Saturday, December 15, 2018

“Nos encontramos profundamente consternados por la característica fundamental del pontificado actual”, entrevista con Superior General de la FSSPX/SSPX


La entrevista apareció en el periódico austriaco Salzburger Nachrichten, Dic-15-2018, pág. 11 (en la imágen, click para ampliar), y es de las primeras que ha concedido el recientemente elegido Superior General de la FSSPX/SSPX, P. Davide Pagliarani. La traducción al español está provista por FSSPX News.

El fundador de la Fraternidad San Pío X, Mons. Marcel Lefebvre, fue excomulgado en 1988 por haber ordenado cuatro obispos sin permiso. En 2009, el Papa Benedicto XVI levantó las excomuniones: ¿qué significó para ustedes?

Para nosotros no ha cambiado nada, pues siempre hemos considerado tales excomuniones como infundadas. No obstante, algunas personas, que antes no se atrevían, cobraron ánimo para unirse a nosotros. Esto también ha facilitado nuestras relaciones con ciertos obispos y una parte del clero, sobre todo los sacerdotes jóvenes.

Francisco también ha hecho concesiones: ¿qué más esperan?

Esperamos aquello que cada católico pide a la Iglesia en el momento del bautismo: la fe. La revelación divina quedó consumada, y es deber del Papa transmitir fielmente este depósito de la fe. El Papa, pues, tiene que poner fin a la crisis que sacude a la Iglesia desde hace ya 50 años. Esta crisis se desencadenó por una novedosa concepción de la fe centrada en la experiencia subjetiva de cada uno: se cree que el individuo es el único responsable de su fe y puede optar libremente por cualquier religión, sin distinción entre verdad y error. Sin embargo, todo eso contradice la ley divina objetiva.

¿De qué manera la Fraternidad San Pío X puede mostrarse conciliadora con el Papa?

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X está profundamente apegada al Sucesor de Pedro, incluso cuando se opone a los errores del Concilio Vaticano II. Empero, nos encontramos profundamente consternados por la característica fundamental del pontificado actual, que es la aplicación completamente novedosa del concepto de misericordia. Ésta queda reducida a una panacea para todos los pecados, sin impulsar hacia una conversión verdadera, a la transformación del alma por la gracia, la mortificación y la oración. En su Exhortación apostólica post-sinodal Amoris laetitia, el Papa da a los cristianos la posibilidad de decidir sobre cuestiones de moral conyugal caso por caso, según su conciencia personal. Esto contradice netamente la orientación clara y necesaria dada por la ley de Dios.

Vemos aquí un eco de la espiritualidad de Lutero: un cristianismo sin exigencia de renovación moral, un subjetivismo que ya no reconoce ninguna verdad universalmente válida. Todo esto ha causado una profunda confusión en el clero y en los fieles. Todo hombre busca la verdad, pero para encontrarla necesita ser guiado por el sacerdote, igual que el alumno necesita la dirección de su maestro.

¿Qué ha producido a este respecto el 2017, Año Lutero?

Desde el siglo XVI, la Iglesia católica se acercó a los protestantes para convertirlos y traerlos de vuelta a la verdadera Iglesia. El Año Luterono ha servido para este objetivo primero de regreso de los protestantes; por el contrario, los ha confirmado en sus errores. Y eso es porque, desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia piensa que todo hombre puede encontrar a Dios en su propia religión. Es una premisa que reduce la fe a una experiencia personal e interior y que, por tanto, hace que ya no consista en la adhesión de la inteligencia a la revelación divina.
Hay también en otras religiones muchas personas que llevan una vida moralmente buena, según su alma y conciencia. ¿Dios reconocerá sus méritos?

La Iglesia es esencialmente misionera. Cristo dice: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Los hombres no pueden salvarse sino por Él. Ha fundado una única Iglesia, que es la Iglesia romana. Esta verdad teológica ha de proclamarse tanto como la rectitud de la moral y el esplendor de la Misa tradicional según el rito tridentino.

