Tuesday, February 13, 2018

“Profesión Exorcista”, presentado libro de discipulo del P. Amorth


Información de agencia ANSA, Feb-13-2018.

(ANSA) - ROMA, 13 FEB - El padre Cesare Truqui, sacerdote exorcista del Vaticano y alumno dilecto de la eminencia en el tema, el ya fallecido padre Gabriele Amorth, reunió dos décadas de historias en el libro "Profesión exorcista" (Ed. Piemme), escrito junto Chiara Santomiero y lanzado hoy en Roma.

"Durante los encuentros con el padre Amorth, tantas veces hablé de la experiencia de Cristo con los demonios, pues los cuatro años que tuve la fortuna de pasar con él, en su 'escuela', fueron fundamentales para mi vida", recordó el autor.

Truqui es docente de los cursos de exorcismo organizados por el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma, en colaboración con la Asociación Internacional de Exorcistas.

"La reflexión sobre la criatura misteriosa que es el demonio y sobre su potencia continúa inquietando a la Iglesia y suscita curiosidad, no sólo entre los fieles", dijo Truqui.

"Para muchos el demonio y los exorcismos son materia de filmes y, sin embargo, cada año quinientos mil italianos recurren a exorcistas por el temor de presentar signos de posesión diabólica", contó. El padre Cesare no le cierra la puerta a ningún sufriente en cuerpo y espíritu. En muchos practica sus plegarias de liberación, pero siempre antes de iniciar un exorcismo verdadero corrobora la situación médica y psiquiátrica de la persona.

Sólo después de las respuestas de especialistas de la salud el sacerdote determina recibir al presunto endemoniado, con entrevistas periódicas, hasta una vez a la semana, porque los tiempos de la "sanación" suelen ser muy prolongados.

"La lucha contra el maligno, iniciada en el origen del mundo, está destinada a durar hasta el fin de los tiempos, pero estamos en una fase crucial de la historia: por un lado el Papa Francisco habla con naturalidad del demonio, por otro, muchos cristianos ya no creen en su existencia", prosiguió.

"Los obispos nombran a pocos exorcistas y no hay más jóvenes sacerdotes dispuestos a aprender la doctrina y la práctica de la liberación de las almas", añadió Truqui.

"Porque convertirse en exorcistas no es ni un oficio ni una profesión, sino un ministerio de misericordia totalizador, entre los más preciosos, esencial en la vida de la Iglesia", concluyó.

El padre Truqui, alumno predilecto del célebre exorcista padre Amorth que murió en septiembre de 2016, es ahora secretario general del Instituto Sacerdos de Roma y uno de los expertos en exorcismo más acreditados a nivel mundial.

Brinda conferencias en particular durante los cursos en el Regina Apostolorum y vive entre Italia y Suiza. Santomiero, la coautora de su libro, es periodista especializada en temas religiosos y vaticanista y publicó, también para la editorial Piemme, los volúmenes "Historias fantásticas de ángeles, demonios y dioses" (2006) y "No podemos callar. Las palabras y la belleza para vencer a la mafia" (2011), escrito en colaboración con monseñor Giancarlo Bregantini.

Chile: Intervención de Nuncio agita investigación del caso Barros



Información de agencia ANSA, Feb-13-2018.

Intervención de Nuncio agita investigación caso Barros

Pidió copia a testigos antes de reunión con enviado papal


(ANSA) - SANTIAGO DE CHILE, 13 FEB - Molestia provocó entre los denunciantes del cuestionado obispo Juan Barros la intervención del Nuncio de la Santa Sede en Chile, Ivo Scapolo, quien pidió entregara una copia antes de reunirse con el enviado papal, Charles Scicluna.

El arzobispo de Malta llegará a Santiago el próximo 20 de febrero procedente de Nueva York donde el 17 recogerá el testimonio del periodista Juan Carlos Cruz, principal denunciante de Barros, a quien sindica como testigo de los abusos que sufría. El obispo chileno ha dividido a la comunidad católica luego de su nombramiento en la diócesis de Osorno, donde clérigos y laicos han rechazado su designación por considerarlo cómplice del párroco de El Bosque, Fernando Karadima, condenado por abusos sexuales y de poder.

