los católicos de habla alemana. Permítame, entonces, llamar su atención a las páginas 347–358 de Zeuge der Hoffnung (Ferdinand Schoeningh, 2002), la traducción alemana de Testigo de la Esperanza, el primer volumen de mi biografía de Juan Pablo II. Allí, usted y sus colegas encontrarán un resumen de la Teología del Cuerpo, incluyendo su explicación ricamente personalista de la ética del amor humano en la Iglesia y su comprensión bíblica del celibato emprendido por el Reino de Dios.

4) También nota Usted que sus colegas obispos “se sienten... incapaces de hablar sobre cuestiones de la conducta sexual actual”. Ciertamente, este no fue el caso en los Sínodos de 2014, 2015 y 2018, donde los obispos alemanes se sintieron bastante capaces de hablar frecuentemente sobre estas cuestiones, aunque de una manera que típicamente reflejaba las modas políticamente correctas de hoy. Y estoy seguro de que no estoy solo al preguntarme cuándo fue la última vez que el episcopado alemán habló sobre el “comportamiento sexual actual” de una manera que promoviera la ética del amor humano en la Iglesia como afirmación de la vida y ordenada a la felicidad y a la realización humanas, al menos en los años transcurridos desde su disidencia masiva de Humanae Vitae (encíclica de 1968 del Papa San Pablo VI sobre la ética de la planificación familiar). Pero eso, como entiendo al Papa Francisco, es lo que nos está pidiendo que hagamos: Testificar, predicar y enseñar el “Sí” que sustenta todo a lo que la Iglesia debe, en fidelidad a la revelación y la razón, decir “No”.

5) El informe de Catholic News Agency también señalaba que su “proceso sinodal” (que, en un buen consejo de la mitra a Hegel, usted describió como una “progresión sinodal”) implicaría consultas con el Comité Central de Católicos Alemanes. Mi querido cardenal Marx, esto es algo así comosi el presidente Trump consultara con Fox News o la representante Pelosi con los editores de The New York Times. Si perdona usted la referencia al comandante Heinrich Strasser en Casablanca, incluso nosotros los norteamericanos engañados sabemos que el ZdK , el Zentralkomitee der Deutschen Katholiken , es el schwerpunkt , la punta de lanza que despeja el terreno a la extrema izquierda para que los obispos alemanes puedan posicionarse como la fuerza “moderada” o “centrista” en la Iglesia alemana. Usted sabe, y yo sé, y todos los demás deben saber que las consultas con el ZdK no producirán más que nuevos ataques al celibato, más afirmaciones de las actuales modas sexuales y más desprecios de Humanae Vitae (basado, en parte, en la evidente ignorancia de ZdK de la teología del cuerpo y la hostilidad alemana a la encíclica de 1993 de Juan Pablo II sobre la renovación de la teología moral católica, Veritatis Splendor).

Su Eminencia, la Iglesia alemana —el catolicismo de mis antepasados— se está muriendo. No se revitalizará convirtiéndose en un simulacro del moribundo Protestantismo liberal.

Les deseo una fructífera Cuaresma y una feliz Pascua.