La búsqueda sincera de la verdad en las otras religiones no basta para producirla. Por eso hay que ayudar a esas almas a salvarse. Si un alma puede salvarse fuera de la Iglesia católica, lo hace a pesar del error en el que se encuentra, y no gracias a él; en todo caso, únicamente se salva por Jesucristo.

Su predecesor Bernard Fellay ha calificado a los judíos, masones y modernistas como “enemigos de la Iglesia”. ¿También han de convertirse los judíos a la Iglesia católica, igual que dice Ud. de los protestantes?

El modernismo es uno de los errores más peligrosos: no en vano, hasta el Concilio Vaticano II, la Iglesia exigía a todos sus sacerdotes prestar el juramento antimodernista, el mismo que he jurado yo.

En cuanto al judaísmo, sería un pecado imperdonable excluir al pueblo judío de los bienes y tesoros de la Iglesia católica. La misión salvífica de la Iglesia es universal, y no puede dejar de lado a ningún pueblo.

Ud. rechaza los documentos esenciales del Concilio Vaticano II, tales como el de la libertad religiosa o el del ecumenismo. ¿Es sólo otra interpretación o, por el contrario, Ud. rechaza completamente tales textos?

El Vaticano II se definió a sí mismo como un concilio puramente pastoral. Sin embargo, se tomaron decisiones dogmáticas de gran importancia como las que ha citado, y que han llevado a una transformación completa de la fe.

El Papa Benedicto XVI estimó que las divergencias entre Roma y la Fraternidad Sacerdotal San Pío X residían en un problema de interpretación de los textos del Concilio. Bastaba con analizar esos textos para hacer posible el acuerdo. Pero nuestra posición no es esa: la Fraternidad San Pío X rechaza del Concilio Vaticano II todo aquello que se opone a la Tradición católica.

El Papa tendría que declarar erróneo el decreto sobre la libertad religiosa y corregirlo en consecuencia. Estamos convencidos de que algún Papa lo hará y volverá a la doctrina pura que era la referencia antes del Concilio. Las cuestiones de la libertad religiosa, el ecumenismo y la constitución divina de la Iglesia fueron ya tratadas por los Papas anteriores al Vaticano II. Basta con retomar sus enseñanzas.

Es inconcebible que la Iglesia se haya equivocado durante dos milenios y que no haya conseguido hallar la verdad sobre estas cuestiones hasta la época del Concilio, de 1962 a 1965.

¿Le supone un cargo de conciencia el encontrarse, a ojos de Roma, en estado de cisma con la Iglesia?

De hecho, Roma no nos considera como cismáticos, sino más bien como “irregulares”. En todo caso, si no tuviera la certeza de trabajar dentro de la Iglesia católica romana y por ella, dejaría de inmediato la Fraternidad.

Portavoz vaticano dice que presencia en China de delegación vaticana es para implementación práctica del acuerdo sobre nombramiento de obispos

En esta información de Global Times, Dic-15-2018, se contiene la confirmación por parte de Greg Burke, Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, de que un obispo legítimo ha sido sustituido por uno de los recientemente perdonados por Francisco. Además, se amplía para qué está en China una delegación del Vaticano y se anticipa la próxima sustitución en otra diócesis de un obispo legítimo por uno del régimen. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Delegación del Vaticano en China para ‘pasos prácticos’ en la implementación del acuerdo sobre obispos: Portavoz

por Li Ruohan y Zhang Yu
2018/12/15


Una delegación del Vaticano ha estado en China esta semana para conversaciones sobre la implementación de un acuerdo de nombramiento de obispos firmado entre las dos partes, dijo un portavoz de la Santa Sede.

La delegación está en China para conversar con “tanto funcionarios gubernamentales como de la iglesia” para trabajar en “pasos prácticos” para implementar el reciente acuerdo provisional, dijo a Global Times el Viernes el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Greg Burke, en un comunicado enviado por correo electrónico hora local.

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La delegación se reunió con los siete obispos chinos el Miércoles en Beijing, dijo a Global Times el Sábado el obispo Huang Bingzhang, quien asistió a la reunión.

“La reunión con los obispos es más que una simple movida de cortesía y se han discutido algunos temas específicos”, dijo Huang, negándose a dar detalles.

