Thursday, November 08, 2018

A Mons. Athanasius Schneider no se le ha prohibido viajar, sólo que cumpla con el Derecho Canónico


Información de LifeSiteNews, Nov-07-2018.

El obispo Schneider explica las restricciones del Vaticano sobre su viaje

KAZAJSTÁN, 7 de noviembre de 2018 (LifeSiteNews) -
Durante los pasados últimos meses, han surgido rumores acerca de por qué el obispo auxiliar de Astana, Athanasius Schneider, ha estado apareciendo a través de video en lugar de en persona en conferencias organizadas por católicos conservadores y tradicionales.

Algunos católicos han especulado públicamente que está siendo castigado con una prohibición de viajar por parte de la Santa Sede en un intento de disminuir su influencia.

En comentarios a LifeSite hoy Su Excelencia aclara la situación.

“Me entristece que tales noticias se estén difundiendo”, dijo Schneider, en referencia a una supuesta prohibición de viajar. “Se me pidió de parte de la Santa Sede que redujera la frecuencia de mis viajes fuera de mi diócesis, para que su duración no exceda los límites indicados por la Ley Canónica (es decir, 30 días). Por lo tanto, no hay prohibición de viajar”.

El canon 410, que regula el viaje de un obispo auxiliar, establece lo siguiente:

El Obispo coadjutor y el Obispo auxiliar, lo mismo que el Obispo diocesano, tienen el deber de residir en la diócesis, de la que no deben ausentarse si no es por poco tiempo, excepto cuando hayan de cumplir un oficio fuera de la diócesis o en vacaciones, que no deben prolongarse más de un mes.

El obispo de 57 años que ha servido como auxiliar de Astana desde 2011 no está bajo arresto domiciliario ni está restringido en lo que puede hablar.

En Agosto, el Obispo Schneider apareció en video en la Conferencia de Familias Católicas en Dublín, así como en la Conferencia de Identidad Católica en West Virginia la semana pasada.

Dada la decisión de Roma, parece que este método de comunicación es probablemente lo que Su Excelencia hará para futuras conferencias.

Schneider recientemente le dijo a LifeSite que el documento final del Sínodo de la Juventud de 2018 del Vaticano “abunda en expresiones de sentimentalismo” y también demuestra en pasajes clave que la jerarquía superior “usó a los jóvenes” para promover su propia agenda.

No se les haga extraño, porque de una medida similar ya nos habíamos enterado el año pasado para el caso de los cardenales que residen en Roma, medida cuya clave de lectura fue dada por los bergoglianos. Con lo que se comprueba que estos tales pueden, para algunos casos, ser tan o más apegados a la letra que aquellos que ellos llaman neopelagianos.

Ahora bien, ¿cómo es que requerimientos análogos no son aplicados a prelados de otras latitudes, por ej., en el caso de un cierto prelado de Centroamérica que hace exactamente lo mismo que hace Mons. Schneider (cuando no está en España para dejarse entrevistar por COPE y/o recibir una condecoración, está en EEUU con la disculpa de tratamiento para su cáncer de próstata, el cual dijo recientemente haber superado; o está dictando una conferencia en una universidad como ocurrió hace pocos días en una de São Paulo, Brasil; para no hablar del tiempo que pasa en Italia), con el agravante de que no es obispo auxiliar sino el Ordinario?