Saturday, July 28, 2018

Theodore Edgar McCarrick renuncia a su cardenalato, Francisco lo aisla “para una vida de oración y penitencia”, mientras tanto


Control anticipado de daños vienen aplicando en el Vaticano cuando de dar informaciones que dañen la imágen se trate, aunque no se sabe exactamente cuál imágen exactamente. Y, como hacen por ej. en la Casa Blanca o en las grandes multinacionales, el Viernes de la semana pasada en la tarde se informaba de la aceptación de la renuncia del protegido de Maradiaga y hoy Sabado se informa de una otra información similar, guardadas las debidas proporciones. Haciendo así, se pretende minimizar en algo el impacto mediático, los fines de semana la gente en general altera su consumo de información, con lo que este tipo de noticias pasa por debajo del radar para muchos. Además, muchos diarios ya tienen listas sus ediciones de Domingo —generalmente las de mayor lecturabilidad— y no alcanzan a incluir este tipo de noticias en ellas, con lo que se quedan para ser publicadas el Lunes, cuando las personas retoman sus respectivas rutinas, entre las cuales difícilmente está incluido el leer los periódicos. Algo similar pasa con la radio, cuando su consumo baja en fines de semana, y con la T.V., cuando las personas buscan películas, entretenimiento en general o eventos deportivos en vivo, bajando el interés por los noticiarios. En breve, anunciar la noticia el Viernes por la tarde o el Sábado sirve de cortafuego.

El caso concreto al que nos referimos está relacionado con el escandaloso caso del, hasta ahora, card. Theodore McCarrick, arzobispo emérito de Washington, del que se nos informa hoy han aceptado su renuncia a las dignidades del cardenalato, más otras medidas anejas. Esto dice hoy un comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

Comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, 28.07.2018

Ayer tarde el Santo Padre recibió la carta con la que el cardenal Theodore McCarrick, arzobispo emérito de Washington (EE. UU.), presenta su renuncia como miembro del Colegio de Cardenales.

El Papa Francisco ha aceptado la renuncia del cardenal y ha dispuesto su suspensión del ejercicio de cualquier ministerio público, junto con la obligación de permanecer en una casa que se le indicará, para una vida de oración y penitencia, hasta que las acusaciones a él dirigidas sean aclaradas por el proceso canónico regular.