Monday, June 04, 2018

Cómo Francisco sale al paso a la Ordenación de mujeres: El cardenal interprete ad hoc para Amoris Lætia recibe una patada en el trasero del cardenal Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe


De cuando en cuando volvemos sobre el pasaje aquel de las apariciones marianas aprobadas de Akita, Japón, en el que se profetizaba el enfrentamiento de cardenal contra cardenal y obispo contra obispo. La razón fundamental es que cada vez más continuamente somos testigos de episodios que encarnan este enfrentamiento.

El presente es un ejemplo del enfrentamiento del primer tipo, cardenal contra cardenal, en el que el cardenal interprete ad hoc para Amoris Lætia, arzobispo de Viena Christoph Schönborn, ha sido respondido por el neocardenal prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Luis Francisco Ladaria Ferrer, en el punto específico de la novedad de la ordenación de mujeres, sobre la cual se expresó recientemente el card. Schönborn en una entrevista conjunta para Salzburger Nachrichten y Die Presse, la cual sirvió de base para una entrada anterior.

Es importante destacar que el siguiente artículo es publicado por un medio progresista, liberal y pro-Bergoglio, y no por uno de los tildados como tradicionalistas, conservadores u opuestos al alegado proceso de renovación que está llevando a cabo Francisco. Adicionalmente, aunque no es lo principal del artículo, les pedimos que presten atención a un renglón perdido en el que refieren un rumor romano que brindaría las pautas de lo que en realidad se va a hacer en relación al sacerdocio y a la diaconía para las mujeres: Negar por ahora la primera y conceder la segunda. Nuevamente la estrategia del salami tan amada por los liberales y progresistas (no puedes comer un salami completo si no lo haces rebanada por rebanada).

Artículo de The Tablet (vaya bajo su responsabilidad), Jun-01-2018. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Schönborn en desacuerdo con la declaración de la CDF sobre las mujeres sacerdotes

01 de junio de 2018 | por Christa Pongratz-Lippitt, Christopher Lamb

La cuestión de la ordenación de las mujeres es una que solo se puede aclarar en un Concilio Ecuménico, dice Schönborn


Después de que el Prefecto de la CDF, Luis Ladaria Ferrer SJ, reafirmara esta semana la imposibilidad de ordenar mujeres en la Iglesia Católica, ha quedado claro que las declaraciones del cardenal electo Ladaria van en contra de una posición recientemente enunciada por el Cardenal Christoph Schönborn.

En un artículo publicado en L'Osservatore Romano el 30 de Mayo, el Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe declaró que al expresar dudas sobre la imposibilidad de ordenar mujeres al sacerdocio “se crea una seria confusión entre los fieles”.

Su artículo fue titulado “El El carácter definitivo de la doctrina de «Ordinatio sacerdotalis»”, refiriéndose a la carta apostólica de 1994 del Papa Juan Pablo II que delineó el razonamiento detrás de la prohibición de la ordenación sacerdotal de mujeres.

El arzobispo dijo que decidió escribir “en respuesta a una duda” sobre las enseñanzas del Papa San Juan Pablo II. “Es motivo de gran preocupación ver que surgen en algunos países voces que cuestionan el carácter definitivo de esta doctrina”, escribió.

“Para sostener que esta doctrina no es definitiva, se argumenta que no se definió ex cathedra y que, por tanto, una decisión posterior de un futuro Papa o Concilio podría revocarla”, afirmó. “Al sembrar estas dudas se crea una seria confusión entre los fieles, no solo sobre el sacramento del Orden como parte de la constitución divina de la Iglesia, sino también sobre el Magisterio ordinario, que puede enseñar de manera infalible la doctrina católica”.

Entrevistado sobre el tema en su entrevista de Pascua para el Salzburger Nachrichten del 1 de abril de 2018, el arzobispo de Viena, Cardenal Schönborn, se refirió específicamente a la posibilidad de cambio a través de un Concilio. Afirmó que la cuestión de la ordenación de mujeres era una cuestión que “ciertamente solo puede aclararse en un Concilio [Ecuménico]. No puede ser resuelta por un Papa solo. Es una pregunta demasiado importante para que pueda ser resuelta desde el escritorio de un Papa”.

Cuando se le preguntó si solo estaba hablando de la ordenación de mujeres al sacerdocio, dijo que se refería a la ordenación al diaconado, al sacerdocio y al episcopado. Luego se le preguntó si era posible que el Papa Francisco solo diera el visto bueno para un diaconado de mujeres.

“No lo consideraría algo bueno”, respondió el cardenal Schönborn. “La Iglesia es una comunidad. Las decisiones importantes deben tomarse colaborativamente”.

