Thursday, February 01, 2018

El Papa Francisco se Doblegará ante China Con una Concesión sobre los Obispos


Artículo de The Wall Street Journal, Feb-01-2018. Traducción de Secretum Meum Mihi.

El Papa Francisco se doblegará ante China con una Concesión sobre los obispos

El Vaticano se moverá para poner fin al enfrentamiento y ganar autoridad al reconocer a siete prelados excomulgados

Por Francis X. Rocca en Ciudad del Vaticano y Eva Dou en Pekín

1 de febrero de 2018


El Papa Francisco ha decidido aceptar la legitimidad de siete obispos católicos nombrados por el gobierno chino, una concesión que la Santa Sede espera lleve a Beijing a reconocer la autoridad del papa como jefe de la Iglesia Católica en China, según una persona familiarizada con el plan.

Durante años, el Vaticano no reconoció sus ordenaciones, que fueron hechas desafiando al papa y consideradas ilícitas, como parte de un largo enfrentamiento entre la Iglesia Católica y el oficialmente ateo Partido Comunista de China.

El Papa levantará las excomuniones de los siete obispos y los reconocerá como los líderes de sus diócesis, según la persona familiarizada con la situación. Un portavoz del Vaticano se negó a comentar.

La decisión refleja el deseo de la Santa Sede de mejorar las relaciones con China, donde el cristianismo está creciendo rápidamente, aunque principalmente en forma de protestantismo, y de poner fin a la división entre la iglesia controlada por el gobierno y una iglesia más grande así llamada subterránea leal a Roma. En China, en 2015, había 7.3 millones de Católicos en la iglesia respaldada por el gobierno y 10.5 millones fuera de ella, según World Religion Database.

El enfoque conciliatorio del Papa se destaca en un momento en que China está estrechando su control sobre la práctica religiosa bajo el liderazgo más asertivo del presidente Xi Jinping.

Muchos feligreses católicos y sacerdotes en China han evitado el control estatal —y a los obispos nombrados por el estado— para mantener la fe con el Vaticano. Los creyentes han sido encarcelados, hostigados y perseguidos.

El cardenal Joseph Zen, anterior obispo de Hong Kong y prominente campeón de tales católicos, advirtió contra cualquier acuerdo entre China y la Santa Sede. “Winston Churchill dijo: ‘¿Cómo podemos lidiar con un régimen totalitario? ¿Cómo podemos confiar en un régimen totalitario?’ Simplemente no son confiables”, dijo en una entrevista.

Algunos en la iglesia ven un cada vez más poderoso acercamiento con un Pekín como necesario para mantener la influencia en China. El cardenal John Tong, quien hasta agosto fue obispo de Hong Kong, calificó el acercamiento como “el menor de dos males” en un influyente ensayo el año pasado.

El Vaticano informó informalmente a Pekín de la decisión del Papa, que aún debe firmar, pero que podría anunciarse esta primavera, de acuerdo con la persona familiarizada con la situación.

Dependería entonces de Pekín aceptar un propuesto acuerdo que le otorgue poder de veto sobre los futuros obispos candidatos, a quienes aprobaría o vetaría después de su selección por parte del gobierno chino. La principal condición de Pekín para ese acuerdo ha sido que el papa reconozca a los siete obispos, dijo la persona.

El gobernante Partido Comunista de China mantiene una mano firme en todas las prácticas religiosas, ordenando que las instituciones religiosas estén libres de control extranjero. Las nuevas regulaciones que entraron en vigor el Jueves requieren que las instituciones religiosas obtengan la aprobación del gobierno para los planes de enseñanza, las peregrinaciones al extranjero y otras actividades.

El reconocimiento del Papa de los siete obispos resolvería un dolor de cabeza para Beijing, que se ha abstenido de nombrar obispos sin la aprobación del Vaticano en los últimos años, en parte para mostrar buena voluntad y evitar la publicidad negativa, dijo Anthony Lam, secretario ejecutivo del Holy Spirit Study Center dirigido por Iglesia Católica en Hong Kong.

La Asociación Patriótica Católica de China, el organismo gubernamental que supervisa a los católicos de China, remitió las solicitudes de comentarios a la Administración Estatal de Asuntos Religiosos del gobierno, que a su vez no respondió las solicitudes enviadas por fax.

El secretario de estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, dijo esta semana al diario italiano La Stampa que un acuerdo sobre los nombramientos de obispos eliminaría el principal impedimento que impide a los católicos chinos “vivir en comunión entre ellos y con el Papa”.

Pekín rompió relaciones diplomáticas con el Vaticano en 1951. Desde la década de 1980, el Vaticano y Pekín han cooperado informalmente para acordar la mayoría de los nombramientos de obispos, pero el gobierno ha nombrado obispos periódicamente sin la aprobación del Vaticano.

Funcionarios del Vaticano temen que si se falla en llegar a un acuerdo Beijing nombrará muchos más obispos por su cuenta, ampliando la división con Roma y con los Católicos chinos fuera de la iglesia respaldada por el gobierno, dijo la persona familiarizada con la decisión.

Por otro lado, un acuerdo representaría un gran avance: el primer reconocimiento oficial por parte del gobierno comunista de la jurisdicción del Papa como jefe de la Iglesia Católica en China.

Un acuerdo sobre los nombramientos de obispos dejaría sin resolver otras preguntas importantes sobre el status de la Iglesia Católica en China, incluyendo la posición de más de 30 obispos reconocidos por Roma pero no por Pekín. El restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Pekín y el Vaticano seguiría siendo una meta lejana.

En Diciembre, funcionarios del Vaticano viajaron a China para pedir a obispos en las diócesis de Shantou y Mindong, que rehuyen de la iglesia controlada por el gobierno, renunciar a favor de los obispos nombrados por el gobierno. Son los primeros dos obispos “clandestinos” a los que se les pide que den ese paso.

En Mindong, donde la mayoría de los católicos están fuera de la iglesia respaldada por el gobierno, el ex-obispo clandestino continuará dirigiendo a esos católicos como ayudante del obispo seleccionado por el gobierno, dijo la persona.

Las acciones del Vaticano fueron criticadas por el Cardenal Zen, quien viajó a Roma el mes pasado para hacer un llamamiento personal al Papa sobre los dos obispos a los que se les pidió que se hicieran a un lado.

El cardenal Zen dijo que todavía espera reunir suficiente presión pública para que el Vaticano suspenda las negociaciones, “incluso si alguien me condena como el gran pecador” por sus esfuerzos.

Las llamadas telefónicas a las diócesis de Shantou y Mindong no fueron respondidas el Jueves.

Una portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China dijo el miércoles en una conferencia de prensa regular que el gobierno quiere mejorar las relaciones con el Vaticano, pero que no tenía información sobre los dos obispos a los que se pidió dimitir.