Wednesday, August 15, 2018

Mil niños fueron sexualmente abusados por más de 300 sacerdotes en Pennsylvania, según un gran jurado



Este es un reporte de Univisión, Ago-14-2018.

Mil niños fueron sexualmente abusados por más de 300 sacerdotes en Pennsylvania, según un gran jurado

La Corte Suprema de Pennsylvania publicó un reporte en el que se afirma que durante 70 años los sacerdotes cometieron sus abusos con la connivencia de las autoridades eclesiásticas.

UNIVISION
14 AGO 2018


La Corte Suprema de Pennsylvania permitió la publicación este martes de un extenso reporte de un gran jurado en el que se acusa a más de 300 sacerdotes católicos de seis diócesis de abusar sexualmente a menores durante más de 70 años. Además, señala que los líderes de la institución obraron para cubrir dichos abusos.

El documento recoge las conclusiones de una investigación que ha durado 18 meses liderada por el fiscal general del estado, Josh Shapiro, en las diócesis de Harrisburg, Pittsburgh, Allentown, Scranton, Erie y Greensburg. En total, más de 1,000 menores fueron víctimas de los religiosos.

Algunos detalles y nombres que aparecen en el reporte, de cerca de 1,400 páginas, han sido alterados. La Corte Suprema del estado decidió el pasado mes que el documento debía publicarse, aunque con algunas modificaciones, luego que la defensa de los acusados insistiera que, de hacerlo, se violarían sus derechos.

Algunos de los acusados han afirmado que su nombre aparece de manera errónea en el documento.

El cardenal Donald Wuerl, arzobispo de Washington, salió a defenderse antes de la publicación del reporte afirmando que iba a ser criticado por algunas de sus actuaciones cuando fue obispo de Pittsburgh.

Este lunes, Wuerl escribió a los sacerdotes este lunes para decirles que actuó de manera diligente para proteger a los niños durante los 18 años que estuvo en el cargo hasta 2016.

Algunas de las víctimas mostraron su alegría por la investigación, luego de años exigiendo responsabilidades a la Iglesia Católica sin obtener respuesta.

"Fui a dos obispos con acusaciones (de abusos) por cinco años y ellos ignoraron y minimizaron mis acusaciones", indicó al The New York Times James Faluszczak, un sacerdote que fue abusado cuando era un niño y que testificó ante el gran jurado.

La publicación de este reporte llega dos semanas después de que el papa Francisco ordenara la reclusión de Theodore McCarrick, arzobispo emérito de Washington, también por un caso de abusos sexuales.

Francisco también ordenó que McCarrick permanezca apartado de sus funciones y recluido hasta que se aclaren en un juicio canónico las acusaciones.

El purpurado, de 88 años, ha sido acusado de incurrir en abusos sexuales en una serie de hechos que se remontan a los inicios de su carrera religiosa, hace casi 50 años, cuando ejercía como cura en la archidiócesis de Nueva York.

McCarrick ha negado en todo momento las acusaciones y en un comunicado mostró su sorpresa y avanzó que había colaborado "plenamente" con una investigación del Vaticano.

La archidiócesis neoyorquina informó el pasado 20 de junio de que una comisión de investigación había determinado que las acusaciones "estaban fundamentadas y eran creíbles".

Por ello, el secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, siguiendo las instrucciones del papa, ordenó que McCarrick abandonara el servicio público, según la nota.

El pasado 20 de julio un hombre rompió su silencio después de 40 años y aseguró al New York Times que el cardenal McCarrick había abusado de él cuando era menor de edad, una situación que presuntamente se había prolongado durante dos décadas.

McCarrick (Nueva York, 1930) fue ordenado cardenal por Juan Pablo II y participó en el cónclave de abril de 2005 en el que fue elegido pontífice Benedicto XVI.

Este es un artículo de Catholic News Service, Ago-14-2018, que sumariza la reacción del Presidente de los obispos de Estados Unidos.