A través de las redes sociales Cruz alertó de la petición que hiciera Scapolo a los laicos de Osorno. "@jccruzchellew Nuncio Scapolo en Chile pidiendo detalles/resumen sobre lo q testigos dirán a Mons. Scicluna". Añadió que "le escribí al arzobispo Scicluna y me dijo que se lo mandaran a él y llevasen copia a entrevista". Enseguida advirtió que "hay que mantener investigación independiente lejos de garras de @episcopado_cl @iglesiachile".

El nuncio, según denunciaron en Osorno, exigió nombrar un delegado y que se envíe un informe con anterioridad para detallar lo que se le planteará al enviado del papa Francisco.

La controversia por la designación hace tres años de Barros en la diócesis del sur del país recobró notoriedad tras la visita a Chile el mes pasado del Papa Francisco, quien hizo una defensa del cuestionado obispo.

El Pontífice afirmó que no existía "ni una prueba" en contra de Barros y calificó las denuncias como "calumnias". Días después, debió pedir perdón por sus palabras y nombró un investigador del Vaticano. El nombramiento recayó en el arzobispo de Malta, Charles Sscicluna, quien hace 10 años indagó -por encargo entonces de Benedicto XVI- las miles de denuncias que había en torno al fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel.

Scicluna es hoy "promotor de justicia" de la Congregación para la Doctrina de la Fe e investiga los casos más graves de abuso sexual en la Iglesia Católica.

La Conferencia Episcopal chilena salió en defensa del nuncio, asegurando que sólo busca ordenar la agenda de Scicluna debido a la gran cantidad de personas que se ha acercado a denunciar.

El vocero de la Conferencia Episcopal, el periodista Jaime Coiro, indicó que no se intenta interferir o poner un filtro previo a estas declaraciones.

"Por qué lo hace el nuncio? Porque debe presentarlo a consideración de monseñor Scicluna, porque él va a estar escuchando personas desde el día 20 al día 23 y viene a escuchar personas que tengan elementos que aportar respecto de la situación de monseñor Juan Barros", aseveró.

Aclaró que "no es lo mismo quien quiera entregar un antecedente respecto de una situación constitutiva de delito a alguien que quiere entregar su opinión. Entonces, de alguna manera, monseñor Scicluna debe ordenar su agenda y el que le está ayudando en eso es el nuncio apostólico".

Recalcó que "no es para hacer un cedazo a espalda de monseñor Scicluna, es todo lo contrario".

Religiosa francesa rechaza la fama tras declaración de milagro de Lourdes


Información de agencia Associated Press, Feb-13-2018.

Monja francesa rechaza la fama tras declaración de milagro

BEAUVAIS, Francia (AP) —
Una monja que se recuperó de los problemas de columna que sufría desde hacía años, algo que las instituciones religiosa declararon como un milagro, dijo el martes que no es “una estrella”, sino tan solo una “hermanita” encantada de poder caminar con libertad de nuevo.

Un obispo francés declaró el domingo que la recuperación de Bernadette Moriau tras visitar el santuario católico de Lourdes era un milagro.

Alessandro de Franciscis, de la Oficina de Observaciones Médicas de Lourdes, dijo el martes que había dirigido la investigación sobre su caso y estaba “totalmente convencido” de que no había una explicación médica.

Moriau describió a la prensa cómo había dejado la morfina y el armazón que sostenía su pierna tras visitar el santuario.

“Estoy aquí para dar testimonio, pero no estoy aquí para hacer que me crean”, dijo.

Es el 70mo suceso reconocido oficialmente por la Iglesia católica como un acto de intervención divina en Lourdes, un destino de peregrinaje en el sur de Francia.

