Saturday, March 17, 2018

Lettergate: Ni manipulación periodística, ni falta moral, “fuentes del Vaticano” insisten en retoque “artístico” de carta de Benedicto


Con respecto al que la agencia Reuters llamó Lettergate, aparece hoy un artículo en La Nación de Buenos Aires, firmado por su corresponsal en el Vaticano, Elisabetta Piqué, quien escribe siempre sus artículos favoreciendo la imágen de su amigo personal, ”el Padre Jorge”.

En el artículo se hace un recuento de lo sucedido, se hace mención de cómo “los sectores ultraconservadores, que suelen atacar al Papa a diario” supuestamente han utilizado el hecho a su favor, pero también aparece la defensa que hace el Vaticano aunque, como ha venido sucediendo, bajo el velo del anonimato.

"No hay manipulación periodística, no hay falta moral", se defendieron ante LA NACION fuentes del Vaticano, que destacaron que el retoque de la imagen fue tan solo algo "artístico".

Lo del retoque “artístico” de la foto es la misma versión que, no sabemos si las mismas fuentes u otras, esgrimieron anteriormente ante la agencia ANSA.

Nosotros en principio no vemos nada particular con que Vativan Media proporcione a los medios fotos retocadas por motivos “artísticos”, solamente que deben y tienen que informalo claramente y sin ambajes con antelación, e incluir dicha información en los metadatos de la foto retocada. De esas fotos hay muchas, se producen a diario en diferentes circunstancias, pero siempre se indica con una nota del editor que la foto ha sido tratada con filtros o algo parecido. Tal es el caso como sucede con innumerables fotos que se encuentran Getty Images, no así con, por ejemplo, agencia Associated Press, que jamás hace uso de ese tipo de fotografías, como lo explicó Nicole Windfield, corresponsal en el Vaticano de dicha agencia, cuando produjo la información inicial en la que “un portavoz del Vaticano, que habló bajo condición de anonimato” con esa agencia admitió la alteración de la foto, sin haber afirmado hasta ese momento que se trataba de un retoque “artístico”, como sí lo hicieron al dia siguiente “fuentes autorizadas de la Santa Sede” a la agencia ANSA. Dicha versión es la que desde entonces vienen defendiendo las anónimas fuentes vaticanas.