Monday, November 19, 2018

Cardenales Cupich y Wuerl colaboraron en una propuesta alternativa sobre abuso sexual


La negación de la esencia del siguiente artículo apareció hoy por parte de los directamente aludidos. Lo señalamos no porque queramos ignorarlo, sino porque todavía no hemos tenido tiempo de extractar lo principal de dicha negación, esperamos lograrlo a futuro.

Información de Catholic News Agency, Nov-16-2018. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Cupich y Wuerl colaboraron en una propuesta alternativa de abuso sexual.

Por Ed Condon

Washington D.C., 16 de Noviembre de 2018 / 06:56 pm (CNA).-
El cardenal Blase Cupich de Chicago y el cardenal Donald Wuerl de Washington colaboraron ampliamente sobre una política recientemente propuesta para manejar las acusaciones de abuso contra los obispos, ha sabido Catholic News Agency.

Cupich presentó el plan el Martes a los líderes de la conferencia episcopal de EE. UU., ofreciéndola como una alternativa a una propuesta que había sido ideada por funcionarios y empleados de la conferencia.

El plan propuesto por la conferencia habría establecido una comisión independiente dirigida por laicos para investigar las acusaciones contra los obispos. El plan Cupich-Wuerl , en cambio, enviaría las denuncias contra obispos para que sean investigados por sus arzobispos metropolitanos, junto con juntas de revisión arquidiocesanas. Los propios metropolitanos serían investigados por sus obispos sufragáneos principales.

Fuentes en Roma y Washington D.C. dijeron a Catholic News Agency que Wuerl y Cupich trabajaron juntos en su plan alternativo durante semanas, y lo presentaron a la Congregación vaticana para los Obispos antes de la asamblea de la conferencia episcopal de Estados Unidos en Baltimore. Cupich y Wuerl son miembros de la Congregación para los Obispos.

El plan Cupich-Wuerl se presentó a los obispos de EE. UU. incluso después de que se emitiera una directiva del Vaticano el Lunes que prohibía a los obispos de EE. UU. votar sobre cualquier medida relacionada con el abuso. El Vaticano suspendió la formulación de políticas de la USCCB sobre el abuso sexual hasta después de una reunión de Febrero con la participación de los presidentes de las conferencias episcolales de todo el mundo.

Un funcionario de la Congregación para los Obispos le dijo a Catholic News Agency el Jueves que la esencia del plan presentado por Cupich en la reunión de Baltimore se conoce en la ongregación como “el plan de Wuerl”. El funcionario no confirmó si la congregación había recibido una copia anticipada del documento.

Altos funcionarios de la cancillería en Washington describieron el plan presentado el Martes como un esfuerzo colaborativo de los cardenales, y le dijeron a Catholic News Agency que Wuerl y Cupich informaron por primera vez a la Congregación para los Obispos hace varias semanas sobre su idea del “modelo metropolitano” para manejar las quejas contra un obispo, y sugirieron que habían continuado discutiendo el plan con los funcionarios de la Congregación desde entonces.

“Fue un esfuerzo mutuo”, dijo un funcionario de la Arquidiócesis de Washington a Catholic News Agency.

La idea de enmendar la política de la USCCB para que las acusaciones contra un obispo fueran manejadas por su arzobispo metropolitano fue sugerida públicamente por primera vez por Wuerl en Agosto.

Mientras que Cupich tuvo un papel activo en las sesiones de la conferencia esta semana, y propuso el plan detallado para una alternativa a la comisión especial de la conferencia, Wuerl no hizo ningún comentario público sobre el plan, el cual al menos algunos en Roma consideran “suyo”, y el cual él sugirió por primera vez en público hace 3 meses.

Fuentes familiarizadas con el detrás de escena de las discusiones en Baltimore dijeron a Catholic News Agency que Wuerl optó por retirarse de la presentación del plan, brindando consejo y asesoría, pero sin tratar de obtener crédito público. Un portavoz de Wuerl declinó comentar sobre esa decisión.

Varios obispos en Baltimore dijeron a Catholic News Agency que Cupich parecía posicionarse como un hacedor no oficial de política pero influyente en la conferencia. Su estatus se vería fortalecido si el plan que introdujo en Baltimore obtuviera apoyo en Roma, dijeron, especialmente si él era favorecido sobre el plan propuesto por los funcionarios de la conferencia.

No está claro hasta qué punto Cupich consideró cómo podría interpretarse la manera en que él presentó su plan. Un portavoz de la Arquidiócesis de Chicago dijo a Catholic News Agency que el Cardenal Cupich estaba ausente y que no se lo pudo contactar para que realizara comentarios.

Una fuente familiarizada con la redacción de la propuesta alternativa dijo a Catholic News Agency que Wuerl no estaba involucrado en la forma en como fue presentado el plan en Baltimore, diciendo que la única preocupación de Wuerl era desarrollar el mejor plan posible para enfrentar la crisis de abuso sexual y no “jugar juegos” en la conferencia.

