Saturday, March 23, 2019

Francia: Templos católicos son sistemáticamente atacados y profanados, ¡pero las autoridades no saben por qué!

“La hija predilecta de la Iglesia” odia y persigue a su mamá, pero sus autoridades no saben por qué. ¡A repasar la historia, señores!

Este es un artículo de Newsweek, Mar-21-2019. Traducción de Secretum Meum Mihi (el artículo original trae una nota en la que dice que fue reeditado para reflejar más fielmente la creencia de los Católicos en la transubstanciación, pero no lo lograron, por lo que presentamos las debidas disculpas dado que nosotros solamente somos los traductores).

IGLESIAS CATÓLICAS ESTÁN SIENDO PROFANADAS EN TODA FRANCIA, Y FUNCIONARIOS NO SABEN POR QUÉ

POR BRENDAN COLE
21/03/19


Francia ha visto una serie de ataques contra iglesias Católicas desde principios de año, vandalismo que ha incluido incendios y profanación.

Vándalos destrozaron estatuas, derribaron tabernáculos, dispersaron o destruyeron la Eucaristía y derribaron cruces, lo que desató los temores de un incremento del sentimiento anticatólico en el país.

El Domingo pasado, la histórica Iglesia de San Sulpicio en París fue incendiada justo después de la misa del mediodía de Domingo, informó Le Parisien, aunque nadie resultó herido. La policía todavía está investigando el ataque, el cual los bomberos han atribuido casi con seguridad a un incendio provocado.

Construida en el siglo XVII, San Sulpicio alberga tres obras del pintor Romántico Eugene delaCroix, y fue utilizada en la adaptación cinematográfica de El código Da Vinci, de Dan Brown.

El mes pasado, en la iglesia católica de San Nicolás en Houilles, en el centro-norte de Francia, se encontró una estatua de la Virgen María destrozada, y la cruz del altar arrojada al suelo, según La Croix International, una publicación católica.

También en Febrero, en la catedral de Saint-Alain en Lavaur, en el centro-sur de Francia, quemaron un mantel del altar y rompieron cruces y estatuas de santos. El ataque hizo que el Alcalde de Lavaur, Bernard Canyon, dijera en una declaración: “Dios perdonará. Yo no”.

Y en la ciudad sureña de Nimes, cerca de la frontera española, vándalos saquearon el altar de la iglesia de Notre-Dame des Enfants (Nuestra Señora de los Niños) y untaron una cruz con excremento humano.

Hostias consagradas hechas de pan sin levadura, las cuales los católicos creen es el cuerpo de Jesucristo, fueron tomadas y encontrados dispersas entre la basura fuera del edificio.

El obispo Robert Wattebled de Nimes dijo en una declaración: “Esto afecta enormemente a nuestra comunidad diocesana. El signo de la cruz y el Santísimo Sacramento han sido objeto de graves acciones injuriosas”.

“Este acto de profanación nos hiere a todos en nuestras convicciones más profundas”, agregó, según The Tablet, que informó que solamente en Febrero se registraron 47 ataques documentados contra iglesias y sitios religiosos.

El Observatorio de Intolerancia y Discriminación contra los Cristianos en Europa, con sede en Viena, que está vinculado al Consejo de Conferencias Episcopales Europeas (CCEE), dijo que hubo un aumento del 25 por ciento en los ataques contra iglesias Católicas en los primeros dos meses del año, en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Su directora ejecutiva, Ellen Fantini, dijo a Newsweek que aunque en muchos casos no se conocía el motivo de los ataques, Francia enfrentaba crecientes problemas con la violencia anticristiana, especialmente por parte de grupos anarquistas y feministas.

“Creo que hay una creciente hostilidad en Francia contra la iglesia y sus símbolos”, pero “parece ser más contra el cristianismo y los símbolos de la Cristiandad”.

“Estos ataques son sobre símbolos que son realmente sagrados para los feligreses, para los católicos. La profanación de hostias consagradas es un ataque muy personal contra el Catolicismo y la Cristiandad, más que pintar con un eslogan en la pared exterior de una iglesia”.

Ella dijo que si bien Francia tenía una larga tradición de secularismo, era vista como un país culturalmente Cristiano, por lo que “cualquier ataque a la iglesia como símbolo de la religión también era un ataque a la autoridad y al patrimonio”.

“La presión proviene de secularistas radicales o grupos antirreligiosos, así como de activistas feministas que tienden a apuntar a las iglesias como un símbolo del patriarcado que debe ser desmantelado”, agregó.

El 9 de Febrero, el altar en la iglesia de Notre-Dame en Dijon, la capital de la región de Borgoña, también fue asaltado. Las hostias fueron sacadas del tabernáculo que adorna el altar frente a la iglesia, y [fueron] esparcidas por el suelo.

El mes pasado, el Primer Ministro Edouard Phillipe se reunió con líderes de la iglesia francesa y dijo en una declaración: “En nuestra República secular, los lugares de culto se respetan. Tales actos me impactan y deben ser unánimemente condenados”.

Figuras representativas de la Iglesia Católica francesa expresaron su dolor por el aumento de los ataques a símbolos de su fe.

El mes pasado, el secretario general de la Conferencia Episcopal, Olivier Ribadeau-Dumas, dijo a France Culture que la profanación de una iglesia no era lo mismo que un robo común.

“Abrir el tabernáculo, tomar las hostias y profanar lo que para nosotros es la base de nuestra fe, es decir, la presencia de Jesucristo en las hostias es algo terrible para nosotros”.