Thursday, March 29, 2018

Misa en la Cena del Señor 2018 presidida por Francisco



Artículo de agencia ANSA, Mar-29-2018.

Visita y lava pies a detenidos

Francisco se operará de cataratas en 2019

(ANSA) - ROMA, 29 MAR - El papa Francisco visitó la cárcel de Regina Coeli, en Roma, este Jueves Santo y habló a los reclusos de servicio y esperanza.

Sorpresivamente, al saludar a los reclusos y hablando de la necesidad de tener la mirada abierta a la esperanza, contó: "A mi edad, por ejemplo, llegan las cataratas y no se ve bien la realidad. El año próximo debo operarme".

Una confesión que entra dentro de la cercanía de este pontífice a la gente y de su capacidad de ser siempre abierto.

Pero también recuerda a Juan Pablo II que de sus años malos físicos no hizo un misterio.

Jorge Mario Bergoglio inició esta mañana los ritos pascuales en la misa crismal con los sacerdotes romanos y la curia.

Se necesitan curas capaces de estar cerca de la gente, de escuchar, de estar "siempre", "sacerdotes de la calle" -es su pedido- y dijo que también Jesús era uno de ellos.

En una basílica vaticana repleta de obispos y cardenales advirtió a quien usa la verdad abstracta como "ídolo" porque el riesgo es el de "alejar a la gente".

Luego compartió el almuerzo con una decena de sacerdotes romanos, en la casa del Sustituto de la Secretaría de Estado, monseñor Angelo Becciu, que es ya habitual el Jueves Santo.

El momento central de las celebraciones de esta jornada fue la visita y la misa con los detenidos en la cárcel de la capital italiana de Regina Coeli. Allí expresó cuál debe ser la tarea de un jefe: "saber servir".

Y alentó a quién está detrás de las rejas: "Jesús corre el riesgo por cada uno y a nadie descarta", afirmó. Y agregó que "yo soy un pecador como ustedes".

Durante la misa celebrada en la Rotonda, la 'plaza' central de la cárcel histórica, repitió el gesto simbólico del lavado de pies arrodillándose sobre los 12 detenidos.

Una tarea, como él mismo lo destacó en la homilía, que le correspondía a los "esclavos" pero "Jesús revierte" todo.

Los detenidos elegidos para el rito del lavado de los pues con el Papa fueron 12 hombres provenientes de siete países distintos: un colombiano, cuatro italianos, dos filipinos, dos marroquíes, un moldavo, un nigeriano y uno de Sierra Leona.

Ocho de ellos de religión católica, dos musulmanes, un ortodoxo y un budista.

Antes de irse ratificó la importancia de que la pena sea una ocasión para cambiar la vida y reinsertarse en la sociedad.

"Una pena que no está abierta a la esperanza no es cristiana, es humana", afirmó Francisco dirigiéndose a los reclusos y al personal de la cárcel.

Es necesario siempre "la mirada que abre a la esperanza. No se puede concebir un centro penitenciario como este sin esperanza. Acá los internos están para aprender, para hacer crecer la esperanza", destacó el pontífice.

El Papa fue recibido en el ingreso de la cárcel en la tarde del jueves también por una delegación del Partido Radical. La delegación extendió un cartel con la leyenda "Amnistía".