Muchos obispos estadounidenses llegaron a Baltimore esta semana esperando aprobar la propuesta de la comisión independiente, junto con los estándares propuestos para la conducta episcopal. Los obispos se sorprendieron al descubrir el Lunes que no podían votar sobre las medidas, siguiendo las instrucciones de último minuto de la Congregación para los Obispos, recibidas el Domingo por la noche por el presidente de la conferencia, el cardenal Daniel DiNardo.

Un funcionario de la Arquidiócesis de Washington sugirió a Catholic News Agency que la suspensión de último minuto de la votación de la Congregación para los Obispos en la reunión de Baltimore podría haber sido porque la propuesta de la comisión independiente de la conferencia no se envió a Roma [sino] hasta el 30 de Octubre.

DiNardo , sin embargo, dijo en una conferencia de prensa el Lunes que si bien el borrador del documento para la comisión independiente se había enviado a Roma a fines de Octubre, la USCCB había estado en contacto constante con los funcionarios del Vaticano a medida que se desarrollaban los textos.

DiNardo dijo que “cuando estuvimos en Roma [en Octubre], consultamos con todos [los dicasterios del Vaticano ]. Quiero decir, [eso es lo que] hacemos”.

“Cuando me reuní con el Santo Padre en Octubre, el Santo Padre estaba muy positivo de manera general —aún no había visto todo— del tipo de elementos de acción que buscábamos hacer".

Cupich pidió la palabra inmediatamente después de que DiNardo anunció el cambio el Lunes por la mañana. El cardenal sugirió que los obispos continúen discutiendo las medidas propuestas y tomen votos no vinculantes sobre ellas. No ofreció ninguna indicación en ese momento de que presentaría un plan completamente diferente.

El Martes por la tarde, el cardenal de Chicago se levantó para cuestionar la premisa de la comisión independiente propuesta por la USCCB, preguntando si era un reflejo de la eclesiología correcta. Cupich sugirió que la comisión podría ser vista como una forma de “subcontratar” para situaciones difíciles.

Poco después, Cupich presentó a los líderes de la conferencia un “Suplemento a las Normas Esenciales [de la USCCB]” aparentemente bien preparado y completo, que describía en detalle el plan que había desarrollado con Wuerl .

El arzobispo Charles Chaput de Filadelfia pidió la palabra para decir que el “modelo metropolitano” parecía alinearse más estrechamente con la estructura jerárquica de la Iglesia.

“Realmente estoy a favor del uso del modelo metropolitano y de la junta de revisión metropolitana para estos casos... pero eso requeriría que la Santa Sede otorgue a los arzobispos metropolitanos más autoridad de la que tenemos”, dijo Chaput en la conferencia.

Chaput le dijo al obispo que la razón por la cual el comité ejecutivo de la USCCB optó por seguir la idea de una comisión independiente en lugar de desarrollar un plan basado alrededor del arzobispo metropolitano era porque no pensaban que el “modelo metropolitano” tendría apoyo en Roma.

“Cuando discutimos esto a nivel del comité ejecutivo, algunas personas pensamos que sería más fácil para nosotros desarrollar esta comisión independiente que hacer que la Iglesia cambie la ley canónica”, dijo.

Fuentes cercanas a la USCCB le dijeron a Catholic News Agency que si el comité ejecutivo hubiera sabido que el Vaticano podría apoyar el “modelo metropolitano”, podría haberse realizado antes, con una propuesta que circulara a los miembros por parte de los líderes de la conferencia. Un portavoz de la USCCB declinó comentar sobre esa posibilidad.

Cupich había sugerido durante la reunión que cualquiera de los dos planes podía ser votado en resoluciones no vinculantes para darle al Vaticano un sentido de los deseos del episcopado estadounidense. En última instancia, no se tomó ninguna votación.

En cambio, al finalizar la reunión de Baltimore, DiNardo estuvo de acuerdo que el plan de Cupich se desarrollaría junto con el plan de la comisión independiente, por un grupo de trabajo especial formado por los ex presidentes de la USCCB, el cardenal Timothy Dolan, el arzobispo Joseph Kurtz y el arzobispo Wilton Gregory. DiNardo tendrá la opción de presentar una o ambas posibilidades cuando él y el vicepresidente de la conferencia, el arzobispo José Gómez, asistan a la reunión de Febrero del Vaticano.

Los portavoces de la USCCB se negaron varias veces a comentar sobre cualquier papel que Cupich o Wuerl , miembros de la Congregación para los Obispos, podrían haber desempeñado en el desarrollo de la reacción de la congregación ante el plan de la comisión especial.

Nota editorial: esta historia se actualizó después de la publicación para explicar que los metropolitanos bajo investigación serían investigados por sus obispos sufragáneos más importantes.


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