Friday, September 14, 2018

Inminente acuerdo entre el Vaticano y China sobre nombramiento de Obispos, afirma The Wall Street Journal


Esta es nuestra traducción de la explosiva información proporcionada hoy por The Wall Street Journal.

China y el Vaticano por Firmar Histórico Acuerdo sobre Obispos

Por Francis X. Rocca en Roma y Eva Dou en Beijing
Septiembre 14, 2018


Bajo acuerdo, Beijing reconocería al Papa como cabeza de los católicos de China a cambio del reconocimiento del Vaticano de los obispos chinos excomulgados.

El Vaticano y China se preparan a firmar un acuerdo histórico a fines de este mes con la intención de unir a las comunidades católicas no autorizadas y respaldadas por el Estado de China, según dos personas familiarizadas con el asunto.

El controversial acuerdo significaría el primer reconocimiento oficial por parte del gobierno de China del Papa como cabeza de la Iglesia Católica en China. A cambio, el Papa Francisco reconocería formalmente a siete obispos chinos excomulgados que fueron nombrados por el gobierno comunista sin la aprobación del Vaticano.

El acuerdo todavía podría fracasar o retrasarse debido a eventos imprevistos, dijo una de las personas.

Tal acuerdo vendría a pesar de que el gobierno de Beijing recientemente incrementó las enérgicas medidas contra los cristianos y personas de otras religiones, incluyendo el cierre de iglesias y el retiro de símbolos religiosos. Por lo tanto, se espera que provoque críticas al Papa, en un momento en que está bajo fuego por su manejo de la crisis de abuso sexual de la iglesia.

El acuerdo entre China y el Vaticano se ha retrasado durante gran parte de este año por las negociaciones sobre dos obispos que tendrían que ceder sus posiciones como parte del compromiso, y por una reacción de parte de la comunidad católica china contra las concesiones del Papa.

La búsqueda del acuerdo por parte del Papa Francisco refleja su deseo de mejores relaciones con China —donde el cristianismo está creciendo rápidamente, aunque principalmente entre los Protestantes— y por el fin de las divisiones entre los Católicos allí.

Se supone que los estimados 10 millones de católicos de China rendirán culto sólo en iglesias aprobadas por la Asociación Patriótica Católica China, un organismo controlado por el estado no reconocido por el Vaticano. Pero muchos católicos asisten a iglesias no registradas en las llamadas comunidades subterráneas dirigidas por obispos leales solamente a Roma.

Beijing está ansioso por el impulso publicitario que traería la reparación de los lazos con el Vaticano, incluso cuando el Partido Comunista prosigue una campaña sistemática para llevar al Catolicismo y todas las demás religiones bajo su control.

Un nuevo acuerdo permitiría al Papa vetar a los nominados para obispos propuestos por el gobierno chino. La principal condición de Beijing para la firma ha sido que el Papa reconozca a los siete obispos chinos excomulgados por Roma a lo largo de los años.

El Vaticano no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. En una conferencia de prensa de rutina del Ministerio de Relaciones Exteriores de China el Jueves, el portavoz Geng Shuang se negó a confirmar el estado del acuerdo, pero dijo que China era sincera en sus esfuerzos por mejorar las relaciones con el Vaticano. Un funcionario de Asociación Patriótica Católica China dijo que el grupo no tenía nada que revelar. El Departamento de Trabajo del Frente Unido de China, que supervisa la regulación religiosa, no respondió a un pedido de comentarios enviado por fax.

China rompió relaciones diplomáticas con el Vaticano en 1951. En las últimas décadas, las dos partes han cooperado informalmente para acordar en la mayoría de los nombramientos de obispos, pero Beijing ha nombrado periódicamente obispos sin la aprobación del Papa.

En la última reunión de los equipos de negociación, en Roma en Junio, el Vaticano aseguró a los representantes chinos que el Papa Francisco firmaría el documento necesario para levantar las excomuniones de los siete obispos nombrados por el gobierno y reconocerlos como los obispos de sus diócesis aproximadamente la semana antes de que el acuerdo se firme, dijo una de las personas familiarizadas con el asunto.


Ese reconocimiento requerirá que dos obispos que han evitado el control gubernamental, en las diócesis de Shantou y Mindong, se hagan a un lado en favor de los obispos designados por el gobierno. Son los primeros obispos “clandestinos” a quienes el Vaticano les ha pedido que lo hagan. Las negociaciones sobre sus casos y la resistencia de algunos Católicos chinos explican las demoras más recientes para llegar a un acuerdo, el cual ambas partes esperaban concluir en la primavera, dijo la otra persona familiarizada con el asunto.

El obispo de Shantou, Zhuang Jianjian y el obispo de Mindong ,Guo Xijin, no pudieron ser contactados el Viernes para que hicieran comentarios.

También como parte del acuerdo, se espera que el gobierno reconozca al obispo “clandestino” de Qiqihar, en la provincia de Heilongjiang, dijo una de las personas. El obispo de Qiqihar, Wei Jingyi no pudo ser contactado el Viernes para que hiciera comentarios.

El acuerdo es explícitamente provisional, lo que significa que permite la posibilidad de revisiones después de uno o dos años si cualquiera de las partes considera que es necesario. Ambas partes acordaron que el texto del acuerdo no se publicará incluso después de su firma, dijo una de las personas.

Los críticos del posible acuerdo lo han catalogado como una capitulación del Vaticano.

“Haría una caricatura mostrando al Papa arrodillado y ofreciendo las llaves del reino de los cielos y diciendo: ‘Ahora, por favor, reconózcanme como papa’”, dijo el cardenal Joseph Zen, anterior obispo de Hong Kong, a un entrevistador en Marzo. “Los consejeros del Papa le están aconsejando que renuncie a su autoridad”.

El acuerdo sobre los nombramientos del obispo dejará sin resolver otras cuestiones importantes entre el Vaticano y China, incluyendo la posición de la mayoría de los más de 30 obispos reconocidos por Roma pero no por Beijing. El restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Beijing y el Vaticano sigue siendo un objetivo lejano.

— Kersten Zhang contribuyó a este artículo.