Tuesday, February 06, 2018

Mons. Vincenzo Paglia: Amoris Lætitia “le pide a toda la Iglesia un cambio de paso”, se necesita una “revolución pastoral”


Información de agencia SIR, Feb-06-2018. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Amoris laetitia: Mons. Paglia (Pav), “le pide a toda la Iglesia un cambio de paso”. Se necesita una “revolución pastoral”

6 de febrero de 2018


Respecto a la fase actual vivida por la familia, la creciente necesidad de vínculos significativos por la vida que corresponde a la dificultad para vincularse entre las personas la iglesia responde tomando nota de la complejidad de la situación social y cultural para poner en marcha una “revolución pastoral”. Lo reiteró hoy por Mons. Vincenzo Paglia, presidente de la Academia para la Vida y Gran Canciller del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias de matrimonio y familia, interviniendo en Asís en el congreso de la Asociación Nacional de párrocos y vicarios parroquiales de Italia y Albania de la Orden de frailes menores. “La pregunta que debemos hacer no sobre la doctrina, sino sobre la realidad que enfrentamos: ¿qué hacer en la complejidad de las historias de vida que, de modo diferente, entran en contradicción con ella?”, observó Paglia, según quien Amoris Laetitia, pide a la Iglesia un “cambio de paso” en el acoger y el mirar con “misericordia” a la situación de la familia. No hay un cambio de doctrina, sino un atento “discernimiento” para tener en cuenta la complejidad. Para el presidente de Pav, “familia y comunidad cristiana deben encontrar su nueva alianza, no para encerrarse en su círculo, sino para fermentar en manera ‘familiar’ a toda la sociedad. En el escenario de un mundo marcado por la tecnocracia económica y por la subordinación de la ética a la lógica del lucro, es estratégico volver a proponer el ‘Evangelio de la familia’ como fuerza de humanismo”. La tarea de los sacerdotes es acompañar en este camino eclesial de conversión y de integración. “Así que nada de ‘hágalo usted mismo’, para nadie. Y, según una recta eclesiología de comunión, incluso el obispo no se queda solo en el ejercicio de su ministerio específico de unidad, que debe sostener el ministerio sacerdotal y la comunidad cristiana”. Mons. Paglia reafirmó que “la Iglesia no puede presentarse como un tribunal, o un ministerio público de acusaciones para juzgar los cumplimientos y los incumplimientos de la ley sin tener en cuenta las circunstancias dolorosas de la vida y los atenuantes interior de las conciencias”. “La Iglesia está comprometida por el Señor a ser valiente y fuerte precisamente en el proteger a los débiles, en curar las heridas de padres y madres, de hijos y hermanos; comenzando por aquellos que se reconocen a sí mismos como prisioneros de sus culpas y desesperados por haber fallado sus vidas”, concluyó.