Saturday, March 10, 2018

«Ahora la guerra la tengo en el Vaticano»


Esta es una entrevista de El Mundo de México, Mar-10-2018, pág. 12 (copia facsimilar en la imágen), con Elisabetta Piqué, corresponsal en el Vaticano del periódico argentino La Nación. La entrevista es hecha al acercarse el quinto aniversario de la elección de Jorge Mario Bergoglio como Papa. En ella se denota la proximidad de la corresponsal con la fuente que cubre, “el Padre Jorge”.

ELISABETTA PIQUÉ. El martes se cumplen cinco años de la elección de Francisco como Papa. Hablamos con Elisabetta Piqué, sin duda la periodista que mejor lo conoce y autora de la biografía ‘Francisco: vida y revolución’.

«Ahora la guerra la tengo en el Vaticano»

IRENE HDEZ. VELASCO


Pregunta.– Usted ha sido corresponsal de guerra. ¿Se imaginó alguna vez que acabaría siendo una prestigiosísima vaticanista?

Respuesta.– No, nunca.

P.– Ha cubierto las guerras de Irak y de Afganistán, las Primaveras árabes, ha estado en Gaza… ¿No echa de menos ese tipo de periodismo de acción?

R.– Sí, totalmente. Pero ahora la guerra la tengo aquí, en el Vaticano.

P.– ¿Hay una guerra contra Francisco?

R.– Siempre, en todos los pontificados, hay oposición a los papas. Y ahora con Francisco también la hay. Cubrir lo que pasa realmente en el Vaticano, detrás de bambalinas, fuera de los focos, es casi más difícil que cubrir una guerra.

P.– ¿Qué es lo que más molesta de Francisco a sus enemigos?

R.– Que es un Papa libre, no atado a nada, valiente, que quiere modernizar la Iglesia, volviendo a sus raíces originales, y se resiste a seguir eso de que «siempre se hizo así».

P.– ¿Para usted el Papa Francisco sigue siendo el padre Jorge, el sacerdote que bautizó a Juan Pablo y Carolina, sus dos hijos?

R.– Totalmente.

P.– ¿Ha cambiado su relación con él desde que se convirtió en Papa? ¿Siguen en contacto?

R.– Nuestra relación es la misma de siempre.

P.– ¿Qué sintió hace cinco años, cuando vio que un viejo conocido suyo llamado Jorge Bergoglio se asomaba al balcón de San Pedro para anunciarle al mundo que era el nuevo Papa?

R.– Pánico. Sabía que lo que estaba viendo no sólo iba a revolucionar a la Iglesia, sino también iba a revolucionar mi vida. Si no ahora usted no me estaría entrevistando...

P.– ¿Qué es lo mejor que ha hecho Francisco en estos cinco años?

R.– Una Iglesia que era muy lejana la ha convertido en cercana. Muchos de los que se habían ido regresan porque ven que hay un Papa distinto, que se volvió la voz de los sin voz, que es un hombre de acción que hace lo que dice y predica con el ejemplo.

P.– ¿Y qué es lo peor que ha hecho?

R.– Quizás en algunos momentos ha estado mal aconsejado y ha elegido o confirmado en cargos importantes personas que no compartían su visión de la Iglesia.

P.– ¿En qué ha cambiado Francisco en estos cinco años?

R.– Antes era un arzobispo de Buenos Aires desconocido, que denunciaba igual que ahora las injusticias sociales, la corrupción. Ahora, con coherencia, sigue haciendo lo mismo pero está bajo los reflectores del mundo y se ha convertido en un referente moral global.

P.– Imaginamos el Vaticano dentro de otros cinco años. ¿El Papa habrá logrado completar algunas de las grandes reformas que se propone hacer?