Enviado papal sobre abusos se reunirá con comisión en Chile

Información de agencia AP, Feb-12-2018

Enviado papal sobre abusos se reunirá con comisión en Chile

CIUDAD DEL VATICANO (AP) — El investigador del Vaticano sobre abusos sexuales acordó reunirse con una delegación de laicos católicos y sacerdotes de la diócesis chilena de Osorno, quienes se han opuesto al nombramiento de un obispo que tiene el firme respaldo del papa Francisco, de acuerdo con un correo electrónico visto el lunes por The Associated Press.

La nunciatura fijó la reunión para el 21 de febrero en Santiago y solicitó al grupo de Osorno que escoja a no más de cinco personas para que se reúnan con el investigador, el arzobispo de Malta, Charles Scicluna.

En el correo electrónico, el nuncio también solicitó a los miembros de la delegación que cinco días antes de la reunión le envíen para el viernes un documento “detallado” en el que esbocen lo que pretenden plantearle a Scicluna. El nuncio dijo que el documento servirá a Scicluna en su misión para recabar hechos sobre el obispo Juan Barros.

Sin embargo, Juan Carlos Claret, portavoz de los laicos de Osorno, manifestó su preocupación y señaló que solo adelantarán puntos generales a la nunciatura. Claret afirmó que la nunciatura se ha rehusado a reconocer o responder a sus quejas sobre Barros, a quien las víctimas de agresión sexual de un sacerdote chileno señalan como testigo de los abusos de éste y de no haber hecho nada.

“Durante estos últimos tres años, ha sido el nuncio quien ha bloqueado cualquier intento de diálogo, no solo con el clero, sino también con el laicado”, afirmó Claret a la AP.

Sin embargo, Claret señaló que proveerá información detallada directamente a Scicluna, quien tiene la misión de recabar testimonios sobre Barros después de que Francisco provocara indignación en Chile al defenderlo con firmeza y afirmar que las acusaciones contra él eran una calumnia.

Barros era protegido del reverendo Fernando Karadima, quien fue sancionado por el Vaticano en 2011 por abusar sexual y psicológicamente de menores en su comunidad parroquial de Santiago. Las víctimas relataron a autoridades del Vaticano y fiscales chilenos cómo Karadima solía besarlos y acariciarlos, y masturbarlos a puerta cerrada.

Una de las víctimas de Karadima, Juan Carlos Cruz, dijo que Barros —entonces un sacerdote joven— fue testigo de los abusos y no hizo nada, y en la actualidad niega los testimonios de otras personas sobre un ambiente tóxico y homoerotizado en la comunidad El Bosque de Karadima.

Barros ha rechazado en forma reiterada haber presenciado algún abuso o haberlo encubierto.

Barros es obispo desde 1995, pero su nombramiento en 2015 para Osorno causó indignación debido a que el escándalo de Karadima dañó la credibilidad de la Iglesia católica en Chile.

Barros ha enfrentado protestas en Osorno de sacerdotes y católicos laicos que cuestionan cómo puede confiársele hoy la protección de los menores de Osorno a alguien que afirma no haber visto nunca nada inapropiado en El Bosque.

Card. Zen: Todavía no logro entender por qué dialogan con China


Información de AsiaNews, Feb-13-2018.

Card. Zen: Todavía no logro entender por qué dialogan con China
Card. Joseph Zen


La reconciliación entre la comunidad oficial y la subterránea es difícil, pero posible. El Estado chino trabaja para construir una Iglesia nacional y cismática. Con la adoración de la Ostpolitik por parte del Vaticano, se arriesga ayudar a Beijing a “esclavizar a la Iglesia”. La manipulación de las palabras de Benedicto XVI y la obediencia al Papa Francisco.