Obispos “avergonzados” por “pecados, omisiones” que conducen al abuso

CATHOLIC NEWS SERVICE
AUG 14, 2018


WASHINGTON (CNS)—. Los obispos estadounidenses dicen que “sienten vergüenza y lamentan los pecados y omisiones de sacerdotes y obispos católicos” que han llevado a abusos sexuales causando gran daño a muchos, según una declaración del presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) y el presidente de su comité de protección de la infancia publicada este 14 de agosto.

“Nos comprometemos a trabajar con determinación para que ese abuso no pueda ocurrir”, dijo el cardenal Daniel N. DiNardo, obispo de Galveston-Houston, presidente de la USCCB, y Mons. Timothy L. Doherty, obispo de Lafayette, Indiana, presidente del Comité para la Protección de Niños y jóvenes.

En la declaración se comprometen a “mantener la transparencia” y prever “la remoción permanente de los delincuentes del ministerio y el mantenimiento de entornos seguros para todos”.

El cardenal DiNardo también dijo que está organizando una serie de reuniones durante la semana para responder a “la cuestión más amplia de entornos seguros dentro de la iglesia”, y proporcionará una actualización cuando las reuniones concluyan.

La declaración conjunta de los prelados fue emitida en respuesta a la publicación el mismo día de un gran jurado basado en una investigación de un mes de duración del fiscal general del estado sobre reclamos de abuso sexual en seis diócesis de Pennsylvania: Pittsburgh, Harrisburg, Allentown, Scranton, Erie y Greensburg.

El informe abarca un lapso de más de 70 años. Muchas de las reclamaciones se remontan a décadas atrás.

“(El informe) ilustra nuevamente el dolor de quienes han sido víctimas del delito de abuso sexual por miembros individuales de nuestro clero y por quienes protegieron a los abusadores y así facilitaron un mal que continuó durante años o incluso décadas”, dijo el Cardenal. DiNardo y el obispo Doherty.

“Estamos agradecidos por la valentía de las personas que ayudaron en la investigación al compartir sus historias personales de abuso”, dijeron. “Como un cuerpo de obispos, nos sentimos avergonzados y sentimos por los pecados y omisiones de los sacerdotes católicos y los obispos católicos”.

“Estamos profundamente tristes cada vez que escuchamos sobre el daño causado como resultado del abuso, a manos de un clérigo de cualquier rango”, agregaron.

El Cardenal DiNardo y el Obispo Doherty dijeron que el comité de la USCCB encabezado por el obispo de Indiana y la Secretaría de Protección Infantil y Juvenil de la USCCB en la conferencia de obispos en Washington “continuará ofreciendo vías para sanar a aquellos que han sido abusados. de manera determinada para que ese abuso no pueda suceder”.

En 2002, los obispos adoptaron los “Estatutos para la Protección de Niños y Jóvenes” que, según ellos, “nos compromete a responder con prontitud y compasión a las víctimas, reportar el abuso de menores, eliminar a los delincuentes y tomar medidas continuas para evitar el abuso”. ” La carta fue revisada y actualizada en 2011 y nuevamente en 2018.

“Nos comprometemos a mantener la transparencia y a prever la eliminación permanente de los delincuentes del ministerio y mantener un entorno seguro para todos”, dijeron los dos prelados. “Las diócesis y las eparquías ponen a disposición del público todas las políticas y procedimientos relacionados con los requisitos de capacitación y verificación de antecedentes”.

“Oramos para que todos los sobrevivientes de abuso sexual encuentren curación, consuelo y fortaleza en la amorosa presencia de Dios mientras la iglesia se compromete a continuar restaurando la confianza mediante el acompañamiento, la comunión, la responsabilidad y la justicia”.

Uno de los directamente aludios, card. Donald Wuerl, arzobispo de Washington, anterior obispo de Pittsburgh, una de las diócesis cubierta en la investigación, ha reaccionado. Este es un artículo de agencia Associated Press, Ago-14-2018.