Preguntado si él estaba a favor de un Concilio para que se pudieran debatir estas cuestiones, el cardenal respondió: “Quiero que continuemos la vía sinodal, una vía que el Papa Francisco está enérgicamente promoviendo. Estoy a favor de un Concilio cada vez que se necesite. El Papa Juan XXIII reconoció el momento correcto para un Concilio cuando nadie más esperaba uno. Confío en el Espíritu Santo”.

Sin embargo, el Cardenal designado Ladaria dice que la creencia de la Iglesia en un sacerdocio exclusivamente masculino es una enseñanza infalible que debe mantenerse como una parte inmutable y “definitiva” de la fe Católica. En la declaración doctrinal más directa hasta ahora contra la ordenación de mujeres bajo el papado de Francisco, el Prefecto de la CDF dice que la masculinidad es “un elemento indispensable” del sacerdocio, y la Iglesia está “obligada” por la decisión de Cristo de elegir apóstoles varones.

Señaló que esa enseñanza infalible no es simplemente proclamada por un concilio o un Papa hablando “ex cathedra”, sino que también es proclamada por obispos de todo el mundo que, en comunión con el Papa, proponen una doctrina que se debe “sostener definitivamente”. Reveló que el Papa San Juan Pablo II había consultado con los presidentes de las conferencias episcopales antes de publicar Ordinatio Sacerdotalis, y que todos declararon apoyo y obediencia a la enseñanza.

El Papa polaco, explicó Ladaria, no quiso “actuar solo” sino que buscó asegurarse de estar escuchando una “tradición ininterrumpida y vivida”. En 2015, Francisco dijo que fue después de “largas, largas discusiones”, que Juan Pablo II emitió su decisión sobre la ordenación de mujeres.

“Él no declaró un nuevo dogma, sino, por la autoridad que ha recibido como sucesor de Pedro, confirmó formalmente y de modo explícito, con el fin de disipar cualquier duda, lo que el magisterio ordinario y universal ha considerado a lo largo de la historia de la Iglesia como perteneciente al depósito de la fe”, escribió el prefecto de la CDF.

El cardenal designado de 74 años enfatizó que la negativa a ordenar mujeres no significa una “subordinación, sino un enriquecimiento mutuo” de hombres y mujeres, mientras que el papel exaltado de María muestra la importancia tanto de los aspectos femenino y masculino de la Iglesia.

Esto es aún más importante en una cultura contemporánea, a la que el Arzobispo Ladaria dice “le cuesta comprender el significado y la bondad de la diferencia entre el hombre y la mujer”, y lo que deberían ser papeles complementarios, aunque distintos.

Por su parte, el Papa Francisco ha intentado dar a las mujeres un mayor papel dentro de la Iglesia y en agosto de 2016 estableció una comisión que examina a las diaconisas.

Ese cuerpo está liderado por el cardenal designado Ladaria, y hay la especulación en Roma de que su intervención podría ser un refuerzo de la enseñanza sobre el sacerdocio antes de un movimiento para permitir mujeres dentro del diaconado.

En 2009, Benedicto XVI emitió una regla legal que delinea claramente el papel de los diáconos, técnicamente miembros del clero, del sacerdocio ordenado. Mientras los diáconos sirven a la Iglesia, reguló Benedicto XVI, son los sacerdotes y obispos los que participan en la “autoridad de Cristo”, siguiendo la enseñanza católica de que el sacerdote actúa en la “persona de Cristo”.

Esa distinción entre el diaconado y el sacerdocio podría liberar la posibilidad de permitir un diaconado que incluya mujeres, pero definitivamente descarta el sacerdocio.

El arzobispo Ladaria escribió: “Cristo quiso conferir este sacramento a los doce apóstoles, todos varones, los cuales, a su vez, lo comunicaron a otros varones. La Iglesia siempre se ha reconocido vinculada por esta decisión del Señor, que excluye que el sacerdocio ministerial pueda ser conferido válidamente a las mujeres”.

Fue Paulo VI, en una carta de 1975 al entonces arzobispo de Canterbury, Donald Coggan, quien emitió el primer fallo papal moderno contra la ordenación de mujeres diciendo que “no era admisible ordenar mujeres al sacerdocio por razones muy fundamentales”. El arzobispo Coggan le había escrito a Paulo VI para explicar un creciente consenso en la Comunión Anglicana a favor de la ordenación de las mujeres. La Comunión Anglicana ahora tiene mujeres que sirven en los niveles más altos del liderazgo eclesiástico.

El grupo radical de oposición We Are Church International (WACI) rechazó esta semana la afirmación del Arzobispo Ladaria de que la prohibición de ordenar mujeres al sacerdocio católico tiene un “carácter definitivo” y “es una verdad que pertenece al depósito de la fe”.

El Arzobispo Ladaria será nombrado cardenal por el Papa Francisco el 28 de Junio.