Hong Kong (AsiaNews) – La reconciliación entre la comunidad oficial y la subterránea en China, que “no carece de dificultades, pero es posible”; la exigencia de que el diálogo entre China y el Vaticano tenga un objetivo claro, “una verdadera libertad religiosa” y no una situación en la que “el Estado... maneja la Iglesia Católica en China”, prácticamente “cismática”; las acusaciones dirigidas a la diplomacia vaticana de “manipular” la Carta de Benedicto XVI dirigida a los católicos de China y la “adoración” por la Ostpolitk de la época del Card. Agostino Casaroli; la sumisión al juicio del Papa Francisco que, según el autor, no está en línea con sus colaboradores de la Curia. Son algunos de los temas afrontados en este texto que nos hizo llegar el Card. Joseph Zen, obispo emérito de Hong Kong. Se han respetado los resaltados, tal como figuran en el original.

Respuesta a “Ecco perché dialoghiamo con la China” (Es por esto que dialogamos con China, ndt), la entrevista que Su Eminencia el Cardenal Parolin concedió a Gianni Valente (es decir, la entrevista que armaron ellos dos juntos).

He leído varias veces la entrevista, ahora la leo nuevamente (aunque la lectura me resulta repugnante) para poder hacer mis comentarios con franqueza.

Agradezco a Su Eminencia por el hecho de reconocer que “es legítimo tener opiniones distintas”.

(1)

Ante todo, es notable la insistencia con la cual Su Eminencia afirma que su punto de vista y el objetivo de sus actividades son de naturaleza pastoral, espiritual, evangélica y de fe, mientras que nuestro modo de pensar y actuar es una interpretación política.

En cambio, lo que vemos es que él adora la diplomacia de la Ostpolitik de su maestro Casaroli y desprecia la fe auténtica de aquellos que, con firmeza, defienden la Iglesia, fundada por Jesús sobre los Apóstoles, de cualquier injerencia del poder secular.

No puedo olvidar mi sorpresa al leer, hace algunos años, un discurso suyo publicado por el Osservatore Romano donde él describe a los héroes de la fe en los países centroeuropeos bajo el régimen comunista (Card. Wyszynsky, Card. Mindszenty y Card. Beran, aunque sin nombrarlos), como “gladiadores”, “gente sistemáticamente en contra del Gobierno y ávida de aparecer en el escenario político”.

(2)

También se destaca su reiterativa mención de su compasión por los sufrimientos de nuestros hermanos en China. ¡Lágrimas de cocodrilo! ¿De qué sufrimiento habla? Sabe perfectamente que ellos no le tienen miedo a la pobreza, y tampoco a la limitación o a la privación de la libertad, y mucho menos a perder la vida. Pero él no estima en absoluto todo esto (¡son “gladiadores”!).

También habla de las heridas que siguen abiertas, y de que, para curarlas, propone aplicar “el bálsamo de la misericordia”. ¿Pero a qué heridas se refiere?

Hacia el final de la entrevista, llegado un punto, él dice: “Con sinceridad,... diré: incluso estoy convencido de que una parte de los sufrimientos que se viven en la Iglesia en China no se deben tanto a la voluntad de las personas individuales, sino más bien a la complejidad objetiva de la situación”.

Por lo tanto, él sabe perfectamente que en la Iglesia de China no se trata (a excepción de casos raros) de ofensas o resentimientos personales, sino que todos son víctimas de la persecución por parte de un poder totalitario ateo. ¿Valerse del bálsamo de la misericordia? Pero no hay ofensas personales que perdonar. Es una esclavitud de la cual hay que liberarse.

¿Misericordia para los perseguidores? ¿Para sus cómplices? ¿Premiar a los traidores? ¿Castigar a los fieles? ¿Forzar a un obispo legítimo a ceder el lugar a uno excomulgado? ¿No es más bien echar sal sobre las heridas?

Volvamos a la “situación objetiva”. La situación dolorosa no ha sido creada por nosotros, sino por el régimen. Los comunistas quieren esclavizar a la Iglesia. Hay quien se niega a esta esclavitud, hay quien la padece, y, por desgracia, hay quien la abraza.

Frente a esta realidad, ¿acaso es posible no hablar de “poder, resistencia, enfrentamiento, compromiso, cesión, rendición, traición”?

