Tuesday, November 20, 2018

Card. Cupich niega que él y el card. Wuerl tuvieran con antelación propuesta alternativa para manejo de casos de abuso sexual


Como anotamos en una entrada de ayer en la que tradujimos una información que aludía a los cardenales Blaise Cupich, arzobispo de Chicago, y Donald Wuerl, arzobispo de Washington recientemente renunciado pero nombrado al mismo tiempo administrador apostólico en exactamente la misma jurisdicción, había habido una negación de lo que en esa información se decía. Pues bien, este es el artículo que contiene su respuesta.

Información de Crux, Nov-19-2018. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Cupich niega que él y Wuerl tramaron un plan rival antes de Baltimore

Christopher White
19 de noviembre de 2018
CORRESPONSAL NACIONAL


NUEVA YORK -
El cardenal Blase Cupich está rechazando las afirmaciones de que buscó promover una propuesta alternativa para la responsabilidad del obispo antes de la reunión de la semana pasada en Baltimore, en lugar del plan presentado por la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB).

“La acusación es falsa”, dijo el arzobispo de Chicago a Crux el Domingo, en respuesta a un informe de Catholic News Agency (CNA) el Viernes de que él y el cardenal Donald Wuerl de Washington colaboraron en una propuesta separada.

“En ningún momento antes de la reunión de Baltimore, ninguno de los dos colaboramos en el desarrollo, ni siquiera hablamos, de un plan alternativo”, dijo.

Al comienzo de la reunión de la semana pasada de los obispos de Estados Unidos, el cardenal Daniel DiNardo, presidente de la USCCB, hizo el anuncio sorpresa de que el Vaticano había solicitado un retraso en la votación hasta después de la cumbre de Febrero en Roma, donde el Papa Francisco convocará a los presidentes de todas las Conferencias de todo el mundo para enfrentar la crisis global de abuso sexual.

Sobre la mesa había una propuesta de nuevas normas de conducta para los obispos, así como el establecimiento de una nueva comisión laica que investigaría las acusaciones contra los obispos.

Las dos propuestas se presentaron en respuesta a las revelaciones de este verano de que el ex cardenal Theodore McCarrick abusó serialmente a seminaristas durante décadas mientras ascendía a los puestos de liderazgo de la Iglesia, junto con los hallazgos de un informe del gran jurado de Pensilvania en Agosto que relataba siete décadas de abuso sexual y encubrimiento.

Si bien no se hicieron votos en Baltimore, los obispos continuaron en una discusión abierta tanto el Martes como el Miércoles, en la que surgió otra propuesta que utilizaría una agencia de terceros independiente, que recibiría denuncias, las informaría a las autoridades civiles según corresponda, y luego informaría tanto al presidente de la junta de revisión independiente dominada por laicos del obispo metropolitano y al metropolitano.

En el caso de una acusación contra un obispo metropolitano, una agencia de terceros informaría al Presidente de la Junta de Revisión del obispo sufragáneo principal y al sufragáneo principal.

Cupich, quien privilegió la propuesta y presentó una versión escrita a los funcionarios de la USCCB, dijo que ella “proporciona una respuesta a un nivel más local que nacional, lo cual está de acuerdo con las responsabilidades pastorales de la Iglesia de cuidar a los que han sido heridos”. También se libra de la disposición de aceptación [de la propuesta original de USCCB] al hacer obligatoria la cooperación del obispo acusado”.

También dijo que “desde el principio, hay participación y visibilidad de los laicos”, que serviría como un control simultáneo del responsable metropolitano de investigar al obispo en cuestión.

Si bien CNA informó que Wuerl y Cupich colaboraron en la propuesta, que, según su versión, se conocía en Roma como el “plan Wuerl”, tanto Cupich como un representante de Wuerl niegan que se haya realizado tal cooperación anticipada.

El Domingo, un portavoz de la archidiócesis de Washington dijo que si bien Wuerl había discutido, en términos generales, una propuesta similar a principios de este verano, nada se había formalizado, presentado o discutido con nadie.

Tanto Wuerl como Cupich son miembros de la Congregación para los Obispos del Vaticano, cuyo prefecto, el cardenal Marc Oullet, envió una carta a DiNardo el Domingo pasado por medio del Nuncio Apostólico a los EE. UU., el arzobispo Christophe Pierre, solicitando la demora.

Cupich dijo que él, junto con los otros cardenales, fueron convocados a la suite del hotel de DiNardo por el Secretario General de la USCCB, Monseñor Brian Bransfield, el Lunes por la mañana antes del inicio de la reunión general, y se les informó del [pedido de] retraso. Aunque todos los cardenales fueron invitados a asistir a la reunión, solo él y el cardenal Joseph Tobin de Newark, Nueva Jersey, estuvieron presentes, recordó.

Contrariamente al informe de CNA, que alega que Wuerl y Cupich colaboraron “durante semanas y lo presentaron a la Congregación para los Obispos del Vaticano antes de la asamblea de la conferencia de obispos de Estados Unidos en Baltimore”, tanto Cupich como un portavoz de Wuerl insisten en que eso es falso.

Cupich le dijo a Crux que al llegar a Baltimore, y al enterarse de la demora en la votación, consultó con numerosos obispos sobre el plan que finalmente presentó.

“El arzobispo [Salvatore] Cordileone [de San Francisco] ayudó a hacer más completas mis referencias al Código de Derecho Canónico, y el Arzobispo [Charles] Chaput [de Filadelfia] brindó apoyo en la conversación y abogó por completo por un plan Metropolitano”, dijo. “El cardenal Wuerl estaba entre la media docena de obispos a los que di el borrador en la reunión, pero fue el único obispo que no ofreció ningún comentario o sugerencia”.

Cupich dijo que su propuesta apunta a profundizar la responsabilidad de los obispos para que las acusaciones no sean subcontratadas con una entidad separada donde “no hay provisión para el ministerio pastoral y el cuidado de las víctimas y para los afectados por el abuso o el mal manejo que esté en consonancia con la vida de la Iglesia”.

“También me ha quedado claro, ya que he reflexionado sobre el desarrollo de los eventos durante el verano, que ya tenemos un tipo de plan Metropolitano que está funcionando. Esto queda claro por la experiencia de la Arquidiócesis de Nueva York en el caso del Arzobispo McCarrick y de la Arquidiócesis de Baltimore en el caso del Obispo Bransfield”, continuó.

“Ambos de estos arzobispos demostraron que valía la pena explorar un plan que involucró al Metropolitano”, sostuvo.

Al concluir la reunión de la semana pasada, DiNardo dijo que trabajaría con un grupo de trabajo para continuar consolidando ideas tanto para la propuesta Metropolitana como para la propuesta original antes de viajar a Roma para la cumbre de Febrero.

Cupich le dijo a Crux que no había hablado con el Papa Francisco ni con ningún miembro de los dicasterios romanos sobre la propuesta presentada la semana pasada, él creía que era importante que los católicos conocieran el estado actual de la reforma propuesta.

“Si bien no conozco todos los motivos para la demora de esta decisión, tomé nota de inmediato de que ahora tenemos que decirle a nuestro pueblo dónde estamos y también ayudar al presidente de nuestra conferencia mientras se prepara para esta importante reunión en Febrero, y abordarla en un espíritu de sinodalidad, que es caminar juntos como una Iglesia global con el sucesor de Pedro para abordar una necesidad urgente en la vida de la Iglesia”, dijo Cupich.

“Esta respuesta global también es parte de la urgencia del momento”, agregó.