Friday, April 13, 2018

La demanda de exorcismos aumenta en Roma, artículo de The Guardian

Este es un artículo basado en una entrevista con el exorcista P. Cesar Truqui en The Guardian, Abr-11-2018. Traducción de Secretum Meum Mihi.

La demanda de exorcismos aumenta en Roma

Stephanie Kirchgaessner

Roma


El padre Cesar Truqui nunca ha visto a una persona levitar, pero conoce a otro sacerdote que sí. En su década trabajando como exorcista Católico Romano, expulsando demonios de individuos que él cree están poseídos o vejados por el diablo, el sacerdote mexicano dice que lo más extraño que haya presenciado después de un exorcismo fue la repentina aparición de una “uña satánica” sobre una mesa.

“No había nada sobre la mesa y de repente estaba allí, una uña negra oxidada. Todos la vimos. Quería guardármela, pero luego pensé: no, es como mantener una cosa radiactiva”, dijo.

Truqui, quien reside en Suiza y se desempeñó como asistente del difunto padre Gabriele Amorth, quien afirmó haber realizado más de 100.000 exorcismos, se dirige a Roma este mes para enseñar un nuevo curso de exorcismo para sacerdotes que quieren aprender el antiguo rito, el cual según Truqui tiene sus raíces en los Evangelios.

“Cristo fue el primer exorcista. El poder de expulsar a los demonios fue una de las señales de que el cristianismo era una verdadera religión”, dice.

Mientras que el Papa Francisco ha pasado más tiempo hablando del diablo que otros papas modernos y, según reportes, una vez realizó un exorcismo improvisado, él rara vez ha discutido [sobre] el ritual.

La demanda de exorcismo está aumentando, dice Truqui, a medida que más obispos alrededor del mundo, que una vez fueron escépticos, han llegado a verla como una posible solución a los problemas de sus feligreses, especialmente cuando creen que la medicina moderna y la psiquiatría han fallado en encontrar soluciones.

Pero, ¿cómo una práctica que es sinónimo de una famosa película de terror y que está impregnada de lo sobrenatural, aún cuando condena a las personas que incursionan en la llamada “magia negra”, tiene un lugar en la iglesia moderna?

Si bien el exorcismo ha sido criticado por estigmatizar y posiblemente dañar a personas que padecen enfermedades mentales o dolencias físicas que pueden ser difíciles de diagnosticar, y a pesar de algunos casos de abusos por exorcistas de alto perfil, Truqui insiste en que los pacientes que él ve encuentran paz en el proceso. “Al final del exorcismo, siempre hay alivio”, afirma.

Sus pacientes, dice, tienen problemas que no pueden explicarse en términos médicos normales: desde un paciente que cree que puede haber sido maldecido por su suegra, y que siente una sensación casi constante de dagas entrando en sus piernas, agujas de tejer en sus brazos y una mano apretada en su barbilla, a otra que Truqui dice que estaba tan obsesionada con la masturbación que lo hacía 40 veces al día.

“Normalmente hablando, es humanamente imposible... así que eso es algo satánico”, dice.

Truqui afirma que la posesión demoníaca total es rara. La gran mayoría de las personas que lo ven tienen problemas normales o enfermedades mentales, y él dice que ha enviado pacientes a buscar ayuda psiquiátrica. Pero luego hay un 2-3% que dice mostrar signos de “vejación” demoníaca. Estos pacientes, afirma, son capaces de realizar hazañas de fuerza sobrehumana. A veces su voz cambia y gruñen, y algunas veces hablan en lenguas. Afirma haber visto personas que de repente pueden hablar en hebreo o arameo, aunque nunca hayan estudiado los idiomas.

Algunos son obsesivos y muestran conocimiento de lo que Truqui llama “cosas secretas”, como lo que alguien que está lejos está haciendo o vistiendo, y que a veces se sienten abrumados por sentimientos de incomodidad en los lugares de culto.

El exorcista también habló sobre su adversario —Satanás— a quien describió como un enemigo pragmático. “El diablo tienta al hombre santo en su santidad y al pecador en su pecado”, dice.

Aunque no cree que el papa Francisco esté poseído o vejado por el diablo, dice —como ejemplo— que si el diablo influenciara al papa, sabría que Francisco no podría ser tentado por la lujuria por una mujer. En cambio, se aprovecharía de la simpatía de Francisco por los pobres y lo tentaría a ignorar los ricos.

El proceso de exorcismo, dice, es relativamente aburrido. Un exorcista pone su mano en la espalda de un paciente o en la cabeza, y comienza recitando el Padrenuestro. Truqui dijo que una persona vejada o poseída podría comenzar a hablar para el diablo. Recordó un caso que incluso lo hizo reflexionar. “[El paciente] dijo soy el príncipe de este mundo, soy Satanás, y los vellos de mis brazos se erizaron. Cuando Usted escucha un gruñido satánico, una vez que escucha la voz del diablo, puede reconocerlo”.