Parolin quiere que hablemos de comunión y colaboración, ¿Pero acaso están dadas las condiciones? ¿Dónde unirnos? ¿Cómo colaborar? Vamos a analizar las dos cosas fundamentales que es menester aclarar.

(3)

¿Cuál es la unidad que se quiere lograr?

a) Su Eminencia elogia a los católicos chinos, y afirma que “no hay dos Iglesias Católicas en China”. Si no me equivoco, fui el primero en afirmar esto, en una reunión del Sínodo de Obispos, siendo que, tanto en la una como en la otra comunidad, los fieles, en su corazón, son fieles al Papa (hoy, con el aumento de oportunistas en la comunidad manejada por el Gobierno, no me atrevo a aplicar la afirmación a toda la Iglesia en China).

Pero Parolin no puede negar que, por el momento, hay dos comunidades con dos estructuras basadas en dos principios diversos, opuestos. Una estructura está fundada sobre el principio de Primado de Pedro, sobre el cual Jesús estableció su Iglesia; en tanto la otra estructura viene impuesta por un Gobierno ateo, que pretende crear una Iglesia cismática, sometida a su poder.

b) Eliminar esta división y reconstruir la unidad debe ser el deseo de todo católico, pero no con un puñetazo, y mucho menos manipulando la Carta del Papa Benedicto.

En la Carta del Papa Emérito, está este párrafo (8.10): “Algunos de ellos [se refiere a los obispos], no queriendo someterse a un control indebido ejercido sobre la vida de la Iglesia, y deseosos de mantener su plena fidelidad al Sucesor de Pedro y a la doctrina católica, se han visto obligados a recibir la consagración clandestinamente. La clandestinidad no está contemplada en la normalidad de la vida de la Iglesia, y la historia enseña que Pastores y fieles han recurrido a ella sólo con el doloroso deseo de mantener íntegra la propia fe y de no aceptar injerencias de organismos estatales en lo que atañe a la intimidad de la vida de la Iglesia”. El Padre Jeroom Heyndricks, citando fuera de contexto la frase: “la clandestinidad no está contemplada en la normalidad de la vida de la Iglesia”, asume que su misión es esparcir el rumor en toda China (donde gozaba de gran libertad para moverse) de que: “Ya no debe haber más comunidad clandestina”, todos deben estar al aire libre, es decir, entrar a formar parte de la comunidad sometida al Gobierno.

En la Comisión para la Iglesia en China hemos resaltado este gran error, pero tanto la Secretaría de Estado como la Congregación para la Evangelización de los Pueblos han ignorado esta advertencia, [dando a entender que] obviamente apoyaban la idea del Padre Heyndricks.

Recién después de dos años, cuando este error ya había provocado un daño inmenso, logramos que se incluyan en el manual “Compendium” algunas notas con las que se buscaba diferenciar la reconciliación de los corazones, de la unidad en la estructuras.

c) Parolin dice que no se debe “mantener una perenne conflictividad entre principios y estructuras contrapuestas”. Pero es obvio que esto no depende tan sólo de nosotros, porque una de las dos estructuras está sometida al poder del Gobierno, el cual de hecho, ya la controla firmemente y no da ningún signo de que vaya a renunciar a ello.

El Papa Benedicto dice que el camino de la unidad “no es fácil y no podrá realizarse de un día para otro” (6.5, 6.6).

Pero nuestros diplomáticos quieren realizar un milagro enseguida, y acusan a los demás de “aferrarse al espíritu de contraposición para condenar al hermano” y de “utilizar el pasado como pretexto para fomentar nuevos resentimientos y cerrazones”, y de “no estar dispuestos a perdonar, lo cual significa que hay otros intereses que defender”.

¡Qué crueles son estos reproches dirigidos a miembros de la Iglesia [que han sido] fieles, que por largos años han sufrido todo tipo de privaciones y vejaciones por mantener su fidelidad a la verdadera Iglesia!