El acuerdo en Septiembre solo otorgó el título de los siete obispos, mientras que la misión esta vez es especificar de qué diócesis son responsables, así como su trabajo y responsabilidad en las diócesis, dijo el Sábado a Global Times Wang Meixiu, investigador de la Academia China de Ciencias Sociales.

Los procedimientos sobre si reconocer y cómo a los obispos que no son reconocidos por el gobierno chino también probablemente serán discutidos con la delegación, dijo Wang.

Mientras tanto, también se discutirá la elección o el nombramiento de los obispos en las diócesis que enfrentan la vacancia del obispo, predijo Wang.

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El obispo Zhan Silu, que pertenece a la iglesia establecida por el estado y también entre los siete obispos reconocidos por el Vaticano en Septiembre, será el obispo diocesano en Mindong en la provincia de Fujian en el Sureste.

Guo Xijin, el obispo clandestino de la diócesis de Mindong, ha aceptado el papel de obispo auxiliar, dijo a Global Times el Viernes Guo Xijin, después de reunirse con la delegación del Vaticano.

Las iglesias clandestinas y las reconocidas por el estado en la diócesis de Mindong se fusionarán, dijo Guo Xijin.

La comprensión de un obispo clandestino “renunciante” por un obispo reconocido por el gobierno es errónea, dijo Huang, quien se refirió al ajuste como un “cambio normal de posición” como resultado de las necesidades prácticas de los asuntos de la iglesia.

El cambio podría ser un “nuevo modelo” para las dos partes y debería aceptarse con más buena voluntad, dijo Huang.

Las conversaciones en curso muestran que las dos partes se están moviendo en la dirección correcta y que las iglesias católicas de China se están reconciliando, lo que también está de acuerdo con la expectativa del gobierno chino de que la iglesia contribuya a la estabilidad y a la unidad social, dijo Wang.

“Sin embargo, aún es demasiado pronto para proyectar si las relaciones diplomáticas son posibles en esta etapa actual, ya que llevará un tiempo más bien largo abordar los temas religiosos y la relación diplomática no es un tema urgente”, dijo Wang.

La oficina de prensa de la Santa Sede no ha respondido a las preguntas sobre si la misión de la delegación incluye discusiones sobre el establecimiento de relaciones diplomáticas o una posible visita a China del Papa Francisco.

China: Sobre sustitución de un obispo legítimo por uno del régimen, el card. Zen dice que es inaceptable pero hay que obedecer al Papa


Se supo ayer, que en China a un obispo legítimo, i.e., reconocido desde siempre por la Santa Sede, se le había sustituido por uno de los recientemente perdonados por Francisco, i.e., ilegítimo y perteneciente al régimen. Con antelación, pero en previsión de dicha circunstancia, el card. Joseph Zen había concedido una entrevista a la revista italiana Tempi, publicada en la edición de Diciembre de la misma. En el anticipo de esa entrevista que proporciona la revista en su sitio web, destacan lo que dijo el card. Zen al respecto, repetimos, todavía no había ocurrido lo que se supo ayer.

Hablando de esta eventualidad en una larga entrevista para Tempi, publicada en el número de diciembre de la revista, el cardenal Joseph Zen-Ze Kiun, arzobispo emérito de Hong Kong, ha declarado: «Le he dicho a estos dos obispos que no renunciaran voluntariamente para no cooperar al mal. También les he aconsejado, sin embargo, obedecer cuando el Papa lo ordenara, porque una orden del Papa siempre debe ser escuchada».

A renglón seguido se destaca algo que el card. Zen viene anunciando desde hace algún tiempo, que sintiéndose incapaz de criticar al Papa se retiraría a un monasterio y pemanecería en silencio. Al parecer los requisitos para cumplir con ese propósito están cumplidos.

A Tempi, el cardenal agregó: «Existe el problema de los siete obispos excomulgados y perdonados por Francisco. Por ahora aún no han sido puestos a la cabeza de una diócesis. Si esto sucediera, entonces me callaré para siempre porque sería una cosa tan inaceptable que tendré que elegir entre rebelarme contra el Papa y callarme. Y me callaré. Estoy esperando que llegue el momento en el que no hablaré más».