Monday, June 18, 2018

Parolin el bilderberger. Portavoz del Vaticano justifica presencia del Secretario de Estado en reunión de la élite globalista


Esta es la traducción de Secretum Meum Mihi de una entrada de Jun-15-2018 del blog de Edward Pentin en National Catholic Register.

Portavoz Explica por qué el Cardenal Parolin Asistió a la Reunión Bilderberg

Después de mucha deliberación, el Secretario de Estado del Vaticano decidió participar para transmitir la enseñanza social católica a aquellos que de otra manera no la oirían.

Edward Pentin


El cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, aceptó una invitación para dirigirse a la controvertida y secreta Reunión Bilderberg a principios de este mes para llevar la enseñanza de la Iglesia a un grupo que de otro modo no la oiría, dijo un portavoz del Vaticano a National Catholic Register.

El portavoz dijo que los organizadores italianos de la visita fueron persistentes en extender una invitación al funcionario más importante del Vaticano después del Papa Francisco para el evento de este año, que se llevó a cabo del 7 al 10 de junio en Turín, Italia.

“El cardenal decidió participar después de que los organizadores italianos lo invitaran insistentemente a la reunión hace seis meses”, explicó el vocero. “Lo pensó durante mucho tiempo y, después de consultar a las personas necesarias, decidió ir”.

Los temas clave para el debate en la 66ª Reunión incluyeron “el populismo en Europa”, “el desafío de la desigualdad” y “el mundo de la ‘pos-verdad’”.

Fundado en 1954 en el Hotel de Bilderberg en Oosterbeek, Holanda, la Reunión Bilderberg ha generado controversia por su naturaleza reservada y supuesta agenda globalista, que los críticos dicen está presionando por la apertura de las fronteras y un gobierno mundial.

Pero los organizadores transmiten una organización más benigna en la que políticos, empresarios, académicos y medios de comunicación pueden unirse para “fomentar el diálogo entre Europa y América del Norte” sobre los principales problemas que enfrenta el mundo.

Las reuniones se llevan a cabo bajo la Regla de Chatham House, que establece que los participantes son libres de usar la información recibida, pero que ni la identidad ni la afiliación de ningún participante pueden ser reveladas.

La organización, actualmente presidida por el empresario francés Henri de Castries, argumenta que la naturaleza privada de la reunión significa que los participantes “no están sujetos a las convenciones de su cargo ni a posiciones previamente acordadas”. Esto les permite “tomar el tiempo para escuchar, reflexionar y reunir ideas”, dice, y por lo tanto no hay “ningún resultado deseado”.

En sus comentarios del 15 de junio a National Catholic Register, el portavoz del Vaticano destacó que Parolin “no pidió ir” al evento, pero decidió asistir después de un “largo proceso de consulta”. Dijo que no sabía por qué los organizadores eran tan insistentes, excepto que probablemente fue porque el Papa Francisco es una “voz importante” en el escenario mundial.

El Secretario de Estado del Vaticano estuvo allí durante “un corto tiempo, aproximadamente una hora y tres cuartos”, reveló, durante el cual el cardenal pronunció un discurso sobre la “doctrina social de la Iglesia” seguido de una sesión de preguntas y respuestas.

El Papa ciertamente tuvo conocimiento de la participación del cardenal, dijo el portavoz, y de que el cardenal estaba “plenamente consciente de la naturaleza controvertida” del evento, pero se sintió alentado por haber conocido a muchos de los participantes en “otros contextos”.

“Él ya conocía a algunas personas, primeros ministros, etc”, dijo el portavoz.

La existencia del evento Bilderberg se hizo más conocida en 2010 cuando se creó un sitio web. Hasta entonces, los presuntos participantes negaban la existencia del evento anual, aunque la organización dice que celebró conferencias de prensa en la víspera de cada reunión anual “durante varias décadas hasta los años noventa”, pero las descartó después de la “falta de interés”.

La cobertura de los medios sigue estando prohibida para fomentar el diálogo, aunque se ha invitado a personalidades de los medios para que tomen parte.

Muchas personas de alto perfil han asistido a la reunión a lo largo de los años, incluidos Henry Kissinger, George H. W. Bush, Bill y Hillary Clinton, la canciller alemana Angela Merkel, el exprimer ministro británico Tony Blair y el ex presidente ejecutivo de Google, Eric Schmidt. Entre las personalidades de los medios que tomaron parte este año (y años anteriores) estuvieron el columnista del Wall Street Journal Peggy Noonan y John Micklethwait, editor en jefe de televisión Bloomberg.

El vocero del Vaticano restó importancia a las preocupaciones sobre la naturaleza reservada del evento y dijo que la Regla de Chatham House es bien conocida y ampliamente utilizada. “Varias otras reuniones tienen las mismas reglas”, dijo. La Reunión de Bilderberg dice que los participantes son libres de discutir la reunión y lo hacen todos los años, pero se les pide que no se citen entre sí.

Algunos han especulado que el evento de este año fue para discutir cómo frustrar los crecientes movimientos nacionalistas y populistas, vistos más claramente en la elección del presidente Donald Trump, el Brexit, y las recientes elecciones en Italia que vieron a dos partidos populistas ganar el poder.

El portavoz del Vaticano dijo que “no podía decir más” sobre el tema, reiterando que el cardenal estaba allí “simplemente para transmitir la enseñanza social católica” y para llevar “la voz de la Iglesia a personas que de otra manera no lo escucharían”.

Aunque el portavoz no estuvo presente con el cardenal, dijo que creía que su discurso y comentarios fueron “muy bien recibidos”.

National Catholic Register contactó la Reunión Bilderberg para preguntar por qué los organizadores insistieron tanto en que participara el cardenal y si buscan promover una agenda globalista, pero aún no ha sido respondido.