Cuando la otra parte no tiene ninguna intención de respetar la naturaleza esencial de la Iglesia Católica, y por nuestra parte se quiere llegar a una unificación a cualquier costo, hay una sola opción posible, que es

Obligar a todos a entrar en la “jaula”.

d) Con la solución de la “jaula agrandada”, ¿se caminará juntos? ¿Un camino nuevo? ¿Con serenidad? ¿Con confianza?

Se dice que será un camino gradual, pero suponemos que los planificadores ya tienen en mente cuál será el paso siguiente luego de la legitimación de los ilegítimos.

¿Qué será de los Obispos legítimos según la ley de la Iglesia, pero no reconocidos por el Gobierno? ¿Serán “aceptados”? Es decir, ¿serán igualmente admitidos en la jaula? ¿Será finalmente “una” conferencia episcopal legítima, (¿con la llave de la jaula en poder del gobierno? )

Parolin y compañía reconocen que esta solución no es perfecta, es un mal menor. Se puede soportar y sufrir un mal (daño), pero jamás se puede hacer un mal (pecado), por más grande o pequeño que sea.

Sufrir porque otros crean una Iglesia cismática puede ser inevitable, pero nosotros no podemos ayudar a su creación.

Por otro lado, no hay que temer una iglesia cismática creada por el Partido, dado que ésta de desvanecerá con la caída del régimen. Por el contrario, ¡será horrenda una iglesia cismática con la bendición del Papa!

(4)

Una vez aclarada la naturaleza de la unidad a lograrse, es fácil considerar el siguiente problema: ¿Cómo se hace para lograr dicha unidad?

Con la reconciliación (ad intra) y con el diálogo (con el Gobierno).

a) La reconciliación no carece de dificultades, pero es posible, porque depende exclusivamente de nuestra buena voluntad; el diálogo con el Gobierno es más difícil.

b) El Papa Francisco, cuando estuvo en Seúl, dijo: “La primera condición para un diálogo es la coherencia con la propia identidad”.

Es una cuestión de honestidad, de justicia. Se necesita saber y hacer saber adónde deseamos llegar, es decir, según nuestra conciencia, cuál sería una buena conclusión del diálogo. En nuestro caso, ésta obviamente es: “una verdadera libertad religiosa, la cual no solamente no perjudica, sino que incluso favorece el verdadero bien de la Nación”.

¿Lograremos este diálogo? ¿Hay esperanzas de tener éxito? ¿Hay cuando menos un mínimo de fundamento [donde apoyarse] en la situación actual, cuando el Partido Comunista chino es más poderoso y prepotente que nunca? ¿Cuándo, tanto sus acciones como sus pronunciamientos, van en la dirección de un férreo control de toda religión, pero de un modo particular, de las religiones apodadas “extranjeras”?

Los comunistas ya ni siquiera sienten la necesidad de salvar las apariencias. Las fotografías dejan ver que es el Estado el que maneja la Iglesia Católica en China, la cual ya no es más Católica sino china, cismática. (Es un oficial del Gobierno quien preside la reunión [siempre] conjunta, de la Asociación Patriótica y de la llamada “conferencia episcopal”). Los Papas se abstienen de usar la palabra “cisma” por compasión de aquellos que se encuentran allí, no por voluntad propia, sino bajo una grave presión.

Por lo que vemos, la Santa Sede está aceptando precisamente esta inaceptable realidad. (¿Acaso está segura de estar haciendo esto por el bien de la Iglesia?)

El diálogo, para ser verdadero, debe partir de una posición de igualdad. No hay verdadero diálogo entre el carcelero y los prisioneros, entre el vencedor y los vencidos. Pero para los nuestros, parece que se parte precisamente de una posición de debilidad. Una fuente confiable dice que la Delegación vaticana no ha podido tratar el caso del Obispo Santiago Su Zhi Min, que está en manos del Gobierno hace más de veinte años, porque ellos [los funcionarios de gobierno] se han negado a discutir el tema. A mí me parece que los nuestros tendrían que haber dejado la mesa de tratativas y regresar a casa. Aceptar su negativa es ponerse de rodillas desde el inicio.

