Saturday, July 21, 2018

Cierre de capítulo general de la FSSPX/SSPX, dos informaciones

El capítulo general de la FSSPX/SSPX se ha cerrado, y se han producido dos informaciones a destacar (diferente de la recientemente reseñada).

La primera de ellas tiene sus sutilezas, se trata de la elección de lo que en principio creímos eran “dos Asistentes Generales adicionales”, como lo informaba la cuenta de Twitter del sitio de informaciones de la FSSPX/SSPX en inglés.

Casi una hora después la designación cambió por la de “dos consejeros generales suplementarios”, como lo indicaba la cuenta de Twitter del sitio de informaciones de la FSSPX/SSPX en Francés.

Finalmente, cuando se dio a conocer el comunicado en el propio sitio de informaciones de la FSSPX/SSPX, se leía “dos Consejeros Generales”, sin las expresiones “suplementarios” ni “adicionales”.

Comunicado de la Casa General de la Fraternidad San Pío X

El Capítulo General de la FSSPX eligió a dos Consejeros Generales para formar parte del Consejo del Superior General, el Padre Davide Pagliarani, conforme al Derecho Canónico de la Iglesia.

Se trata de Monseñor Bernard Fellay, ex Superior General (1994-2018) y el Padre Franz Schmidberger, ex Superior General (1982-1994), quien es el actual Director del Seminario Herz Jesu de Zaitzkofen (Alemania).

Ecône, 20 de julio de 2018

La segunda información se refiere al cierre mismo del capítulo general, al final del cual se publicó la siguiente declaración.

Declaración del Capítulo General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X

Finalizado el Capítulo General, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X recuerda la importancia y la actualidad de la declaración de su fundador, Mons. Marcel Lefebvre, del 21 de noviembre de 1974 – más de 50 años de “autodemolición de la Iglesia” permiten apreciar cabalmente su exactitud. La Fraternidad la hace propia en su totalidad. “Nos adherimos de todo corazón y con toda nuestra alma a la Roma católica, guardiana de la fe católica y de las tradiciones necesarias para el mantenimiento de esa fe; a la Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad. (...) Ninguna autoridad, ni siquiera la más elevada en la jerarquía, puede obligarnos a abandonar o a disminuir nuestra fe católica, claramente expresada y profesada por el magisterio de la Iglesia desde hace veinte siglos. (...) Por eso, nos atenemos con firmeza a todo lo que la Iglesia de siempre ha creído y practicado en la fe, en las costumbres, en el culto, en la enseñanza del catecismo, en la formación del sacerdote y en la institución de la Iglesia, y que ha codificado en los libros publicados antes de la influencia modernista del Concilio, a la espera de que la verdadera luz de la Tradición disipe las tinieblas que oscurecen el cielo de la Roma eterna.”

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X se propone seguir su fin principal, el sacerdocio tal como nuestro Señor Jesucristo lo quiso, dirigiéndolo siempre a lo que constituye esencialmente su razón de ser: el santo Sacrificio de la Misa. Está animada por los mismos sentimientos que San Pío X, su santo patrono: “Aseguramos con toda firmeza que Nos nada queremos ser, y con la gracia de Dios nada seremos ante la humanidad sino ministro de Dios, de cuya autoridad somos instrumentos. Los intereses de Dios son Nuestros intereses; a ellos hemos decidido consagrar nuestras fuerzas y la vida misma. De ahí que si alguno Nos pide una divisa, que exprese Nuestro propósito, siempre le daremos sólo esta: ¡Instaurar todas las cosas en Cristo!” (E supremi apostolatus, 4 de octubre de 1903)

Fortalecida por la misma fe y la misma esperanza que este santo papa, la Fraternidad San Pío X, por su predicación y por sus obras, reivindica para nuestro Señor Jesucristo la plenitud de su dominio sobre todos los hombres y sobre todas las naciones, de manera que sus derechos y su autoridad sean reconocidos par todos con veneración. Por esta razón, sigue trabajando por el triunfo de Cristo Rey e invita a todas las almas de buena voluntad a unirse a ella en esta obra sobrenatural y sublime.

Corazón doloroso e inmaculado de María, ruega por nosotros que recurrimos a vos.

Ecône, 21 de julio de 2018