Arzobispo en EEUU se defiende ante reporte sobre abusos

Por MARK SCOLFORO y MARC LEVY

HARRISBURG, Pensilvania, EE.UU. (AP) —
El arzobispo de Washington se defendió el martes antes de la publicación de un informe sobre el abuso sexual de menores perpetrado por miembros del clero cuando él era obispo de Pittsburgh.

El arzobispo, cardenal Donald Wuerl, insiste en que hizo lo correcto para proteger a los niños victimizados luego de enterarse de abusos en la diócesis de Pittsburgh cuando fue designado arzobispo en 1988, ejerciendo el cargo por 18 años.

Wuerl, uno de los cardenales más prominentes de Estados Unidos, escribió a los sacerdotes el lunes por la noche para defenderse antes de la divulgación del informe, un tomo de 900 páginas que examina denuncias presentadas en seis diócesis de Pensilvania. Defensores de las víctimas han calificado la investigación como la más exhaustiva jamás emprendida por estado alguno del país.

“No solamente enfrenté estas denuncias, sino me involucré de lleno en el proceso, me reuní con sobrevivientes y sus familias e hice lo que pude para darles consuelo y facilitarles la sanación”, escribió Wuerl.

Afirmó que instauró una política de “tolerancia cero” hacia cualquier miembro del clero que hubiera cometido abusos, e impuso un proceso para examinar cada denuncia.

Wuerl expresó esperanzas de que “una evaluación justa de mis acciones, pasadas y presentes, y mi continuo compromiso con la protección de niños descartará cualquier idea hacia lo contrario contenida en este reporte”.

Según documentos judiciales mantenidos hasta ahora en secreto en medio de un litigio sobre la investigación, afirman que ésta identifica a más de 300 “curas depredadores”. Un jurado investigador halló que una sucesión de obispos católicos y otros diocesanos trataron de defender a la Iglesia de una mala imagen pública y de demandas financieras al encubrir casos de abusos, negándose a denunciar casos ante la policía o persuadiendo a las víctimas de que guardaran silencio sobre lo sucedido.

El texto se hace eco de investigaciones anteriores hechas en otras partes del país e incluso en otras diócesis dentro de Pensilvania, en cuanto a que pinta un cuadro de abuso sexual rampante y encubrimiento por parte de jerarcas de la Iglesia.

Lo que distingue a este reporte de otros es su magnitud: abarca denuncias de abusos en seis de las ocho diócesis de Pensilvania que, en conjunto, abarcan a más de la mitad de los 3,2 millones de católicos en ese estado.

Wuerl vaticinó que el documento, que examinó 70 años de labores de la Iglesia, será “profundamente perturbador”.

Aun así el informe podría no desembocar en justicia para las víctimas. Si bien la averiguación de casi dos años ha resultado en cargos contra dos jerarcas de la Iglesia — entre ellos un cura que se ha declarado culpable y otro que al parecer obligaba a su víctima a confesarse después de cada abuso sexual — la gran mayoría de los curas identificados como abusadores ya han fallecido o no pueden ser procesados porque los hechos en cuestión ocurrieron hace demasiado tiempo.

Este es un video con subtítulos en español en el que aparece Mons. Alfred A. Schlert, obispo de Allentown, una de las diócesis incluidas en el reporte.



- Este esta es la declaración (inglés) ante el reporte del obisport de Erie, Mons. Lawrence Persico.

- El obispo de Greensburg, Edward C. Malesic, se pronunció mediante una homilía, la cual es presentada en video y de las cual también se ofrece una transcripción (en inglés).

- Esta es una declaración (inglés) de la diócesis de Harrisburg.

- Esta es una declaración del obispo de Pittsburgh, Mons. David A. Zubik (inglés).

- Y este es un video con subtítulos en español que recoge la reacción del obispo de Scranton, Mons. Joseph C. Bambera.