Después de todo, nosotros no somos los vencidos. ¿Acaso nuestros diplomáticos no saben que los fieles de la comunidad clandestina constituían, y quizás todavía constituyen, la mayoría? ¿Qué hay varios lugares donde tienen iglesias y catedrales? ¿Que en la ciudad, donde obviamente no pueden tener iglesias, celebran Misas en casas particulares, en las cuales no son perturbados por las autoridades de seguridad pública, que sin embargo, están al tanto de todo? Por desgracia, a partir de febrero de 2018 podemos esperar que el control pase a ser mucho más severo, por parte del Gobierno, en lo que respecta a las actividades de estos hermanos nuestros, y esto también porque el Gobierno sabe que ya cuenta con el consenso de la Santa Sede.

Mientras sostiene la necesidad de diálogo externo con el Gobierno, el Vaticano ha sofocado el diálogo dentro de la Iglesia. Con un gesto sumamente maleducado, ha eliminado -sin siquiera pronunciar una palabra- la Pontificia Comisión para la Iglesia en China, constituida por el Papa Benedicto. Se deshizo de la única voz china competente en el Vaticano, el Arzobispo Savio, mandándolo a Grecia como Nuncio. ¡Claro que se debe “encontrar la síntesis de verdad”! ¡Claro que se debe “descubrir juntos el designio de Dios”! ¡Ellos están seguros de “haber considerado todo adecuadamente”.

(5)

Lo más repugnante que encuentro en toda la entrevista es el abuso deshonesto de ciertas expresiones de la Carta del Papa Benedicto, haciendo aparecer a Parolin como un fiel sostenedor del Papa Emérito, cuando en realidad él, que en ese entonces se desempeñaba como Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, ha convertido en vanos todos los esfuerzos del Papa Ratzinger para restablecer a la Iglesia China sobre el justo camino.

Al principio y al final de la entrevista, él ha hecho dos citas, que son, respectivamente:

a) En el Capítulo 4, Párrafo 7, el Papa Benedicto dice: “no puede buscarse la solución de los problemas existentes a través de un conflicto permanente con las Autoridades civiles legítimas; al mismo tiempo, sin embargo, no es aceptable una docilidad a las mismas cuando interfieran indebidamente en materias que conciernen a la fe y la disciplina de la Iglesia.”

b) En el párrafo 6 el Papa había dicho (citando “Deus caritas est”): “La Iglesia (…) No puede ni debe sustituir al Estado. Pero tampoco puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia”

En las dos citas, Parolin ha usado para su beneficio la primera mitad, dejando a un lado la otra mitad, haciendo que se pierda el equilibrio del pensamiento del Papa Benedicto.

(6)

Dadas las recientes controversias, en esta ocasión no puedo dejar de aclarar cuál es mi relación con el Papa Francisco, quien me colma de ternura cada vez que me encuentro con él.

Es verdad que mis revelaciones con respecto a los coloquios privados pueden haberlo puesto en una situación embarazosa. Siento mucho todo esto. Pero de todos modos, estoy convencido de que hay una brecha entre el modo de pensar de Su santidad y el modo de pensar de sus colaboradores, que tienen el camino despejado para aprovecharse del optimismo del Papa y así perseguir sus propios fines. Hasta que me demuestren lo contrario, estoy convencido de haber defendido el buen nombre de Papa de la responsabilidad de cosas erradas provenientes de sus colaboradores, y de haber comunicado sus alientos a mis hermanos en China, que se encuentran -como decimos en China- “en el fuego ardiente y en las aguas profundas”.

Si, casualmente, algún día se llegase a firmar un mal acuerdo con China, obviamente, con la aprobación del Papa, yo me retiraré en silencio a la “vida monástica”. Como hijo -aunque indigno- de Don Bosco, de ningún modo me pondré a encabezar una rebelión contra el Romano Pontífice, Vicario de Cristo en la tierra.

Roguemos por el Papa Francisco, “que el Señor lo conserve, le otorgue vigor, lo haga feliz, y lo salve de las manos de sus enemigos”.