Tuesday, February 05, 2019

¡Cuidado!, que el sínodo sobre la Amazonía no se nos desvíe del objetivo prefijado. Subdirector de Adveniat de visita en Ecuador


Vamos a comenzar contando una experiencia particular, con el perdón de rigor.

Hace unos 25 años, una fundadora de una congregación que no vamos a decir cómo se llama, con presencia en un país latinoamericano, nos contó que el jeep que tenían para el servicio de su comunidad en no digamos qué población, estaba muy viejo y pidieron ayuda a Adveniat, que es la estructura que tienen los obispos alemanes para ayudar en el sostenimiento de diferentes iniciativas solidarias en América Latina, y que se había visto forzada a aceptar lo que le imponían, porque era eso o nada. Pues bien, lo que le imponían era que tenían que comprar el vehículo 4x4 más costoso que hubiera en ese momento en el mercado o no ayudaban en nada. No aceptaban la compra de un vehículo modesto, mucho menos la reparación del jeep existente. Total, tuvieron que aceptar el costoso vehículo. Esta misma fundadora contaba cómo ofrecía en penitencia cada vez que tenía que abordar el aludido vehículo, porque habitando en un área donde la mayoría de la población, por no decir toda, era pobre, reiterativamente las personas hacían comentarios desfavorables y críticos porque no entendían por qué en medio de tanta necesidad las religiosas de esa comunidad estuvieran gozando y haciendo ostentación de semejantes lujos. Esa poco más o menos la historia.

Y nos ha llegado a la cabeza esa historia, en vista de la presencia que el Subdirector de Adveniat, Mons. Reinhard Hauke, obispo auxilliar de Erfurt, estuvo haciendo en Ecuador en los pasados días, según lo informa la propia organización en su sitio web. En su visita se reunió con los responsables de Repam (Red Eclesial Panamazónica), con base en Quito y, según la nota, los temas fueron la cuestión ambiental, la protección de los pueblos que habitan la Amazonía, unos 400, la situación de los refugiados de Venezuela, entre otros.

También estuvieron en Esmeraldas, ciudad que fue afectada en 2017 por un terremoto. Dice el final de la nota:

Se obtuvo un buen punto de vista de la Iglesia en Ecuadror, dijo el Obispo Auxiliar Hauke. El trabajo pastoral holístico de la Iglesia es especialmente importante donde existe preocupación por los pobres. Especialmente en la región del terremoto y entre los pueblos indigenas en la tierras bajas, los tasa de pobreza está por encima del 90%, eso es, viven con menos de dos dólares por día. “El trabajo pastoral diaconal es tan importante aquí como la educación, así ha tenido éxito en sacar a la gente de la pobreza”, dijo Hauke.

Lo que nosotros pensamos es que los obispos alemanes están cuidando de que el venidero sínodo para la Amazonía no se vaya a alejar del objetivo prefijado de obtener la ordenación de hombres casados, lo cual van a pedir ellos también una vez aprobada.

Y si nosotros —i.e., los obispos alemanes— somos los que estamos poniendo la plata para ayudar a tanta iniciativa solidaria que se desarrolla en la Amazonía...